El UAE, “acostumbrado” a la presión de las grandes carreras

Ciclismo | La Vuelta a España

El masajista ponteareano del UAE Jose Teixeira analiza lo “especial” que es La Vuelta

El masajista vigués del UAE Jose Teixeira, durante una prueba del equipo.
El masajista vigués del UAE Jose Teixeira, durante una prueba del equipo. | Vicente Alonso

La Vuelta ciclista a España es una de las tres grandes pruebas del calendario del ciclismo de élite pero, pese a ello, no todos los años podemos disfrutar de tantos ciclistas del máximo nivel como este. Esta edición será el regreso después de siete Vueltas de espera, del esloveno Tadej Pogacar del UAE. Desde el equipo, Jose Teixeira, masajista y exciclista, espera ansioso esta prueba y confía en la experiencia de todo el cuerpo técnico y corredores para “trabajar bajo presión”.

La última de las tres grandes pruebas del ciclismo internacional comienza este sábado con gran parte de las miradas puestas en el UAE y en su estrella. El masajista del equipo no quiere entrar en aspectos muy técnicos, ya que es “parte de los directores deportivos” y no quiere entrometerse, pero asegura que llegan con todo muy preparado. “De cuestiones técnicas del equipo, está todo muy controlado, pero es una parcela de los directores deportivos, la técnica y la táctica", señala el ponteareano.

El masajista asegura que las victorias y el éxito les hacen estar “en una nube” y es algo “abrumador”

Sin embargo, Teixeira está muy presente en el día día del equipo y es consciente de las sensaciones anímicas del cuerpo técnico y de los ciclistas de cara a La Vuelta. El masajista admite que tienen “muchas esperanzas” puestas en la prueba y que confían en salir con buenos resultados, aunque prefieren ser “prudentes” de momento. “Las sensaciones del equipo son positivas. Están las expectativas por todo lo alto, pero hay que ser prudentes porque cualquier día se va todo al garete, como puede pasar en cualquier carrera”, explica el vigués. El del UAE hace especial hincapié en Pogacar. “Evidentemente este hombre es algo especial, hay que catalogarlo aparte. Entonces, sí que tiene esa aura de invencible, pero pueden pasar accidentes o caídas y a lo mejor no sale como uno quiere”, reconoce.

Por otra parte, el masajista confiesa que el éxito también es “peligroso” a veces porque te hace estar en “una nube” y eso puede pasar factura. “El ambiente realmente es muy bueno. El éxito te hace ir un poco en una nube. Porque el talento que tienen, ya no solo Pogacar, sino que el resto de los compañeros es de un nivel máximo dentro del ciclismo y te hace vivir el día a día con mucha intensidad,. Lo que pasa es que tienen tanta calidad que siempre parece que hay expectativa de hacer algo. A veces te sientes como un poco abrumado”, analiza el ponteareano.

Aunque, también hace que el equipo viva con mucha “tensión” todas las carreras, asegura Teixeira, y les hace “exprimirse al máximo” desde el primer día. “La presión está patente desde el día que pones el pie en el hotel. El primer día que aterrizas. Por ejemplo llegamos todos ayer a Niza y la tensión ya se palpa. En el sentido que tiene que estar todo controlado. Y eso significa que hay 50 detalles todos los días que tienen que ir bien y que no haya ese mínimo error por parte de ninguno, porque un error puede valer una victoria. Entonces, la presión se palpa desde el primero hasta el último. El ambiente y la presión se palpa independientemente del buen ambiente y del buen trabajo", reconoce el masajista sobre las exigencias de una prueba como La Vuelta.

La Vuelta a España de 2019, el trampolín definitivo de Pogacar

Cinco veces ganador del Tour de Francia (2020, 2021, 2024, 2025 y 2026), donde además ha terminado dos veces segundo (2022, 2023), y vencedor del Giro de Italia 2024, Tadej Pogacar todavía no ha inscrito su nombre en el palmarés de La Vuelta y por eso tomará este fin de semana la salida en Mónaco, para disputar su décima Gran Vuelta, a los 27 años. Sin embargo, la ronda española es precisamente la carrera que le lanzó a la conquista de las pruebas de tres semanas.

El prodigio esloveno, ganador del Tour de l’Avenir 2018, no tenía en sus planes próximos disputar ninguna Gran Vuelta en su primer año como profesional. Joxean ‘Matxin’ Fernández, su director deportivo, le había preparado “un plan de carrera que habíamos establecido juntos. Pero, progresó mucho más rápido de lo previsto y nos adaptamos”. Su victoria en el Tour de California 2019 aceleró el proceso. Era tan joven que los organizadores tuvieron que privarle de la celebración con champán, ya que el consumo de sustancias alcohólicas está prohibido a los menores de 21 años en Estados Unidos.

Por primera vez en su historia, La Vuelta otorgó un maillot blanco al primer corredor menor de 26 años, en el año 2019. Pogacar vistió por primera vez el maillot blanco en Mora de Rubielos, en Aragón. Pero, ese solo sería el menor de los logros de un Pogacar que lograría en su primera Gran Vuelta como profesional tres victorias de etapa y alcanzó el podio, en el tercer lugar, en la general de La Vuelta. De esta forma, el esloveno entró en la historia siendo el cuarto ciclista menor de 21 años en subirse al podio de una Gran Vuelta y el segundo en ganar tres etapas.

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