México abre un Mundial incierto

Mundial 2026

El duelo de la anfitriona con Sudáfrica inaugura una cita con 48 selecciones y España entre las favoritas (21:00, La1)

El mexicano Raúl Jiménez celebra un gol en el último amistoso del ‘Tri’ antes del Mundial.
El mexicano Raúl Jiménez celebra un gol en el último amistoso del ‘Tri’ antes del Mundial.

El mítico Estadio Azteca, en Ciudad de México, acoge esta noche la inauguración del vigésimo tercer Mundial de Fútbol, el primero con tres países organizándolo y el de mayor participación, con 48 selecciones que ansían un trono que defiende Argentina y al que aspira con firmeza y con argumentos futbolísticos España.

Uno de los escenarios icónicos del mundo del fútbol, donde la Brasil de los últimos coletazos de Pelé se coronó tricampeona mundial en 1970, o donde Diego Armando Maradona firmó dos de las jugadas más recordadas de las Copas del Mundo en México 1986 y en su camino hacia la segunda estrella de la Albiceleste, dará el pistoletazo de salida (21:00, La1) a la pelea por el trofeo Jules Rimet con el México-Sudáfrica, el primero de los 104 partidos, con el final el 19 de julio en el MetLife de Nueva York.

México, Estados Unidos y Canadá hacen de este Mundial el primero con tres organizadores, algo que tendrá continuidad en 2030 con España, Marruecos y Portugal. Y un torneo que pasa de jugarse en el invierno europeo, en Catar, a sus fechas más tradicionales y donde la climatología puede jugar un papel clave.

Una Copa del Mundo también incierta y rodeada de polémica, provocada en parte por la complicada situación geopolítica que vive el mundo y que se personifica seguramente en la selección de Irán, con problemas por parte de las autoridades de los Estados Unidos para conceder los visados tanto a los miembros del equipo como a sus aficionados por el conflicto que viven ambos países desde finales de febrero, y que incluso se ha tenido que instalar en México y deberá salir del país de Donald Trump después de cada partido.

Un evento que ya se ha cobrado su primera víctima por este motivo, el colegiado somalí Omar Artan, que iba a hacer historia por ser el primero de su país en un Mundial y que no ha podido entrar en Estados Unidos porque los ciudadanos de Somalia están sujetos a una prohibición total de viajar a Estados Unidos desde junio de 2025 y ante la que FIFA dice no poder hacer nada al respecto.

Y en lo deportivo, 48 selecciones (16 europeas, 6 sudamericanas, 6 de la Concacaf, 10 africanas, 9 asiáticas y una de Oceanía), 16 más que hace cuatro años, cuando participaron las mismas 32 que desde Francia 1998, lo que ha aumentado la presencia de países con menos tradición y de más continentes. Así, Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán tendrán la oportunidad de vivir su primera Copa del Mundo, mientras que ese aumento tampoco ha ayudado a que la histórica Italia, tetracampeona del mundo, haya evitado una tercera seguida sin acudir, siendo una vez más la ausencia más notable.

Todo esto provoca un aumento de la exigencia para poder alcanzar la final del 19 de julio en Nueva York, con una eliminatoria más que antes, la de dieciseisavos de final, y todo dentro de un calendario futbolístico que no para de comprimirse y de dar poco margen al descanso de los protagonistas.

Con todo, Argentina se presenta en esta Copa del Mundo como la gran rival a batir por su condición de actual campeona. En Catar, la Albiceleste puso precisamente fin a 36 años de espera desde que Maradona se coronó en el Azteca y logró por fin su tercera estrella, la primera para un Leo Messi que, a punto de cumplir 39 años, jugará una cifra récord de seis Mundiales en busca del complicado reto de defender título.

Ninguna selección logra este hito desde que lo consiguió Brasil con sus títulos de 1958 y 1962, siendo Italia, campeona en 1934 y 1938, la otra en hacer el doblete. El combinado argentino lo intentará apoyado en su sólido momento en lo que se presenta otra batalla entre Europa y Sudamérica, que recuperó el trono mundial en Catar 20 años después de su último éxito, aunque África sigue dando pasos hacia delante y ya coló a Marruecos en unas sorprendentes semifinales en 2022.

Y España, con permiso de la campeona, se presenta para muchos como la principal favorita del resto de selecciones. La Roja sueña con una segunda estrella desde que el 11 de julio de 2024 se proclamó campeón de Europa por cuarta ocasión y confirmó su regreso a la primera plana de la mano de Luis de la Fuente y una nueva hornada de futbolistas liderados por la juventud de Lamine Yamal, dispuesto a ser tan clave como lo fue en la cita continental, donde ni siquiera era mayor de edad. La campeona del mundo de 2010 tiene argumentos para ser considerada favorita y lleva 31 partidos sin perder.

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