balonmano
De tirachinas y cañonazos
balonmano
Cuando alcanzó el Mecalia Atlético Guardés los cuartos de final de la European Cup se sabía que la eliminatoria ante el Elche sería la máxima prioridad. Habría reparto de minutos y de esfuerzos en un temporada larga, pero con un premio como puede ser llegar lejos en la cita continental. Lo que no pensaba toda la familia del club es que al duelo de ida el conjunto miñoto llegaría en una crisis de resultados y de lesionadas. Lo primero, al ser en una División de Honor con liga regular y ‘play-off’ podría ser algo previsible, pero lo segundo es lo más relevante y preocupante. La lateral Elena Martínez, con su lanzamiento exterior y su defensa, causa baja y la también lateral, la cubana Lorena Téllez, llega al duelo con molestias en el gemelo. En todo caso, no podrá estar a su máximo nivel, algo que es determinante en una jugadora fuerte, que marca diferencias por la velocidad y el poderío físico.
No obstante, los focos en el equipo de Ana Seabra están puestos en la central lalinense Cecilia Cacheda. Es la jugadora que marca todo el juego ofensivo de su escuadra. Determina el ritmo, distribuye y ordena un ataque estático que, sin ella, sufre mucho problemas en una campaña con problemas. Junto a Téllez y Cacheda, debe aportar la eslovena Blazka Hauptman, una jugadora que precisa mucho a la de Lalín porque su especilidad es la penetración de alta velocidad y la primera línea universal María Sancha. No está en su mejor curso, pero debe recuperarse para dar descanso a Cacheda y compartir responsabilidades ofensivas. La de Lalín, se recupera de una lesión y en el duelo de liga, también ante el Elche el pasado miércoles, sólo saltó a la pista a la lanzar desde los 7 metros. Nerea Gil también regresa tras lesión aunque estuvo muchas semanas en el dique seco y no se espera como una deportista determinante.
El pasado miércoles, en liga en el Esperanza Lag, el Guardés firmó un partido que pasó de lo infame a una derrota dura por 16-12 tras marcar dos dianas antes del descanso. Se da la circunstancia que, en la primera vuelta, la victoria fue miñota por un 20-17. La traducción es que Guardés y Elche, además de conocerse mucho, saben neutralizarse porque las cifras ofensivas entre ellos son de tirarse de lo pelos. Una tortura para el espectáculo al ser demasiado bajas.
Es sencillo pronosticar que el tanteador será bajo ante tales precedentes y, también es preciso mencionarlo, porque son los equipos con menos goles recibidos en liga. Eso sí, este partido es europeo y, aunque las jugadoras sean las mismas, siempre hay peculiaridades y la primera es que el duelo es a dos encuentros, un total de 120 minutos. La diferencia de un gol sirve para decidir.
“Será un partido parecido al del miércoles, pero con más ritmo”, expresó el técnico del Elche, Joaquín Rocamora. A continuación, añadió que “espero que seamos capaces de valorar mejor las distancias en las batallas individuales, que nos ganaron en la última cita”. Muchos llegarán en los duelos entre lanzadora y portera. El Elche cuenta con la internacional española Nicole Morales en portería y el equipo miñoto con la gala Balzinc. Ambas cancerberas de gran nivel. Más regular la del equipo miñoto y más explosiva y de rachas, la del conjunto alicantino. En todo caso, pueden decidir el cruce y más porque se presume de gran igualdad.
A Sangriña, seguro que con un gran ambiente, alberga el duelo de ida. La vuelta, dentro de una semana, en el pabellón ilicitano Esperanza Lag.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
balonmano
De tirachinas y cañonazos
fútbol sala
El Bembrive quiere presionar al Marín
esgrima en silla
Judith Rodríguez vive dos grandes combates en Hungría