El Coruxo disputará el ascenso

SEGUNDA FEDERACIÓN

El Coruxo superó a la Segoviana y para redondear así su escalada desde la zona del descenso hasta la clasificación para el play-off de la provincia levantina

Publicado: 16 may 2022 - 00:26 Actualizado: 16 may 2022 - 00:42
Gandoy, Álex Ares y De Vicente celebran junto a varios juveniles del club el billete para la fase de ascenso a Primera Federación tras ganar a la Segoviana.
Gandoy, Álex Ares y De Vicente celebran junto a varios juveniles del club el billete para la fase de ascenso a Primera Federación tras ganar a la Segoviana.

No fue siguiendo el río Moscova, ni bajando al Parque Gorki, ni en una veraniega noche de agosto. Fue en O Vao y fue ayer. Allí cristalizaron en play-off los vientos de cambio que empezaron a soplar en el Coruxo allá por el mes de diciembre, cuando los hermanos Montes cogieron un equipo a cinco puntos de la salvación. Por el camino, un arduo trabajo de mejoría semanal para convertir a un convaleciente que estaba en la UCI en una máquina verde con números de campeón. Estrellas de rock. Como los Scorpions. Ese fue el sonido del conjunto verde, que como el color de su camiseta, nunca perdió la esperanza. Ni ayer, ni a lo largo de una temporada que empezó mal pero que, a falta de ver qué sucede en la fase de ascenso de Alicante, ha terminado con un sobresaliente con las velas llenas de viento.

Concretamente, de los vientos del cambio, que también soplaron ayer. De forma figurada, claro. Pero también literal. Porque Eolo, el peor enemigo del futbolista, se encargó de incomodar a propios y a extraños. También los nervios. Sobre todo a los de verde, atascados en los primeros compases del encuentro. Pero no hay mejor ansiolítico, paravientos y remedio para todos los males que el gol. Y al equipo vigués le cayó en los pies del que más mete justo a tiempo. Youssef cazó un balón suelto en un córner que cabeceó Lucas y, con la duda de si estaba adelantado, primero marcó y luego preguntó. La posición de un zaguero visitante bajo los palos le dio la respuesta. El Coruxo ya mandaba.

El decorado mudó entonces. Los nervios cambiaron de bando. Mientras tanto, en la grada, las aplicaciones de resultados echaban humo en los teléfonos móviles. Y el viento mantenía el partido en un carrusel de emociones. Porque tras una fase de control verde posterior al gol, el asunto volvió a equilibrarse con opciones para ambos. Así hasta que la Segoviana golpeó. Llorente recogió un rechace de Aitor Aspas, Alberto Domínguez se precipitó en su salida y Diego Gómez cabeceó a puerta vacía el centro hacia atrás de su compañero de ataque.

En ese momento, el Coruxo era séptimo. Compostela y Bergantiños ganaban y le superaban. Tocaba reaccionar. Y antes de saber cómo iban a sentar las correcciones de los hermanos Montes en el segundo acto, Antón de Vicente hizo carne su coruxismo. Nueve años de entrega hacia un club dentro y fuera del campo encuentran premios de vez en cuando. Marcó en Mérida, en la promoción de permanencia de 2018, y volvió a hacerlo ayer. Con la zurda, desde la frontal, a pase de Chiqui. A veces, solo a veces, el fútbol paga lo que debe.

Luego vinieron los ingredientes clásicos de toda última jornada. Nervios, prisas, inseguridades. Y atención a otros campos. Pronto, la Segoviana empezó a jugar más en Navalcarnero que en O Vao. Por ahí podría explicarse un error de Llorente en un cabezazo franco en el área pequeña. Esa sensación se acrecentó mucho más después de que Youssef firmase su doblete y su noveno tanto, que le deja como máximo anotador del cuadro vigués con tan solo media temporada disputada. Todo tras una gran transición comandada por Mateo, el haz de luz en medio de la tormenta y vértice del triángulo de dominio junto a De Vicente y Dani Vidal.

Los últimos compases transitaron con tensión para los locales. Pero desde fuera, la sensación de control verde era total. Más aún con el cuarto tanto, obra de Silva. Después, el pitido final, que dio paso a las dos caras del deporte. La tragedia de la Segoviana, que jugará el play-out por un gol del Marino en el 95. Y la alegría del Coruxo, en forma de euforia y alguna que otra lágrima. Porque no derribó un muro, como sucedió en Berlín. Necesitó escalarlo. Así salió del pozo. Lo logró gracias a los vientos de cambio, que soplan de nuevo. Esta vez, rumbo a Alicante.

CORUXO

4

SEGOVIANA

1

Coruxo:

Alberto Domínguez; Johan, Lucas, Trigo (Antonini, min. 85), Aitor Aspas; Dani Vidal; De Vicente, Mateo (Gandoy, min. 78); Garci (Silva, min. 81), Chiqui (Álex Ares, min. 78) y Youseff (Aarón Sánchez, min. 85).

Gimnástica Segoviana:

Carmona; Borao, Javi Marcos, Mansour (Fran Adeva, min. 76), Rubén Yubero (Dani Arribas, min. 62); Manu; Rafa Llorente, Nogueira, Nanclares (Cidoncha, min. 62), Szymanowski; y Diego Gómez.

Goles:

1-0, min. 11: Youseff; 1-1, min. 37: Diego Gómez; 2-1, min. 47: De Vicente; 3-1, min. 71: Youseff; 4-1, min. 94: Silva.

Árbitro:

Saiz Pérez. Amonestó al visitante Nanclares. Sin amonestaciones locales.

Incidencias:

Partido jugado en el campo de O Vao, lleno, con 1.000 espectadores.

El Coruxo celebra la clasificación para el playoff a Primera Federación

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