Samuel González sigue en la UCI mientras crece la indignación
Sucesos
La Federación Gallega señala que el atropello sufrido "non é un accidente, é un delito"
Samuel González (Vigo, 1997) permanece en la UCI del Hospital Álvaro Cunqueiro en coma inducido y estable dentro de la gravedad, tras ser arrollado en la tarde del pasado domingo en Mondariz por un vehículo que se salió de la vía y acabó incendiado. El ciclista vigués está arropado por sus familiares y por compañeros del mundo del ciclismo, que vive entre la consternación y el enfado este nuevo caso de atropello de uno de sus componentes en la carretera. Con el agravante de que presuntamente el conductor conducía limitado por los efectos del alcohol.
Ya desde el domingo, los informes médicos consideran que no hay riesgo vital para el corredor, pero sí que ha sufrido lesiones de gravedad que obligarán a una larga recuperación. Del gran susto inicial, con traslado en helicóptero incluido, se pasó al alivio de saber que la vida de Samuel no corría peligro pero también a la concienciación de la gravedad de las heridas que padece. Más allá del ámbito deportivo, los médicos trabajan para lograr que el ciclista pueda seguir de manera saludable con su vida.
Ayer, la Federación Gallega quiso canalizar la preocupación y el enfado del ciclismo autonómico ante este nuevo suceso. Y con una idea central: “O ocorrido non é un accidente”. El ente federativo añade datos sobre el estado del conductor que protagonizó la fatal salida de vía en la Nacional 120. “Cando un condutor circula triplicando a taxa de alcoholemia, ou o fai a velocidades incompatibles coa seguridade, non falamos de fatalidade: falamos dun delito. Un delito que pon en risco vidas inocentes e que, por desgraza, se repite con demasiada frecuencia nas nosas estradas”.
Como ya ha hecho en campañas anteriores, la Federación expresa su convicción para no aceptar como normal una circunstancia demasiado habitual. “O colectivo ciclista, xunto cos peóns e os motoristas, forma parte do grupo máis vulnerable da vía pública. E é tamén o que cada ano ve aumentar o número de vítimas. Non podemos seguir normalizando esta realidade. Non podemos aceptar que adestrar, desprazarse ou simplemente gozar da bicicleta supoña xogar coa vida”, señala con contundencia el comunicado emitido en la mañana de ayer.
En este punto, la Gallega vuelve la vista hacia las instancias políticas para que implementen las medidas necesarias para proteger a los ciclistas en la carretera. “Esiximos ás administracións competentes máis controis, máis prevención, máis educación viaria e máis protección real para quen está máis exposto”, señala. Y apunta a las responsabilidad de los conductores porque “a convivencia na estrada depende da responsabilidade de todos, pero especialmente de quen conduce vehículos capaces de causar danos irreparables”.
Por último, extiende la petición a toda la población: “Pedimos tamén á cidadanía que lembre algo esencial: a vida dun ciclista, dun peón ou dun motorista depende das decisións que se toman ao volante. Un só xesto irresponsable pode destruír familias, carreiras deportivas e comunidades enteiras”.
“Un compañeiro querido e un referente”
El accidente de Samuel González no sólo ha alcanzado eco por su calidad deportiva, con presencia asidua entre los mejores especialistas de España de ciclocross desde hace años, sino más todavía por su calidad humana. “Samuel é un deportista exemplar, un compañeiro querido e un referente para toda a nosa comunidade”, apuntaba ayer el comunicado de la Federación Gallega como ejemplo.
Junto a la reivindicación, el ciclismo gallego quiere estar lo más cercano posible a Samuel y su familia. De momento, la mirada tiene que centrarse en la UCI hospitalaria y en su recuperación.
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