Un inicio con altibajos de Porriño y Guardés

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El Porriño llega al parón en el puesto undécimo tras sufrir un calendario exigente y una plaga de lesiones, y el Guardés marcha tercero después de dos jornadas seguidas sin ganar

Isma Martínez da instrucciones a sus jugadoras en uno de los primeros partidos de la temporada.
Isma Martínez da instrucciones a sus jugadoras en uno de los primeros partidos de la temporada. | J.V. Landín

Balonmán Porriño y Atlético Guardés llegan al segundo parón liguero de la temporada -no volverán a competir hasta dentro de dos semanas- con sensaciones mejorables, después de un inicio con altibajos en ambas formaciones. El conjunto que dirige Isma Martínez ocupa el undécimo puesto en la clasificación con 4 puntos, fruto de dos victorias y cuatro derrotas, mientras que el de José Ignacio Prades ha bajado a la tercera plaza, con 9 unidades, tras sumar dos jornadas seguidas sin ganar.

La evolución del equipo porriñés ha estado condicionada notablemente por un calendario especialmente exigente -las derrotas fueron ante Elche (2º), Beti-Onak (6º), Málaga (4º) y Bera Bera (1º)- y una plaga de lesiones de media y larga duración que afecta a nombres como Julia Figueira, Carmen Prelchi, Marina González, Kimberley Rutil y Lucía Laguna.

“Para la plantilla que hemos podido disponer, creo que hemos sacado los partidos que teníamos que sacar, que fueron los de Zonzamas y Morvedre, porque después nos enfrentamos a cuatro de las mejores plantillas de la competición -visitamos a Bera Bera, Beti-Onak y Elche, y recibimos al Málaga-, con lo cual, ni el calendario fue el mejor para nosotras ni la situación en que llegamos para afrontarlo nos permitió sumar más”, resume Isma Martínez, que reconoce que “es verdad que las sensaciones no son las deseadas y que tenemos que mejorar en el juego, pero eso pasa también por recuperar gente, porque estamos con cinco o seis bajas cada semana y es excesivo”.

No obstante, el técnico del conjunto porriñés no quiere que las lesiones sirvan de excusa. Sobre todo, porque algunas van para largo. “Yo creo que no vamos a recuperar a ninguna este parón y que las soluciones las tenemos que encontrar dentro. En las once o doce que estamos, porque Iria (Benaches) se llevó un golpe muy fuerte ayer (por el miércoles) y hay que ver cómo evoluciona. Pero la solución pasa por las que estamos porque, además, a las que lleguen no les podemos pedir que nos resuelvan porque llevan mucho tiempo paradas. Entonces, si vienen ayudarán pero si no, lo tendremos que sacar las demás juntas”, advierte.

Después de seis jornadas, el Conservas Orbe Zendal Porriño es el segundo equipo de la liga con peor diferencia de goles (-25), sólo superado por los -36 del Pozuelo de Calatrava, colista con pleno de derrotas, aunque su entrenador considera que se trata de algo circunstancial y no le da mayor importancia. “También es calendario. El partido de Elche no pudimos competirlo porque era miércoles después de jugar sábado y a los diez minutos ya vimos que teníamos que recoger. Estaban jugando muchas juveniles, que está bien que vayan sumando minutos, pero no le daría importancia a la diferencia de goles porque va muy condicionada por el calendario y por jugar sábado-miércoles-sábado y hacer cosas que con una plantilla más larga no harías”, apunta Isma, que confía en recuperar efectivos “para poder trabajar, porque hay situaciones como el repliegue defensivo, que lo estamos haciendo realmente mal, pero es que hace igual un mes y medio que no podemos completar un entrenamiento en el que podamos trabajar ese contenido con un mínimo de jugadoras. Entonces, vamos a intentar enfocarlo en lo individual en este parón”. Con todo, el técnico ve también aspectos positivos en este inicio de curso. “Está jugando mucho la gente de casa. Como Adriana Rial, Aroa Fernández, Iria Benaches, Alicia Campo o la juvenil Daniela Fernández, que es positivo, y tenemos que mantenerlo para ser más competitivas creciendo con ellas”, sentencia.

La dolencia de Cecilia Cacheda se queda en un susto

El Guardés encajó el pasado miércoles en Málaga la primera derrota en la liga de la temporada y, además, no pudo contar con Cecilia Cacheda en la segunda parte por lo que parecía una lesión muscular. Sin embargo, con el paso de las horas, las sensaciones de la central lalinense han mejorado hasta el punto de descartarse prácticamente una dolencia grave. Cacheda pasará por el fisioterapeuta para confirmar el pronóstico pero, en principio, se trata de una sobrecarga y la jugadora estará en condiciones de participar en el primer partido a la vuelta del parón, el día 31 ante el líder Bera Bera.

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