Una noche de jueves perpetua

segunda división b

El Celta B volvió a demostrar que le encanta salir de casa y superó a la Leonesa a domicilio con un hat-trick de Solís

Publicado: 12 abr 2021 - 02:22 Actualizado: 13 abr 2021 - 01:37
Jordan Holsgrove fue el líder de la pandilla celeste en una tarde brillante del escocés, que pese a fallar un penalti dejó una actuación de alto nivel.
Jordan Holsgrove fue el líder de la pandilla celeste en una tarde brillante del escocés, que pese a fallar un penalti dejó una actuación de alto nivel.

El Celta B es un universitario y cuando juega fuera de casa siempre es jueves por la noche. Da igual el rival o el escenario. Da igual el tipo de partido. No importa. El filial siempre sale a tope. Ya sean macrodiscotecas clásicas como Riazor, locales de moda como Zamora o Salamanca o garitos auténticos como O Vao, los de celeste siempre saben jugar. Siempre saben estar. Siempre saben ganar. Ayer le tocó marcha en otro escenario de relumbrón. Y de nuevo, la farra fue de órdago frente a la Cultural Leonesa. Con Alberto Solís como auténtica alma de la fiesta.

El sevillano se salió. Como si bailase sobre una tarima. Desatado. Destruyó al equipo leonés con un hat-trick en una tarde de domingo tan mágica como la más mágica de las noches universitarias de jueves.

Pero para ese cuarto de hora final lleno de duende andaluz hubo que esperar un poco. Igual que en una noche de fiesta, hay que calentar motores. Y, tras superar con éxito los clásicos escarceos de tanteo, el Celta B se puso a ello. Con Holsgrove levitando sobre el verde del estadio leonés, el filial céltico pasó por encima de la Leonesa con su contexto favorito de partido, que alcanza el paroxismo cuando juega fuera de casa frente a equipos que quieren ser protagonistas con la pelota. La presión alta y agresiva de los pupilos de Onésimo desactivó a los locales. Cada robo era casi una ocasión. Y de un córner apareció la primera, casi inmejorable. Un penalti que el escocés del filial estrelló contra la madera.

El error no afectó al metrónomo de Edimburgo. Al contrario. Pareció agrandarle. Tanto fue así que el equipo de Onésimo incluso le arrebató la pelota a la Cultural. Simplemente la hizo desaparecer. Y junto a Holsgrove, más compañeros se sumaron a la fiesta, con Solís y Gabri Veiga ayudando a crear superioridades por dentro y Carreira y Pampín dando superioridades por fuera. Mejor que un súper 2.

Gabri Veiga y Barri lo probaron. Sin exito. A la vuelta de los vestuarios fueron Manu Justo y el propio Holsgrove los que avisaron del preludio del momento cumbre. Comenzaba la hora bruja. La hora Solís. Primero, el sevillano apareció en el corazón del área para empujar un pase de la muerte del escocés. Y cuando la Leonesa aún procesaba el golpe, se inventó un maravilloso golpeo desde el pico del área a la escuadra. Soberbio. Era el minuto 82 y en apenas 8, el centrocampista de Tomares encontraba premio al sinsabor de una rotura de peroné que le tuvo varios meses fuera de las incursiones fiesteras del filial. Pero aún quedaba el premio gordo. Un hat-trick que Solís cristalizó en el 91. 22 puntos a domicilio para el Celta B. Salvajada. Una fiesta perfecta más para el universitario que no quiere parar por casa.

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