Medio siglo los contempla

Castañón y Becerro y Tania Fernández y Carmen Villares ganaron ayer la edición 50 del Descenso del Miño

Publicado: 22 ago 2021 - 02:40 — Actualizado: 23 ago 2021 - 04:23
El delicado momento de la salida, espectacular pese a las restricciones sanitarias que presidieron la cita.

DAVID FERNÁNDEZ
El delicado momento de la salida, espectacular pese a las restricciones sanitarias que presidieron la cita. DAVID FERNÁNDEZ

Miguel Fernández Castañón y José Julián Becerro, del Club Fluvial O Barco, reeditaron ayer el título de ganadores del Descenso Internacional del Miño. Fueron los primeros en entrar en la línea de llegada en el K-2 tras superar con claridad a todos sus adversarios. Ambos también conquistan el privilegio de inscribir sus nombres en la edición número cincuenta. En la prueba participaron casi 600 palistas y volvió a dejar imágenes para la historia. La competición se desarrolló bajo un estricto protocolo sanitario.

Eran los favoritos y cumplieron con el pronóstico. De hecho, están clasificados para el Campeonato del Mundo de Maratón que se disputará dentro de unas semanas en Rumanía. Es la clara demostración del estado de forma de Miguel Fernández Castañón y José Julián Becerro. Impusieron su ritmo desde casi el inicio, sorteando con calidad las zonas más problemáticas y técnicas. Todo esto les permitió llegar en solitario a la línea de llegada con un tiempo de 55.39. Nada pudieron hacer Rubén Millán y David Da Rocha, del Kayak Tudense, que, a pesar de imponer un fuerte y exigente ritmo, tuvieron que conformarse con la segunda posición. Los terceros fueron Pablo García y Alejandro Tranchero, del Club Naval de Pontevedra. Así, estos fueron los tres primeros clasificados en K-2 y Miguel Fernández Castañón y José Julián Becerro fueron los ganadores absolutos del Descenso del Miño en categoría masculina.

En el K-2 femenino, Tania Fernández y Carmen Villares, ambas del club organizador de la cita, el Kayak Tudense, fueron las ganadoras con gran solvencia. Dominaron la prueba sin mucho margen de error. Lucía Valiña y Lucía Sotelo, también del Kayak Tudense, ocuparon la segunda posición. Noelia Moledo y María Rodríguez, del Ría de Aldán, finalizaron terceras.

Tono Campos y Diego Romero fueron los ganadores en C-2. Ambos partían como favoritos en su categoría y lo demostraron. Además, los dos acumulan una gran trayectoria deportiva en los últimos años, con varios títulos europeos y mundiales. Se les esperaba en el podio y acudieron.

En las categorías individuales, Iván Alonso, del Club Piragüismo Olívico, fue el ganador en K-1. El tudense tuvo que superar la presión de Manuel Garaycoechea, del Club de Regatas de Uruguay, que fue segundo. La diferencia entre ambos fue de milésimas de segundo. En la lucha también estuvo Adrián Prada, del Club Piragüismo Pontillón, que terminó tercero.

Más ganadores

Por su parte, Tania Yates, del Breogán de O Grove, ganó en K-1 femenina, mientras Fernando Busto fue el mejor en C-1. Nico Barreiro, del Club Piragüismo Aranjuez fue el triunfador en individual.

En el Descenso Internacional del Miño participaron 44 clubes. El Kayak Tudense fue el primero en la clasificación general. Después se clasificaron la Escuela de Piragüismo Ciudad de Pontevedra, el Club Naval de Pontevedra, Club Piragüismo Illa de Arousa y Kayak Tudense. Los organizadores, el club tudense, ya comenzó a diseñar lo que será la edición número 51 en el mes de agosto del próximo año.

El buen humor reinó en la festiva prueba popular

El Descenso Popular del Miño cumplió ayer diez años. Fue esta una edición especial marcada por los exigentes protocolos sanitarios. A la cita acudieron 400 personas, que fueron las autorizadas. con el cupo cerrado hace varias semanas. El punto de concentración fue el habitual en la Ribera de Caldelas. Se suprimió la tradicional romería, pero no se perdió el ambiente festivo. De eso se trata, dicen en el Kayak Tudense, el club organizador.

Esta prueba, que no tiene carácter competitivo, adquirió una nueva dimensión cuando fue declarada como Fiesta de Interés Turístico Nacional. A esta cita acuden personas de diversos lugares de España y también de Portugal. Por lo tanto, ya es una referencia, a pesar de las restricciones por la pandemia. Con un recorrido que no llega a los siete kilómetros, la salida es en la Ribera de Caldelas. De allí parten todos juntos hacia las inmediaciones de las instalaciones del Club Kayak Tudense. La hora de llegada ya es otra cosa.

Cada grupo familiar o de amigos se toma el trayecto según sus intereses. El caudal del río invita a la relajación. Desde las piraguas se pueden ver imágenes espectaculares de Tui. Es algo a lo que están acostumbrados los componentes del club deportivo, pero muchos desconocen esa visión de la ciudad.

Con mucho humor

La mayor parte de los participantes se tomaron la travesía con mucho humor. En muchos casos, como una actividad familiar. Llegar era importante, pero no se le concede ningún mérito a ser primero o último de la fila. La cuestión era disfrutar.

El Descenso Popular del Miño se ha consolidado como uno de los acontecimientos festivos, lúdicos y deportivos de los que se celebran en Galicia. Considerado como un emblema por parte del Kayak Tudense, la entidad anuncia que seguirá trabajando para mejorarlo. De momento hay que tener paciencia y esperar. 400 personas disfrutaron de una edición que también es emblemática.

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