Curazao lía la Mundial

La selección de la pequeña isla caribeña consiguió el primer punto de su historia en la Copa del Mundo frente a Ecuador, que tendrá que ganar a Alemania para pasar a los cruces

El ecuatoriano Nilson Angulo y el isleño Jurien Gaari disputan un balón durante el encuentro.
El ecuatoriano Nilson Angulo y el isleño Jurien Gaari disputan un balón durante el encuentro. | EP

La selección de Ecuador vivió una segunda jornada también aciaga en el Mundial 2026 al empatar (0-0) en la madrugada de ayer con la novata Curazao y está obligada a ganar a Alemania en el tercer partido para avanzar a unos cruces a los que también optarán los isleños.

La ‘Tri’, uno de los llamados a ser sorpresa de esta Copa del Mundo en Estados Unidos, México y Canadá, volvió a tropezar tras caer sobre la bocina contra Costa de Marfil en su debut. Ecuador volvió a quedarse sin marcar, esta vez ante una Curazao épica y con un Eloy Room, de 37 años, que se hizo muy grande bajo palos.

La pequeña isla caribeña, en su primer Mundial, sumó un histórico primer punto e incluso podrá optar a los dieciseisavos de final en la última jornada contra los africanos. Alemania, que se colocó con seis puntos el este sábado, será el rival de una Ecuador que tendrá que ganar a la cuatro veces campeona para optar a un billete. Los de Sebastián Beccacece, que tuvieron que encajar fuertes críticas esta semana, se asomaron al abismo por la falta de gol. La leyenda Enner Valencia tuvo casi la mejor ocasión del partido a los tres minutos, un mano a mano que fue la presentación de Room. Los de Dick Advocaat levantaron un muro atrás y, además, se desplegaron bien en ataque y generaron peligro con desparpajo.

Ecuador perdió la cuenta de sus ocasiones: de nuevo Valencia, Pedro Vite, pero esa salida de los caribeños, que no dudaron en probar el disparo en cuanto rondaba la portería, fue atrevida y con calidad en las botas de Juninho y Leandro Bacuna, además de Tahith Chong. La ‘Tri’ dio algo de más velocidad a sus ataques en la reanudación, pero el segundo tiempo no cambió la pesadilla sudamericana.

Room fue como un imán para cada remate ecuatoriano, o el larguero lo repelió, o la falta de puntería apareció, como un cabezazo desviado de Piero Hincapié.

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