Control frente a épica

España y Argentina llegan al partido por caminos diferentes tanto en lo futbolístico como en lo emocional

Haydée Agras, analista viguesa del primer equipo del Brentford
Publicado: 19 jul 2026 - 05:29
Dani Olmo se ha convertido en una pieza clave en el sistema de Luis de la Fuente.
Dani Olmo se ha convertido en una pieza clave en el sistema de Luis de la Fuente. | EP

El día más extraordinario de tu vida deportiva es el día en el que más necesitas comportarte como si fuera un día normal. Fácil de decir, difícil de hacer. Es el ‘¿Estás triste?, pues no estés triste’, de los consejos sobre rendimiento deportivo. La intención de los jugadores y de todas las personas que trabajan con ellos en la concentración es aparentar normalidad, pero sin conseguirlo ni un poco. La final es ese elefante enorme en mitad de la habitación que todos intentan esquivar con una naturalidad bastante poco convincente. Todo el mundo sabe que está ahí. Los jugadores, los entrenadores, los fisios, los analistas, los utilleros… todos. Lo curioso es que nadie intenta echarlo. Me lo puedo imaginar en el bufet del desayuno de España con su camiseta de Jung Kook, esperando a que le sirvan los huevos revueltos, mientras charla sobre BTS con Borja Iglesias. En la concentración de Argentina estaría cebándole el mate a Alexis Mac Allister. Todo muy normal…

Controlar la presión

El verdadero trabajo de los que rodean a los jugadores consiste en conseguir que el elefante deje de ser el protagonista y vuelva a serlo el balón. El objetivo no es eliminar la presión, sino impedir que dirija el comportamiento. Y eso, dicho así, parece sencillo, pero en realidad probablemente sea la tarea más difícil del deporte profesional.

La Roja, fiel a sí misma

España y Argentina llegan al partido por dos caminos muy diferentes tanto a nivel futbolístico como emocional. España ha sido fiel al estilo que le llevó a ganar la Eurocopa, a pesar de que varios de los jugadores mas importantes no llegaban en su mejor momento. Solo ha encajado un gol en todo el Mundial, eliminando a equipos como Portugal, Bélgica o Francia. Su principal virtud es que ha sido reconocible en todos los partidos, nunca ha parecido tener prisa, e incluso cuando sufrió, siguió pareciéndose a sí misma. Bendita virtud. Hoy en la oficina se comentaba que no se imaginaban a España metiéndose atrás con el 1-0 a favor como hizo Inglaterra, que no está en el ADN de ese equipo (aún siguen rajando de su selección, pero ese es otro tema). España amenaza constantemente por fuera. Curiosamente, lo hace incluso sin que los extremos hayan encontrado su mejor versión. Ahí han aparecido Pedro Porro y Cucurella para sostener buena parte del caudal ofensivo. Además, siempre hay que contar con el talento de combinar y robar alto por dentro de Olmo, Pedri, Fabián o Rodri, que no son Xabi Alonso, Xavi, Silva o Iniesta, pero forman uno de los mejores mediocampos del mundo en la actualidad. Otra cosa que también llama la atención es que no ha habido ni una voz mas alta que otra, ni una mala cara de los que no están participando, lo que hace pensar que en ese grupo, ademas de muy buenos futbolistas, hay buena gente. Quizá por eso España transmite tanta tranquilidad, porque lleva un mes conviviendo con el elefante sin dejar que les cambie demasiado.

La épica argentina

Argentina, en cambio, parece uno de esos equipos que incluso cuando el elefante se sienta encima del balón encuentra la manera de seguir jugando. Remontan, sobreviven y encuentran soluciones a todas las situaciones que les está tocando vivir. Tienen fútbol, buenos futbolistas, pero sobre todo un aura de equipo histórico que no va a darse nunca por vencido. El plan se les ha ido cayendo más de una vez durante el torneo y ahí han sacado toda la épica posible, y un poquito más. Encima Scaloni es, posiblemente, uno de los tipos mas normales del mundo, dirigiendo al futbolista mas especial de la historia. Y no veas lo bien que funcionan. No sé como se arreglan, pero en el fútbol tienen siempre muy buenos guiones para contar historias. No sé si ganarán el segundo mundial consecutivo, pero el guión para el documental no puede ser mejor, espero que lo estén grabando y lo saquen pronto.

Una imagen icónica

Quizá dentro de muchos años tampoco recordemos dónde vimos esta final, ni qué habíamos comido ese día o incluso con quién la vimos. Pero si España consigue levantar la Copa, habrá una imagen que se quedará con nosotros para siempre, igual que la de Iniesta en 2010. El fútbol tiene la capacidad de convertir un segundo en un recuero para toda la vida que llenará horas de nuestras sobremesas. Ganará el equipo que durante más tiempo consiga olvidarse del elefante. No porque desaparezca, sino porque dejen de mirarlo. El peligro de saber que estás haciendo historia

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