Una marea roja vitoreó a los reyes del mundo
Casi 2 millones de personas siguieron el desfile de la selección por las calles del centro de Madrid y disfrutaron de todo un espectáculo en la plaza de Cibeles
Cerca de dos millones de personas -1.800.000, según los cálculos de la Delegación de Gobierno- tomaron ayer las calles de Madrid para vitorear a la selección española por el título mundial conseguido el pasado domingo en Nueva York.
Aficionados de todas las edades desafiaron al calor para rendir homenaje a un grupo de jugadores que, de la mano del técnico Luis de la Fuente, consiguieron para España la segunda estrella de campeones del mundo. Desde las 16:00 horas, cientos de seguidores comenzaron a llenar la plaza con los paraguas abiertos, algunos teñidos de rojo y amarillo como guiño a los colores de España, para protegerse del calor que vuelve a azotar la capital y por el que la Comunidad de Madrid ha activado el nivel de "riesgo alto" hasta el miércoles.
Pero nada pudo con la emoción de los aficionados, decididos a ver de cerca a los 26 futbolistas que han devuelto a España la ilusión después de aquella primera estrella en Sudáfrica en 2010. Varias banderas ondeaban al ritmo de los abanicos para sobrellevar una celebración que comenzó una hora más tarde de lo previsto.
Cánticos como ‘Yo soy español’, ‘España, España, España’ o ‘Campeones, campeones, oe, oe, oe’ se escucharon durante toda la tarde en la plaza madrileña, donde los artistas Aitana, Lola Índigo, Ana Mena, Arde Bogotá y Viva Suecia pusieron la banda sonora.
Caía ya la noche cuando el autobús descapotado que llevó a los jugadores por varias calles del centro del Madrid llegó a Cibeles. El ‘streamer’ Ibai Llanos y dos animadores habituales de la Federación Española esperaban sobre un escenario en el que fueron apareciendo, uno por uno, los campeones del mundo. Entre los más aclamados estuvo el delantero del Celta Borja Iglesias, que sorprendió a propios y extraños al improvisar un rap en el que anunciaba ya los excesos etílicos que preveía para esa noche.
El último jugador en salir fue el capitán, Rodrigo Hernández, que calentó a los incondicionales al grito de “Viva el rey, viva España y viva la madre que nos parió a todos”.
Por último, accedió al escenario el seleccionador nacional, Luis de la Fuente, que recibió un cariñoso manteo de sus pupilos, todos felices y especialmente bailarines los más jóvenes, como Nico Williams y Lamine Yamal.
Para terminar, tanto los animadores como el público pidieron una sesión musical a cargo de Borja Iglesias, dj oficioso de la selección y que dedicó unas palabras muy cariñosas a los empleados de la Federación Española, “las personas más importantes de este Mundial, que nos han cuidado muy bien y estaban ahí para cualquier cosa que necesitásemos”. La fiesta por el título mundial se alargó hasta altas horas de la madrugada por las calles de Madrid.
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