Oro y plata mundialistas

Piragüismo

Tania Fernández y Manu Garrido, palistas del Kayak Tudense, vuelven con metales al cuello

Tania Fernández y Tania Álvarez festejan el triunfo de ayer en el Mundial de Maratón.
Tania Fernández y Tania Álvarez festejan el triunfo de ayer en el Mundial de Maratón. | RFEP

Tania Fernández y Tania Álvarez se proclamaron campeonas del mundo de K2 sénior, mientras que Jaime Duro y Manuel Garrido lograron la plata en C2 sénior en el Campeonato del Mundo de Maratón 2026, que se disputó en Gualeguaychú (Argentina). La jornada de ayer dejó así dos nuevas medallas para el piragüismo de Vigo y su área metropolitana y buenos registros para el resto de palistas gallegos, visible con la quinta posición de Manuel Campos y Diego Romero en C2.

El primer oro llegó de la mano de Tania Fernández, del Club Kayak Tudense, y Tania Álvarez, del Breogán do Grove, que se impusieron en la final de K2 sénior tras completar los 26,2 kilómetros del recorrido en un tiempo de 1:55:12.60. La embarcación española protagonizó un ajustado duelo con las húngaras Panna Sinko y Panna Csepe, que cruzaron la meta en segunda posición con un registro de 1:55:13.69, a solo 1.09 segundos de las vencedoras. El podio lo completaron las sudafricanas Georgia Singe y Jade Wilson, terceras con 1:56:18.66, a 1:06.06 de las campeonas.

La segunda medalla del día fue la plata de Jaime Duro, del Club Fluvial de Lugo, y Manuel Garrido, del Kayak Tudense, en la final de C2 sénior. Ambos completaron los 22,6 kilómetros en 1:40:13.32, por detrás de los portugueses Rui Lacerda y Ricardo Coelho, que se llevaron el título mundial con un tiempo de 1:39:38.61. La pareja gallega se mantuvo en la lucha por las primeras posiciones durante toda la prueba e incluso llegó a liderar la competición en varios pasos por el porteo, pero no pudo seguir el ritmo de los vencedores en los últimos kilómetros. La diferencia final fue de 34.71 segundos.

El bronce correspondió a los polacos Mateusz Borgiel y Mateusz Zuchora, que finalizaron en 1:40:34.33, a 55.72 segundos de los campeones. En esta misma final también compitieron Manuel Campos y Diego Romero, ambos del Breogán do Grove, que concluyeron en la quinta posición con un registro de 1:41:48.93.

De Menduiña a Garrido

El campeonato también dejó varios resultados destacados para otros representantes de Vigo y área. Araceli Menduiña, del Club de Mar Ría de Aldán, se proclamó campeona del mundo de paracanoe en la categoría KL3, con un tiempo de 41:16.57, más de cuatro minutos por delante de la argentina Mariel Graziani (45:46.00). La brasileña Jane Silva completó el podio con 49:34.20.

Manuel Campos terminó cuarto en la final de C1 sénior, después de completar el recorrido en 1:46:01.16. El palista del Breogán do Grove se quedó a 50.62 segundos del portugués Ricardo Coelho, que conquistó el oro con 1:45:10.54. La plata fue para el húngaro Mihaly Pluzsik, con 1:45:16.49, mientras que el polaco Mateusz Borgiel se hizo con el bronce al parar el cronómetro en 1:45:52.70. Manuel Garrido, del Kayak Tudense, acabó quinto con 1:47:05.73.

En K1 sénior, Tania Álvarez concluyó quinta con un tiempo de 2:03:20.53, a 2:40.12 de la australiana Rebecca Mann, campeona mundial con 2:00:40.41. La checa Katerina Milova (2:00:53.44) y la danesa Pernille Hostrup (2:01:09.76) completaron el podio. La otra representante española, Eva Barrios, finalizó novena con 2:04:26.58.

Por su parte, Adrián Prada, del Rías Baixas-Boiro, ocupó la séptima plaza en K1 sénior. El gallego completó los 29,8 kilómetros en 2:06:58.29, a 3:22.70 del danés Mads Pedersen, vencedor con 2:03:35.59. El sudafricano Ulvard Hart se llevó la plata con 2:03:43.17 y el danés Philip Knudsen, el bronce con 2:05:09.78.

“Confío en cada movimiento que hace mi compañera”

La felicidad de Tania Fernández y Tania Álvarez se entiende desde la confianza mutua y la libertad para competir a su manera. “Sienta bien hacerlo siguiendo tus propias reglas”, explican tras consagrarse campeonas del mundo de K2 en Argentina. La seguridad en la compañera resulta fundamental para alcanzar el éxito en una prueba de máxima exigencia, en la que cada movimiento puede marcar la diferencia. “Confío en cada movimiento que hace y simplemente intento darle la fuerza necesaria para que pueda llevar la embarcación tan bien”, señala Fernández, convencida de sus posibilidades.

La pareja reconoce que siempre mantiene la ambición de luchar por otra medalla, aunque no da por hecho que vaya a conseguirla. La exigencia de la competición obliga a mantener los pies en el suelo y a centrarse en el trabajo compartido. “Simplemente quieres luchar por otra medalla y, de alguna manera, no esperas conseguirla”, apuntan. Por eso, sumar un nuevo título mundial supone una satisfacción especial, tanto por el resultado como por haber alcanzado el objetivo que se habían marcado. “Acabamos de ganar otra, una más, y ser capaces de alcanzar ese objetivo creo que es muy bueno”, celebran.

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