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La receta de la casa también sirvió al forastero
Joaquín Maguna (22 años) y Jeremy Simon (21) dirigieron al Blusens en el primer partido
Por lo tanto, su labor es de vital importancia en cada partido y su compenetración debe ser máxima. Si ellos se entendien, hay opciones de que funcione el equipo y esto es complicado porque el pasado domingo disputaban su primer partido juntos: 'La comunicación con Joako es buena, pero sólo hace un mes que trabajamos juntos y todavía no nos conocemos bien. Vamos a mejorar poco a poco este aspecto', esgrimió Simon, y Maguna añade que 'con Jeremy estuve cómodo. Es diferente al principio, pero como todos. Nos adaptamos bien y nos entendemos bien, cada vez mejor'.
Aun así, el medio de melé reconoce que todavía quedan detalles por pulir: 'Hay que mejorar un poco y llevar con más calma las cosas. Si el partido se desorganiza no nos compensa y es nuestro trabajo. Fallamos en unas cosas claves que habíamos entrenado, sobre todo en las contras. Mientras tuvimos orden, el partido estaba en nuestro poder'.
Por su parte, Jeremy Simon, añade que 'yo también sé lo que es jugar de medio melé y puedo entender lo que él necesita. Para mí, esto es fácil. En el campo somos jugadores diferentes, pero nos complementamos bien'.
Dos jóvenes a los que David Monreal dio el mando del Blusens en el inicio de temporada y parece que la apuesta se mantendrá con el objetivo de que 'con Monti, que es el octavo, casi no hace falta hablar con él. La relación es muy buena y ahora buscamos tener con Jeremy una relación similar'.
Por su parte, el francés está encantado de jugar en Vigo y reconoce que 'en el País Vasco francés sólo hay rugby. Vivo al lado de Biarritz y allí es el único deporte profesional'. Una situación totalmente distinta a la que vive en el Blusens: 'Aquí es totalmene distinto, el rugby es un deporte prácticamente nuevo'.
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