Mundialista y al paro

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Adrián Moreira encontró la carta del despido al regresar del Mundial de orientación, que finalizó en la novena posición, tras serle denegado el permiso para acudir, pese a ser DGAN

Adrián Moreira avanza en uno de los tramos de ciclismo del Mundial de raid de aventura.
Adrián Moreira avanza en uno de los tramos de ciclismo del Mundial de raid de aventura.

Adrián Moreira acudió al Campeonato del Mundo de raids de orientación y, junto a su equipo, terminó en la novena posición. Un notable resultado para el deportista vigués que, a su regreso, se encontró una desagradable sorpresa en forma de carta de despido por parte de su empresa, Tragsa. Una situación que podría esperar, pero matiza que “a ocho días de viajar, no iba a dejar tirado a mis compañeros”, admite. Eso sí, ya inició los procedimientos para intentar revertir el despido.

El especialista en orientación de Fragoselo tiene reconocida la condición de Deportista Galego de Alto Nivel hasta, como nímino, abril de 2027. Pese a que se trata de algo oficial, apenas tiene relevancia en el caso de ser contratado por una empresa de gestión privada, como es Tragsa. Su capital es público, pero opera como cualquier otra entidad. El atleta ejerce de técnico de base en la brigada de incendios forestales de Laza.

Al tardar en contestarme, me quedé sin margen para pedir una excedencia, que era mi idea"
Tenía claro que iba a ir a Canadá, no iba a dejar a mis compañeros tirados a unos días de la cita" — Adrián Moreira - Deportista vigués noveno del mundo

Como ya sucedió en otras ocasiones, el proceder de Adrián Moreira este verano fue el mismo que en situaciones precedentes, como le ocurrió este mismo año en primavera para acudir a una competición en Chile. “Primero pedí las vacaciones y me las denegaron, como siempre. Después, pedí el permiso no retribuído, con toda la explicación, y me lo concedieron, pero ya cuando ya estaba allí. En ese caso, era cuatro días”, explica el vigués.

En Sudamérica, el rendimiento resultó bueno y el equipo se clasificó para el Mundial, de forma que pidió vacaciones, que volvieron a ser denegadas “porque siempre lo hacen” y, después, con fecha del 11 de julio “pido el permiso no retribuido. Lo hago con tiempo, para que lo puedan estudiar y contestar", explica Adrián Moreira. Pese a tener un par de meses por delante para aceptarlo o denegarlo, la respuesta de Tragsa le llega el 9 de septiembre. “A diez días de tomar el avión para Canadá. Sin darme tiempo a nada", indica el vigués. A partir de ahí, tiene que tomar una decisión de ir y exponerse a una posible represalia de la empresa, pese a que hizo las peticiones con anticipación, o no ir y dejar a sus compañeros sin tiempo para encontrar sustituto. “Tenía claro que no iba a dejar de acudir al Mundial. No podía dejar tirados a los compañeros y cuesta mucho clasificarse como para no ir”, explica el vigués.

En Canadá hizo su trabajo, pero ya le llegaron algunas noticias de que las cosas no iban bien en Galicia porque “a mi padre le llegó un burofax y también emitieron una comunicación al sindicato”. La organización sindical presentó alegaciones y él no lo hizo hasta regresar. A la hora de incorporarse, “me encontré el despido por motivos disciplinarios. Por supuesto, lo voy a recurrir", admite.

Más allá del problema laboral concreto, Moreira lamenta la escasa predisposición de Tragsa con un deportista de algo nivel como es su caso. “Tenía claro que quería ir al Mundial. Si llegan a contestarme en plazo, con al menos 15 días, podía darme de baja en la plaza o pedir una excedencia, que era lo que tenía pensado hacer. Como no lo hicieron, no me dejaron otra alternativa”, expresa el vigués de 35, años que prioriza el mundo de la orientación tras conseguir estar entre los cuarenta mejores del mundo en los raids de aventura. Y, eso sí, siempre sin la más mínima felicitación empresarial, pese a ser una corporación pública.

Tragsa: “El trabajador hizo uso del permiso de forma unilateral”

Para la elaboración de esta información, la empresa Tragsa fue consultada y emitió la siguiente respuesta sobre el caso de Adrián Moreira: “Con relación a tu consulta, te informamos que se trata de un trabajador que prestaba servicios de extinción de incendios forestales en la BRIF de Laza y que solicitó un permiso a la empresa, en concreto una licencia no retribuida. Este permiso es potestativo de la empresa y el mismo fue solicitado para disfrutarlo en época de extinción de incendios. Debido a la situación de extrema gravedad vivida este verano en la provincia de Ourense a causa de los incendios forestales no fue posible concedérselo. No obstante a pesar de ello, y de la negativa a su disfrute, el trabajador unilateralmente hizo uso del mismo”, expresó.

Adrián Moreira: “El día que viajé, quedaba un incendio”

El vigués Adrián Moreira expresó sobre la concesión de vacaciones que “prefieren pagarlas a concederlas, pese que que tuvimos épocas de trabajo en febrero sin salidas al monte”. Y, sobre la marcha a Canadá, “cuando me fuí, ya había pasado la ola toda de incendios. Solo hubo uno en la Ribeira Sacra y fue pequeño. Todo ello, después de hacer muchísimas horas el mes anterior”, explica.

Las fechas dadas

Analizado el calendario, la ola principal de incendios en Ourense terminó entre el 28 y el 30 de agosto. A Adrián Moreira le denagaron el permiso el 9 de septiembre y viajó el 20 de ese mes. En esos momentos, según los partes de medio rural, los fuegos estaban bajo control.

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