De la Puente seguirá junto a Róber Rodríguez

tenis en silla

Las grandes sensaciones en Australia impulsan la continuidad del binomio tenístico vigués

Róber Rodríguez y Martín de la Puente, en la Margaret Court de Melbourne Park, tras la final del Open de Australia.
Róber Rodríguez y Martín de la Puente, en la Margaret Court de Melbourne Park, tras la final del Open de Australia.

El trabajo junto a Róber Rodríguez en Vigo durante la pretemporada ha dejado unas fantásticas sensaciones a Martín de la Puente en la gira oceánica y, en especial, en el Open de Australia, del que fue finalista. Por ese motivo, el subcampeón del primer Grand Slam de la temporada va a seguir preparándose en el Club de Campo a las órdenes del entrenador olívico. Al menos, durante las próximas semanas.

Y es que la conexión entre jugador y técnico ha rozado la perfección. Róber se ha entregado en cuerpo y alma para trasladar su amplio bagaje en el tenis a pie a la modalidad de silla y Martín ha encontrado un abanico de opciones que incorporar a su juego, además de cariño, comprensión y tranquilidad. El trabajo en común ha dado frutos en lo que respecta a los resultados. Pero, sobre todo, en cuanto al gran margen de mejora percibido y a tener una hoja de ruta bien marcada para conseguir que se haga realidad.

En el horizonte más inmediato aparece el torneo de Rotterdam, que comienza el próximo 10 de febrero. De la Puente lo preparará en el Club de Campo junto al técnico vigués, que puede que lo acompañe a la cita neerlandesa tal y como hizo en Australia. Dependerá de la posibilidad que tenga Rodríguez para compatibilizar con sus obligaciones como director deportivo de la entidad de O Vao.

Martín preparará las próximas semanas en Vigo y su técnico buscará la manera de seguir ayudándolo

Y ahí reside, precisamente, el principal escollo para que Róber desempeñe una labor tradicional de técnico con Martín. Su trabajo es muy difícil de compaginar con los viajes alrededor del mundo que debe acometer un tenista. Sin embargo, el poso de estos dos meses ha sido tan positivo y esperanzador, que ambos harán un esfuerzo para poder seguir trabajando juntos.

Paralelamente, De la Puente tiene su vida profesional hecha en Barcelona, mucho más cómoda para los vuelos y, en general, con mayores facilidades gracias al CAR de San Cugat. Allí, en la ciudad condal, buscará un lugar en el que entrenar. La academia del extenista Jordi Arrese, medallista olímpico de plata en 1992, es una de las opciones que baraja el subcampeón de Australia.

Pero, independientemente del lugar y las personas escogidas en la capital catalana, lo que está claro es que Róber Rodríguez va a seguir en el equipo de trabajo de De la Puente. De hecho, la idea es que Martín pueda alternar unas épocas en Barcelona con otras en Vigo y que el propio entrenador vigués viaje con él a los torneos cuando sea posible. Luego, según cómo se vayan desarrollando los acontecimientos, se tomarán las decisiones pertinentes. Lo que está claro es que el binomio funciona y, de una forma u otra, los dos harán que siga funcionando.

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