En la sombra de la duda

baloncesto en silla

Julio Vilas vive con incertidumbre desde la concentración de la selección la posibilidad de que el Iberconsa Amfiv renuncie a la Superliga: “Estás todo el día pensando qué va a pasar”

El jugador miñorano, igual que sus compañeros, siente inquietud por el futuro de la entidad viguesa.
El jugador miñorano, igual que sus compañeros, siente inquietud por el futuro de la entidad viguesa. | Vicente Alonso

El Iberconsa Amfiv sigue consumiendo la moratoria que pidió la semana pasada para inscribirse en la Superliga 2025/26 y que acaba este viernes. La entidad necesita reunir 60.000 euros para que la temporada sea viable y la directiva que preside Chechu Beiro se está moviendo a marchas forzadas para lograrlo y estar presente en la Asamblea del sábado, un año más, como equipo de la máxima categoría. Pero en el proceso, la preocupación es rampante en muchos sectores. Obviamente, también en el de los jugadores. Así lo reconoce Julio Vilas, concentrado con la selección española en el CAR de San Cugat y, por lo tanto, añadiendo el agravante de la distancia a la incertidumbre y la preocupación. "Es una situación complicada no saber qué va a pasar con el club de tu vida, el que te dio la oportunidad de hacer deporte", subraya.

El jugador baionés desvela que en las últimas horas ha habido “algún avance”, pero el Amfiv necesita más para afrontar los largos viajes de este año, además de otras partidas de gasto notablemente incrementadas. “Es duro porque ves que estamos compitiendo al máximo nivel de nuestro deporte. Hacemos muchos sacrificios, pero no dejamos de ser uno de los dos equipos de máxima categoría de Vigo”, resalta. Efectivamente, Iberconsa y Celta son las únicas escuadras de Primera División en la ciudad. “Es injusto que no se valore eso en las instituciones”, añade Julio, que reivindica viajes en furgoneta con ida y vuelta en el día. “Y aún así nos mantenemos con solvencia”, incide Vilas, que se agarra al optimismo en la sombra de la duda.

“Descubrir el baloncesto en silla fue encontrar un mundo nuevo”

Hay algo incluso más importante que competir en la élite durante dos décadas e, incluso, que ganar un título europeo. Porque, más allá de victorias y derrotas, está la labor que el Amfiv desempeña en favor de las personas con discapacidad en Vigo. Julio Vilas se benefició de ella cuando tenía 16 años. “Descubrir el baloncesto en silla fue encontrar un mundo nuevo y darme cuenta de que podía hacer deporte igual que mis colegas de instituto que no tienen discapacidad”, recuerda .

“El Amfiv me cambió la vida por completo; sería una tristeza enorme que desapareciese”

Como cualquier chico que empieza, Julio no esperaba “llegar a la élite”. Simplemente era un reducto para disfrutar y sentirse competitivo. Porque nada hay más igualitario que el deporte. “El Amfiv me cambió la vida por completo”, reconoce el baionés, que por aquel entonces empezó un camino que le ha llevado a ser internacional.

Eso es importante, claro, pero lo es más la puerta hacia la plenitud personal que le abrió el club sobre el que ahora pende la amenaza de la desaparición. “A mí me daría mucha pena”, reonoce, sin querer ponerse en ese escenario. “Sería una tristeza enorme. Sobre todo para los chavales que estén en esta situación en el área de Vigo”, lamenta para concluir.

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