El intenso sol marcó una cita con algún que otro desmayo
media maratón vig-bay
Seis personas fueron trasladadas a centros médicos pero, en principio, ninguna de sus dolencias registran gravedad
Se sabía que la mañana iba a ser despejada, pero el calor sobrepasó lo esperado y marcó el transcurrir de la prueba en la mañana de ayer. La intensidad del sol se hizo notar en los corredores, aunque pudieron mitigar la sensación de agobio en los puntos de avituallamiento dispuestos a lo largo del recorrido. En estas circunstancias, las botellas y las esponjas se convirtieron en las mejores amigas de los corredores.
El dispositivo de seguridad para cuidar de la salud de los participantes funcionó a la perfección. Hubo que atender a algunas personas en los últimos kilómetros y nada más cruzar la línea de meta, pero la inmensa mayoría se sobrepusieron tras el simple descanso o tras la administración de suero.
Hubo que trasladar a seis personas a varios centros de salud. La mayoría de sus dolencias eran leves pero una persona precisó de quedar ingresada en observación tras ser trasladada en una UVI móvil, aunque su estado, según la organización, no era de gravedad.
Por lo tanto, la inmensa mayoría de los casi 5.000 atletas presentes ayer en la XVI Vig-Bay acabaron la prueba sin más percance que el cansancio, algún leve problema muscular o el habitual enfado de no haber estado al nivel que ellos mismos esperaban.
Porque además del calor, el viento también fue una baza a tener en cuenta, como suele suceder en este recorrido costero. Según la dirección del circuito, Eolo ayudaba el correr o la perjudicaba, pero en cualquier caso la componente norte hizo que en esta ocasión fuese mucho más problemática la temperatura que las ráfagas de aire. Eso sí, para el público, una mañana ideal.n
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