Audrey Pascual suma una cuarta medalla y se despide de los Juegos Paralímpicos de Invierno
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La esquiadora madrileña Audrey Pascual logró el bronce en la prueba de eslalon del esquí alpino para deportistas que compiten sentadas
La esquiadora española Audrey Pascual pone fin a su participación en los Juegos Paralímpicos de Invierno que se están disputando en Milán y Cortina d`Ampezzo (Italia) con cuatro medallas. Este sábado logró el bronce en la prueba de eslalon del esquí alpino para deportistas que compiten sentadas.
La madrileña, de 21 años y actual subcampeona del mundo de esta disciplina, pudo resarcirse de lo sucedido el pasado jueves en el gigante, donde una caída en el tramo final de su primera bajada le privó de poder pelear por un metal y de soñar con el pleno en sus primeros Juegos Paralímpicos.
Sin embargo, la despedida fue con una sonrisa, con un bronce de mucho más valor del que podría parecer en principio porque la disciplina más técnica del esquí alpino, pese a sus dos platas mundiales, se la había resistido este año. "Últimamente estoy atravesando una muy mala racha con el eslalon. No he tenido demasiada oportunidad de entrenarlo, entonces los entrenadores me han dicho antes de bajar que no sobrepensase demasiado las cosas y que sacase el esquí que llevo dentro, que lo sé hacer", recordó Pascual tras su oro del pasado martes en la combinada.
Ese día, la deportista madrileña, criada deportivamente en la Fundación También, entidad que no de cesó de apoyarla en Cortina, y que ha elevado su nivel gracias a su inclusión en la estructura de la Real Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI) hace unos años, había ganado su segundo metal dorado a los pies de los Dolomitas gracias a su gran bajada en el supergigante. En el descenso, en cambio, sólo había sido la cuarta mejor, aunque también había que tener en cuenta que supo gestionar la buena ventaja de más de dos segundos de la primera manga.
Pero en la Copa del Mundo tampoco había tenido las mejores sensaciones y, de hecho, había terminado en la tercera posición de la general por detrás de la alemana Anna-Lena Forster y la finlandesa Nette Kiviranta, esta otra buena especialista en eslalon. A eso había que añadir la china Wenjing Zhang, la mejor del pasado martes.
Y ese cóctel dejó sin dudas una de las pruebas más competidas por subir al podio en la categoría de deportistas que compiten sentadas en estos Juegos, en la que Audrey Pascual volvió a demostrar su carácter competitivo. La madrileña firmó una sensacional primera bajada, donde fue la más rápida, pero ese dominio era escaso, reflejado tanto en la centésima de renta sobre Zhang como en las 16 sobre Kiviranta, lo que confirmaba los pronósticos iniciales. Forster, algo conservadora quizá, se quedaba a más de un segundo y obligada a arriesgar en la segunda manga.
Ahí, Pascual era la última en salir y tener toda la presión de defender su escasa renta. Un pequeño fallo le privó de haber peleado completamente por el oro y la volvió a situar la cuarta en esta bajada, pero de nuevo supo hacer valer esa ventaja sobre Forster, a la que dejó sin podio por ocho centésimas, casi el mismo margen por el que hace una semana se había quedado con el oro en descenso por delante de la española. Sin embargo, no le dio para batir a Wang y Kiviranta, que no fallaron y fueron oro y plata, con la madrileña quedándose a 35 centésimas de la asiática y también a ocho de la finlandesa.
Con todo, un final bastante feliz para Audrey Pascual en sus primeros Juegos Paralímpicos de Invierno, con sólo 21 años y mucho futuro todavía por delante. La española, que nació con agenesia bilateral, se encumbró entre las mejores deportistas invernales de España, la primera con discapacidad física, hombre o mujer, en subir al podio en este deporte con dos oros, una plata y un bronce.
Además, se marcha de sus primeros Juegos, donde fue la abanderada de la Ceremonia de Inauguración, con la mitad de las medallas que lograron en total los laureados Jon Santacana y Eric Villalón, nueve, y a dos de Magda Amo, a la que igualó con sus cuatro en Milán-Cortina lo que hizo la catalana en Nagano (Japón) en 1998, aunque en su caso todas fueron doradas. En los Alpes Franceses, tendrá la oportunidad de agrandar su historia.
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