Una lucha en la medular
Josef Aschenbrenner, de 26 años y natural de Munich, reside en Vigo, desde donde pronostica un partido difícil para Alemania porque “lleva mucho tiempo sin delantero centro”
Goleada de España en la primera jornada (7-0) ante Costa Rica y derrota de Alemania contra Japón (1-2). Una situación que deja a los teutones al borde de la eliminación y a sus aficionados con muy poca confianza en el equipo. Un claro ejemplo es Josef Aschenbrenner, de 26 años y en Vigo por motivos académicos. “No tengo buenas sensaciones”, admite. Y, a partir de ahí, desgrana los motivos. Uno de ellos es claro y pasa por la punta del ataque. “El equipo alemán carece desde hace tiempo de un verdadero delantero centro. A menudo controla bien el juego con posesión, pero no crea peligro ni se marcan goles”, describe.
A los problemas arriba, añade que “la defensa tampoco está bien conjuntada y Manuel Neuer ya no es tan fuerte como antes”. De hecho, el de Munich compara la situación de la Mannschaft con el equipo de referencia de su ciudad: “También había una crisis por no tener delantero. El Bayern lo compensó con Choupo-Moting, veremos si Hansi Flick (seleccionador alemán) se atreve a poner a un joven delantero contra España y variar su sistema”.
Más allá del ataque, el alemán realiza un análisis profundo el centro del campo, la zona del pasto en la que se puede jugar gran parte del partido. “Se reúnen jugadores de clase Mundial”, expresa. En el combinado germano destaca a Gundogan, Kimmich y a un Goretzka del que añade que “se perdió el equilibrio cuando fue cambiado. Evita los errores defensivos”.
Sobre España indica que “muchos vieron a Busquets como un punto débil por el partido del Barcelona en Liga de Campeones (0-3). Quizás Alemania pueda destruír la seguridad del balón de los españoles en el centro del campo. Sin embargo, eso está por ver, ya que España, cuando entra en su flujo de juego, es casi imparable. Su asociación es su mayor fortaleza”, resume.
Con dudas razonables sobre su selección y esperando ver un partido muy disputado en el centro del campo, Josef Aschenbrenner tiene previsto aprovechar el enfrentamiento de mañana para disfrutarlo con amigos. Unos, llegados desde Alemania y otros, españoles. “Ya veremos quién paga las cervezas", matiza. Escogerán un buen bar y disfrutarán de la amistad y el fútbol, que es la mejor manera de vivir un Mundial.
Unos se abrazarán y a otros habrá que darle una palmada en la espalda para animarlo en la resignación. Eso sí, con Alemania sobre la cuerda floja y una España casi eufórica y sin presión. Josef Aschenbrenner y sus compatriotas seguro que estarán nerviosos.
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