Jose Ignacio Prades: “Queremos hacer disfrutar”
Balonmano | DIVISIÓN DE HONOR
El Guardés de Jose Ignacio Prades se estrena hoy (20:00 horas) ante el Grafometal La Rioja
Hay equipos que llegan al primer partido con la sensación de haber hecho los deberes y otros que todavía necesitan tiempo para terminar de entenderse. El Guardés se encuentra en ese segundo escenario. A Sangriña será testigo del comienzo de liga, hoy a las 20:00 horas y ante el Grafometal La Rioja como primer examen de un proyecto renovado, que ha tenido una pretemporada larga para construirse, pero que tendrá que empezar a competir antes de estar completamente terminado.
El entrenador alicantino José Ignacio Prades ha podido disponer de semanas para trabajar con una plantilla que ha cambiado de forma importante respecto al curso anterior. Seis incorporaciones y una plantilla más amplia han obligado a empezar prácticamente desde cero en muchos aspectos, aunque también han permitido al técnico avanzar en la construcción del grupo. "Con tanta incorporación y con tanto cambio en el equipo, necesita ese tiempo para ir acoplando al grupo", explica. La preparación terminó con cuatro victorias, dos derrotas y el título de la Supercopa de Galicia.
Los resultados, sin embargo, no cuentan toda la historia. "En cuanto al juego sabemos que tenemos que mejorar muchísimo", reconoce Prades. Faltan automatismos y conexiones entre jugadoras que llevan poco tiempo compartiendo pista. La pretemporada ha servido para poner los cimientos; ahora llega la parte más difícil, comprobar cómo responde el equipo cuando cada posesión cuenta.
El primer rival tampoco invita a relajarse. El Grafometal llega a A Guarda después de una preparación casi perfecta, con cinco victorias en seis partidos y sendas victorias ante Beti-Onak, Zuazo u Oviedo. Luismi Ascorbe ha reforzado su plantilla con nombres como Marta Mera, Aileen Ripa y Azul Spinelli, además de dos viejas conocidas del Guardés, Pali Fernández y Jazmín Mendoza. El equipo riojano apunta a dar un paso adelante y ya sabe lo que es ganar en A Sangriña: su última visita, el pasado enero, acabó con un 20-22.
El Guardés quiere cambiar aquella historia apoyándose también en una de las certezas de la preparación: la defensa. El conjunto miñoto ha encajado una media de 23 goles por encuentro durante la pretemporada, una de las bases sobre las que Prades quiere construir el nuevo equipo. Pero el técnico sabe que tendrá que añadir mayor fluidez ofensiva y capacidad para competir durante los sesenta minutos.
Ahí aparece A Sangriña. Estrenar la Liga ante su gente debe convertirse en una ventaja desde el primer día. "Jugamos en casa y tenemos que ser capaces de competir a un nivel alto a pesar de estar al inicio de la competición", sostiene Prades, que espera que la grada pueda darle al equipo ese impulso que en partidos igualados termina decidiendo. "Ojalá nos haga rendir un poquito por encima de nuestras posibilidades", apunta. No obstante, la exigencia no termina hoy. Tres días después, el Guardés viajará a Sagunto para enfrentarse al Morvedre en la segunda jornada. Después llegará un parón de quince días antes del tramo europeo, con el doble enfrentamiento ante el Boden sueco. Una sucesión de partidos que explica la preparación adelantada y la apuesta por una plantilla más larga para poder administrar esfuerzos.
Europa será uno de los grandes alicientes de una temporada que llega después de un curso histórico, con la plata en la Copa de la Reina y el título de la EHF European Cup. Volver a competir fuera de España significa también convertir de nuevo A Guarda en escenario del balonmano continental. Para Prades, representar al club, al municipio, a la provincia y a Galicia por Europa "es un privilegio". Para varias de las nuevas jugadoras será, además, su primera experiencia continental.
Todo ello obliga al Guardés a encontrar un equilibrio. El equipo viene de crecer durante los últimos años, pero ahora tiene que volver a construir con una plantilla diferente. Prades no quiere que los éxitos recientes se conviertan en una presión añadida para un grupo que todavía está buscando su identidad. "Es muy importante saber dónde estamos ahora mismo y tener los pies en el suelo", explica. La exigencia, eso sí, no desaparece: "Prometemos trabajo máximo e implicación". En este primer capítulo, el conjunto logroñés llega a A Sangriña con argumentos para exigir al Guardés desde el comienzo y con el recuerdo de su última victoria todavía reciente. Enfrente estará un equipo que ha trabajado durante semanas para estar preparado, pero que sabe que todavía tiene margen de crecimiento.
Prades en A Sangriña tras diez años: “Es una suerte”
Diez años después de iniciar su camino en A Guarda, la temporada da comienzo con José Ignacio Prades vuelve al banquillo del Guardés. "Es una suerte poder volver a entrenar aquí en casa, al lado de la familia", reconoce el técnico, que regresa a un club muy diferente al que dejó en 2016, pero con la misma ilusión, o incluso mayor.
El regreso llega en una etapa distinta, con más experiencia y también con nuevas responsabilidades. Prades quiere entender primero dónde está el equipo antes de marcarse grandes metas. "El Guardés ha crecido mucho en los últimos años y tenemos que saber dónde estamos ahora", explica. Su intención es afrontar esta nueva etapa sin perder la ambición, pero adaptando las expectativas al momento del proyecto. El técnico entiende que el nuevo Guardés necesita tiempo para encontrar sus automatismos y que sería injusto exigirle desde el primer día lo mismo que a un grupo más asentado. "No sería justo pedir cosas para las que todavía no estamos preparados", admite.
La canterá será muy protagonista
Además de liderar el primer equipo, José Ignacio Prades inicia esta nueva etapa como líder en la gestión de la cantera, una de las apuestas del nuevo proyecto del Guardés. El presidente, Fernando Reyes, ya avanzó que la base será "una de las piedras fundamentales del nuevo proyecto que ahora comienza". El objetivo, según explicaba, es que "de aquí a tres o cuatro años, seamos capaces de que las niñas de A Guarda puedan mejorar sus prestaciones". Prades comparte esa mirada a medio y largo plazo. Su intención es conseguir que más niñas jueguen al balonmano y que lo hagan con una formación cada vez mejor. También quiere que el primer equipo pueda convertirse en una referencia para las jugadoras que vienen desde abajo.
"Queremos que haya más niñas jugando a balonmano y que cada vez haya más calidad", explica el técnico. El proyecto busca, además, que ese crecimiento pueda tener continuidad en la élite: "Queremos formar más jugadoras que puedan estar en la órbita del primer equipo". La cantera se convierte así en una de las líneas de trabajo de esta nueva etapa, con Prades al frente de un proyecto que no está pensado para el corto plazo. El objetivo es que el crecimiento de la base permita, con el tiempo, acercar a las jóvenes de A Guarda, que disfrutan con el balonmano, al primer equipo.
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