Jueza porriñesa de la Copa

BALONMANO

Tania Rodríguez Estévez, árbitra de Budiño en Valencia, dirigirá junto a su compañera Lorena García el partido de cuartos de final entre el Guardés y el Granollers en Donostia

Publicado: 27 abr 2022 - 23:27 Actualizado: 28 abr 2022 - 12:05
La colegiada de Budiño lleva instalada en Valencia hace nueve años, por eso puede arbitrar al Guardés.
La colegiada de Budiño lleva instalada en Valencia hace nueve años, por eso puede arbitrar al Guardés.

Si los árbitros no existiesen, no habría deporte. Su labor no siempre está todo lo reconocida que debería, pero es imprescindible. Y son personas. Escuchar al otro lado del teléfono a Tania Rodríguez Estévez lo confirma. Sus reflexiones y explicaciones la humanizan. A ella y a su colectivo. La colegiada de Budiño, que lleva nueve años en Valencia, dirigirá el partido del Mecalia Atlético Guardés en los cuartos de final de la Copa de la Reina. Será mañana, a partir de las 18:15, contra el Granollers en Donostia.

“Con naturalidad”, bromea al ser cuestionada sobre cómo afronta arbitrar a un equipo de su tierra, por más que pertenezca al Comité Valenciano. “Tanto Guardés como Porriño son dos equipos más de la Liga, exactamente iguales que los demás”, revela al otro lado del teléfono, a pocas horas de viajar a la capital guipuzcoana para arbitrar en el torneo del KO.

“Los partidos son completamente diferentes a los de Liga”, reconoce Tania. “Hay más tensión porque te lo juegas todo a un partido. Si fallas te vas para casa. Ellas tienen la ilusión y las ganas de llegar a la final. Ese nerviosismo y esa tensión se nota en las jugadoras”, explica la colegiada porriñesa, que sabe de sobra lo que es arbitrar en este torneo tan especial. La de Donostia será la sexta Copa de la Reina para ella.

No solo eso, Rodríguez Estévez dirigió la final del año pasado ente el Elche y el Aula Valladolid, que cayó del lado ilicitano (32-26). “Pitar la final en Gran Canaria fue una experiencia muy grata. Los nervios te juegan a veces malas pasadas pero fue muy emocionante y nos hizo muchísima ilusión. Encima el partido fue muy bueno e igualado, así que súper bien”, recuerda mientras agradece la confianza de la Federación.

A partir de mañana comienza una nueva experiencia copera a añadir a las cinco que ya tiene y a las de cada fin de semana en División de Honor y también en Asobal. “No encuentro grandes diferencias en el comportamiento de los hombres y las mujeres con nosotras. Ellos tienen cada vez más interiorizado y normalizado que les piten árbitras”, expresa sobre la comparativa entre las dos máximas categorías del balonmano español.

Y para el torneo, un deseo y una reivindicación. “Nuestro objetivo cuando saltamos a una pista es pasar desapercibidas. Las protagonistas son las jugadores”, apunta en primer lugar a modo de anhelo. Y en contraposición, reconoce sin tapujo que los fallos existen. Y los nervios previos. “Los árbitros también somos personas”, proclama. “Cometemos errores exactamente igual que las jugadoras y los entrenadores”, expresa. “Pero igual que ellos, vamos en la misma dirección y buscamos el mismo objetivo: lograr un balonmano mejor”, concluye la colegiada porriñesa.

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