A Saavedra no lo tumba un cambio de normativa

TIRO PARALÍMPICO

El medallista paralímpico tiene que tirar sentado por una recalificación polémica

Juan Antonio Saavedra no entiende el cambio de calificación pero la asume sin dramatismos.
Juan Antonio Saavedra no entiende el cambio de calificación pero la asume sin dramatismos. | Atlántico

No hay deporte de más precisión que el tiro. Cualquier cambio mínimo es revolución. Así que uno grande parece terremoto. A Juan Antonio Saavedra le ha cambiado la vida deportiva. Una recalificación, extraña por el fondo y por la forma, ha provocado que el medallista paralímpico haya tenido que empezar “prácticamente de cero”. Y de forma repentina, al entrar en efecto justo un mes antes del Mundial de tiro paralímpico en Changwon, Corea del Sur, del que regresa aún sin plaza olímpica, lógico por la premura del cambio, pero ya con una medalla -de bronce en 50 metros-, lógico por su calidad.

El pontevedrés afincado en Vigo explica que significa para él haber pasado de SH8 a SH2: “Antes tiraba apoyando el arma en el brazo y ahora tengo que apoyarlo encima de un muelle, un soporte que no para de moverse. Y, sobre todo, cambia la posición, ya que antes tiraba en posición tendida y ahora tengo que tirar desde una mesa”. Por eso, Saavedra se lo toma con calma. “De momento, estamos aprendiendo. Llevaba muchos años en la otra posición e, incluso dentro de ella, un cambiar mínimo enseguida lo notaba. Y aquí es construir la técnica completamente desde cero”, razona.

Los tiradores no han entendido el porqué de la recalificación. “Es la pregunta que todos nos hacemos. Alguien cambió una regla que no tenían que haber cambiado. De repente, alguien decidió que la clasificación en rifle iba a ser por si tienes afectación en las piernas o no. Algo que no tiene sentido ninguno. Porque en la carabina el rifle se tira con las manos. Es un cambio que está mal hecho, que no tiene ninguna base técnica ni científica ni nada. Pero que alguien lo hizo y se aprobó”, narra Saavedra.

Para más inri, el cambio se hizo efectivo un mes antes del Mundial. “Nos comunicaron que iba a haber una nueva clasificación. Pero el cambio realmente se hizo el mes pasado. Hasta entonces, tenía que seguir tirando en la otra clase. Es lo absurdo del tema. Sin tiempo para poderse preparar. Sin nada realmente. Un mes antes, de repente te dicen: mira, tú ya no estás en esta categoría, estás en ésta. Y encima tiras distinto”, relata el vigués.

El trastorno tiene muchas aristas, porque supone que “no tienes ni ranking mundial. Suerte que al final... Bueno, ni tan mal. Pillé medalla. En la otra clase estaba primero y en ésta ya no. Y antes iba a los Mundiales a ganar y aquí vienes un poco ahora a ver por dónde respira la categoría”. Ese logro en forma de presea evita problemas económicos también. “Mantengo la beca, que es algo que sí que me tenía preocupado. El comité me la mantuvo este pasado mes y ahora la refrendé”.

Podría esperarse que Saavedra narrase esta realidad con enfado o tristeza. En absoluto, el medallista paralímpico asume el obstáculo y mantiene su elevada exigencia. “Hay que cambiar la forma de entrenar sin más. Y ahora, pues bueno, hacerlo de otra manera diferente. Pero el objetivo es el mismo”, expone. Porque también es el mismo el rifle, aunque “he tenido que hacer algunas modificaciones técnicas ya a última hora y a toda velocidad. Pero, bueno, ahora con más tiempo y con más calma, espero hacerlo todo bastante mejor”. Así que Saavedra asume el cambio sin dramas, aunque con retranca: “La broma es que, supuestamente, después de Los Ángeles, modifican esa norma y me volverán a meter en SH8”.

“No tener ya la plaza en los Juegos no me preocupa”

Ya es costumbre en los periodos entre Juegos que Juan Antonio Saavedra sea el primer deportista vigués en lograr billete para la siguiente edición. No lo consiguió en el reciente Mundial pero habrá opciones de sobra. “La clasificación no es una cosa que me preocupe”, señala, tranquilizando al personal.

Y explica que en la cita de Corea del Sur “clasificaban un hombre y una mujer. Entonces consiguió la plaza el ganador y una chica que quedó detrás de mí se clasificó. En la próxima prueba, habrá dos plazas ya sin diferenciación de género”. De hecho, Saavedra aún confía en hacerse con el billete a Los Ángeles este mismo año: “Queda una prueba más en Al Ain. Y si no, queda todo el 2027 y todo el 2028”.

Como es habitual, el tirador pontevedrés compite en la dos distancias, con más opciones de brillo en los 50 que en los 10 metros. “En 50 metros yo quizás tengo algo de ventaja y el nivel es más dispar. En 10, la exigencia es altísima”, avisa. “Uff, es una locura”, prosigue el vigués sobre la distancia corta. “La diferencia está en décimas. Que alguien con 638 puntos no entre en una final es una locura”, señala sobre la enorme precisión que exige. “Hacen muchos, muchos puntos esta gente”, reitera. Pero enseguida añade: “Y yo también los hago”.

Doble récord de España

De momento, vuelve de Corea “con el récord de España en las dos”. Y, como resumen, serenidad: “Yo estoy tranquilo”.

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