Castrelos se llena para la segunda
Más de 30.000 personas asistieron al auditorio vigués, en una final con tensión
El auditorio de Castrelos en Vigo acogió ayer la victoria de España en la final del Mundial de Estados Unidos, Canadá y México ante Argentina, con la respuesta de aproximadamente 30.000 personas, la cita con más aficionados de todas las que se han visto en el parque vigués. Los seguidores de La Roja vivieron el partido con mucha tensión, que se representó en discusiones entre ellos y protestas y silbidos al árbitro.
Los aficionados vigueses empezaron a llegar a Castrelos hasta cinco horas antes del partido. Durante la previa, la gente llenó las gradas de banderas de España, pinturas rojas y amarillas, diferentes instrumentos musicales, como bubucelas y bombos y varias bengalas con los colores de la selección.
Una hora antes del pitido inicial, las gradas del auditorio del parque vigués estaban a rebosar, al igual que la zona de sillas. La espera para los seguidores del equipo de De la Fuente fue larga, pero amenizada con cánticos de apoyo a la selección española y alguno que otro en contra de la Albiceleste.
Instantes antes de que ambos equipos saliesen al césped, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, subió al escenario para dar su, ya tradicional, discurso de apoyo a la selección. El regidor vigués anunció que había “más de 30.000 asistentes” en Castrelos y aseguró una nueva “goleada” del conjunto de De la Fuente.
Durante la ceremonia inicial, el himno de España fue coreado a pleno pulmón por los asistentes, mientras que el argentino fue pitado de principio a fin.
Una vez comenzado el partido empezaron las tensiones entre los seguidores de las gradas. Hubo una gran discusión entre varios asistentes al parque vigués debido a que un gran número de personas estaban siguiendo la final de pie y tapaban la visión de los que estaban sentados.
La primera parte estuvo marcada por la triste noticia del desmayo de una espectadora, que tuvo que ser evacuada en camilla. Esta situación dejó la energía de los aficionados por los suelos, que apenas cantaron y animaron en el resto de primera mitad.
El ‘Half-time Show’ volvió a animar a la gente, que con el comienzo de la segunda parte retomaron los cánticos e incluso comenzaron las olas de lado a lado. Ya en la prórroga la fiesta se desató, las bebidas se derramaron y todo Castrelos celebró el gol de Ferran Torres. Finalmente, con el último pitido la tensión desapareció y se transformó en felicidad y emoción.
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