Italia acaba con la resistencia de España
Tenis
Los transalpinos ganaron en Bolonia su tercera Copa Davis seguida: Berrettini superó con solvencia a Carreño (6-3 y 6-4) y Cobolli remontó a Munar (1-6, 7-6(5) y 7-5)
En la actualidad, Italia es el país más prolífico del tenis mundial. No por tener un fuera de serie como Jannik Sinner, cuestión más bien relacionada con el azar de que un talento generacional como él nazca en San Cándido. Lo es por el programa que hace años lleva a cabo con sus deportistas olímpicos, que ha imitado la Federación Italiana de Tenis. Por ese motivo cuenta con 9 jugadores en el top100. Por ese motivo ganó ayer su tercera Copa Davis consecutiva frente a España. Y por eso se dio el lujo de hacerlo sin Lorenzo Musetti -número 8 del mundo- ni el mentado Sinner -número 2- y ante su público, en Bolonia
Poco hay que reprocharle a un equipo español, que como los anfitriones, acudió a la cita sin sus dos mejores jugadores: Alcaraz, baja por lesión; y Davidovich, vetado por el capitán David Ferrer. Pese a ello, Carreño, Munar y la pareja de dobles formada por Martínez y Granollers firmaron una fase final de mucho mérito, eliminando a República Checa y Alemania, camino de una final en la que llegó a tener opciones durante el segundo punto.
Porque Jaume Munar empezó como un tiro hasta el punto de barrer de la pista a Flavio Cobolli en el primer set (1-6). Pero el menudo tenista florentino, fanático de la Roma -de hecho jugó a fútbol hasta los 14 años en el club capitalino-, volvió a demostrar su corazón. Y su tenis. En semifinales salvó 7 bolas de partido ante el belga Zizou Bergs. Y ayer se levantó en el segundo parcial ante el gran juego del mallorquín, que acabó 2025 al mejor nivel de su carrera. El tie-break dio vida a Italia (7-6(5)) y anunció el desenlace. El balear perdió confianza, el transalpino la ganó y, pese a que Munar fue capeando el temporal, acabó cediendo el saque con 5-5. Cobolli no falló y ganó su servicio en blanco para dar a su país la cuarta ensaladera y la tercera consecutiva, récord de la era abierta.
Antes, Matteo Berrettini había batido con gran suficiencia a un Pablo Carreño superado (6-3 y 6-4). Máximo control del romano con su servicio para impulsar a su selección hacia el título.
Una victoria italiana que llegó sin que el dobles formado por Volandri y Bolelli tuviera que jugar. Tres eliminatorias, tres 2-0, tres victorias de Berrettini y Cobolli. España logró una meritoria undécima final.
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