Pruebas fallidas en Anoeta
celta
El nuevo Celta de Miguel Cardoso buscó tener la posesión sacando la pelota jugada desde atrás, pero le faltaron ideas para superar la presión de la Real Sociedad y lo acabó pagando.
El técnico portugués dejó a Maxi Gómez en el banquillo, pero rectificó tras el descanso y el uruguayo marcó el único gol de los celestes, que no tuvo continuación en el tramo final.
El 4-2-3-1, sin Maxi Gómez
Miguel Cardoso reflejó sobre el césped de Anoeta lo que había ensayado durante la semana pasada y dejó en el banquillo a Maxi Gómez, que no fue titular por primera desde que llegó al Celta, sin estar lesionado o sancionado, sin tener en cuenta el choque de esta temporada contra el Betis, en el que salía de una lesión. El técnico portugués prescindió también de Roncaglia y apostó por los canteranos Kevin y David Costas en defensa junto a Araujo y Juncá, el último que repitió de la zaga que presentó el Celta en el partido anterior, ante el Real Madrid. Cardoso, que mantuvo a Sergio en la portería, eligió un dibujo 4-2-3-1, con Jozabed acompañando a Okay en el doble pivote, Hjulsager y Mor en las bandas, Brais como mediapunta y Aspas como hombre más adelantado. En total, introdujo cinco cambios con respecto a la última alineación de Antonio Mohamed, aunque tres de ellos (Hugo Mallo y Cabral, sancionados; y Fran Beltrán, lesionado) fueron obligados.
Salida en corto
Fiel a su estilo, Cardoso ordenó a sus jugadores salir con el balón jugado desde atrás, con Sergio como primer atacante. Sin embargo, la estrategia no le funcionó al Celta porque le costó un mundo superar la presión alta de la Real Sociedad. Así llegaron los errores y las oportunidades para el equipo vasco. En el minuto 36, Sergio sacó para David Costas, el central pasó a Jozabed y el andaluz entregó la pelota a un rival. Después de una parada de Sergio y un rechace de Araujo bajo los palos, Oyarzabal acertó a meter el balón en la portería.
Defensa endeble
La Real tardó más de media hora en abrir el marcador, pero pudo hacerlo mucho antes si sus atacantes hubieran mostrado más puntería. El Celta mantuvo en Anoeta su fragilidad defensiva y, a los tres minutos, Januzaj estrelló un balón en el poste tras otra pérdida de Jozabed y la permisividad de la zaga.
Cambio relativo
Cuarenta y cinco minutos le duró a Cardoso la apuesta por Emre Mor y la decisión de dejar a Maxi en el banquillo. Tras el descanso, el uruguayo sustituyó al internacional turco, pero el Celta siguió jugando en corto y en el primer minuto de la segunda mitad la Real marcó el 2-0 por medio de Zurutuza.
Maxi como único argumento
La Real pudo sentenciar el partido en una cómoda segunda parte, pero no lo hizo y en el minuto 82, Maxi dio esperanzas a los celestes al rematar a la red un centro de Brais Méndez. Fue prácticamente el único disparo del Celta en todo el encuentro y no tuvo continuación. Hay mucho que mejorar. n
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