La lucha en familia del San Ignacio
lucha olímpica
El club vigués, nacido en Teis en 1980, cumple cuarenta años como referente de este deporte olímpico en Galicia
Si Galicia se mantiene desde hace décadas en los puestos altos del ránking español de lucha olímpica –deporte integrado por la lucha libre olímpica, la grecorromana y la femenina– se debe en buena parte al trabajo callado de pequeños clubes como el San Ignacio, fundado en Teis en 1980 y que este año que termina celebra su 40º aniversario.
"Es algo que no se piensa. Vas trabajando y un día miras atrás y ves que han pasado cuarenta años. Es como la vida de las personas. Pasa el tiempo y no nos damos cuenta hasta que nos paramos un momento", afirma Eladio Bello, entrenador y presidente del club vigués desde 1995.
Eladio es el sucesor de Miguel Escarabajal, el técnico que fundó en el colegio San Ignacio un equipo de lucha libre que se ha mantenido en el tiempo gracias al esfuerzo desinteresado de muchas personas. "Lo más importante es el ambiente familiar. Hay gente que no entrena ni lucha, pero ayuda en la organización de los campeonatos, comemos juntos… Es como un club social, pero con el añadido del deporte, que es la lucha olímpica", señala Bello, que destaca la estrategia del club para seguir creciendo pese a ser totalmente amateur: "Trabajamos con deportistas que pueden competir en Galicia, otros que tienen nivel para campeonatos de España e incluso para salir fuera, pero esto es más difícil porque no tenemos tantos días de entrenamiento como un centro de alto rendimiento. Para nosotros, todos valen. A algunos los encauzamos para delegado del club, para árbitros si les gusta, para técnicos que ayudan en los entrenamientos y que luego pueden llegar a entrenadores… A cada uno le vamos buscando una función para que el club pueda crecer. Se trata de repartir las responsablidades para que todos se encuentren bien y puedan disfrutar".
Este planteamiento ha llevado al club a contar actualmente con cincuenta miembros –"una cifra alta para ser lucha olímpica", apunta su presidente– y lo ha convertido en una de las referencias de este deporte en Galicia. "Entre el Keltoi de Vila de Cruces y el San Ignacio formamos la mitad de la selección gallega de lucha olímpica. No quiere decir que seamos los mejores, porque a nivel individual hay buenos luchadores en otros clubes, pero sí que somos referentes", asegura Eladio Bello.
Desde 1988, el club de Teis ha conseguido 31 medallas de oro, 46 de plata y 76 de bronce en campeonatos de España, y en los últimos años ha destacado especialmente en lucha femenina, con cuatro títulos de campeón de España por equipos en distintas categorías, ocho subcampeonatos y tres terceros puestos.
Además, diez deportistas del San Ignacio han llegado al Centro de Tecnificación Deportiva de Pontevedra: Xurxo Pedrol, Pablo Fernández, Nerea Vila, Raquel Estévez, Sara Vieitez, Rafael Álvarez, Diego Saavedra, Cristina Rodríguez y los hermanos Saúl y Moisés Bello. "Este año destacó Cristina Rodríguez, subcampeona de España sénior en 65 kilos. Como promesas, tenemos a Rafael Álvarez, que termina su último año júnior; Saúl, que pasa de cadete a júnior; y Manuel González, de 16 años. Nos gustaría tener tres chicos y tres chicas que compitan bien a nivel nacional para que luego puedan entrenar y suban el nivel de los que vengan", indica Eladio.
Porque la idea del presidente es seguir creciendo, dentro de sus posibilidades: "Las subvenciones las invertimos en lo que necesitamos. Somos el único club de Galicia que tiene dos tapices de lucha y, además, en la sala del pabellón de Tenis disponemos de tres muñecos, sacos búlgaros, colchonetas y pesas rusas. Ahora, una vez que tenemos esos dos tapices, la idea es organizar concentraciones de un día con un técnico cualificado a nivel estatal o con dos o tres luchadores destacados, para mejorar el nivel del club. Antes no podíamos hacerlo porque no teníamos el material, pero ahora ya podemos empezar a gestionar algo, aunque para eso necesitaríamos el apoyo del Concello porque montar y desmontar los tapices lleva su tiempo".
Otro de los objetivos del San Ignacio de cara al futuro es dar a conocer un deporte que, a juicio de Eladio Bello, todavía se confunde con otras modalidades. "Cuando vamos a los colegios a enseñarlo, a la mayoría de los niños les gusta, pero cuando llegan a casa y dicen la palabra lucha, los padres ya no quieren saber nada porque les suena a MMA o cosas así. Por eso, siempre recalco que lo nuestro es lucha olímpica, el único deporte de contacto en el que no se puede hacer daño porque no hay golpes. Es como los juegos que hacen los chavales en la playa, de tumbarse unos a otros, pero con sus normas estrictas y un árbitro que está pendiente", expresa el presidente.
Después de 40 años –un aniversario que no ha podido celebrar por la pandemia de covid–, el San Ignacio quiere seguir siendo un referente de la lucha en Galicia. n
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