La inclusión de la redonda

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Los migrantes alojados en el centro Cemar de Mondariz-Balneario, dirigidos por Moncho Carnero, disfrutarán el domingo de un partido contra una selección de O Condado y Paradanta dentro del cierre de la Galicia Cup que hoy comienza

El centro Cemar acoge migrantes en colaboración con la ONG Rescate Internacional y el Gobierno de España.
El centro Cemar acoge migrantes en colaboración con la ONG Rescate Internacional y el Gobierno de España. | JV Landín

Los tiempos actuales y su peligrosa mezcla de odio y anonimato permiten criminalizar con total impunidad a seres humanos que huyen de un infierno, atravesando otros infiernos para alcanzar lugares que, desgraciadamente, pueden resultar no ser el cielo. Lo saben de primera mano las personas migrantes que llegan a Europa, a España, a Galicia. Un grupo representativo de este colectivo se aloja en el complejo Cemar, en Mondariz-Balneario. Allí encuentran cobijo, formación y ayuda para entrar al mundo laboral. Para integrarse en la sociedad. Para encontrar esa existencia mejor por la que, en muchos casos, se han jugado la vida. Todo gracias a un programa de colaboración de la ONG Rescate Internacional con el Gobierno de España y el propio centro. Un camino hacia la inclusión que tiene en el deporte un poderoso aliado. Así lo entendieron en la Galicia Cup, torneo de base que hoy comienza en Porriño, Areas y Mondariz y que el domingo se clausurará con un partido amistoso en Lourambal entre una selección de estas personas migrantes y otra compuesta por futbolistas de O Condado y Paradanta.

Antón de Vicente es el gran culpable de esta fantástica iniciativa. El futbolista del Gran Peña es uno de los organizadores de la cita, que durante tres días medirá a 39 equipos y alrededor de 700 niños en cuatro categorías. Muchos de ellos se hospedarán en el Cemar, donde compartirán unos días con los migrantes, también compañeros futbolistas. Al menos, por un día. “El partido les ha generado mucha ilusión y expectación”, explica De Vicente. Tanto es así que hasta 52 personas se apuntaron. Finalmente, integrarán la convocatoria 20 o 22. Y estarán dirigidos por toda una institución como Moncho Carnero. “Se lo agradezco mucho”, reconoce Antón, enfrascado en las labores de intendencia.

A pocas horas del encuentro, la emoción se deja sentir. Y desde muchas antes, también. “Estuve con ellos varias veces y da gusto. Son seres humanos que vienen escapando de las realidades de sus países para construir aquí una vida mejor”, destaca De Vicente, que ha podido conocer un poco de sus duras experiencias. “Hay historias de todo tipo, distintas entre sí. Pero lo que tienen en común es que quieren formarse para quedarse aquí, trabajar y vivir como una persona más de este país”, añade. “Ojalá todo el mundo aquí tuviera la misma educación y principios que tienen ellos”, subraya. “Están totalmente integrados en la sociedad”, apostilla.

“Son personas que vienen aquí a construir una vida mejor y el partido les ha generado mucha ilusión” — Antón de Vicente - Organizador de la Galicia Cup

Por eso, Antón desea que “mucha gente se anime a venir al partido para apoyar a los chavales” en el porriñés campo de Lourambal. “A los chicos les hará muchísima ilusión”, añade. Será a las 15:00, tras la entrega de trofeos. Y con mucho calor. “Por eso serán dos partes de 30 minutos”, resume.

Dentro de las dificultades que implica llevar adelante un torneo de estas características, montar este encuentro fue sencillo porque, afortunadamente, “todo el mundo mostró mucha predisposición desde el principio”. También los clubes de O Condado y Paradanta. “Prácticamente todos van a estar representados”, informa De Vicente sobre el equipo rival de los migrantes, con futbolistas de Preferente y Primera Autonómica, entre otras categorías.

Con todo listo, solo queda disfrutar. “Es un partido de integración para que ellos se sientan parte del trabajo que hicimos día a día y que puedan disfrutar de un campo como el del Porriño Industrial, que está en perfectas condiciones”, expresa Antón, sabedor de que un ratito sobre el césped no va a cambiar sus vidas. Pero, al menos, les ayudará a sentirse iguales. Aunque sea por unos minutos. Porque la pelota es lo más igualitario que existe. No distingue. Así es la inclusión de la redonda.

“Un torneo de convivencia” con 700 niños y 39 equipos

El partido de la selección de migrantes y la de O Condado y Paradanta es el fin de fiesta perfecto a la Galicia Cup, que hoy echa a andar. La primera edición del evento se va a celebrar en tres sedes: Lourambal, en Porriño; A Lomba; en Areas; y A Lagoa, en Mondariz. Hasta el domingo competirán 39 equipos en cuatro categorías -benjamín, alevín, infantil y cadete-. En total, unos 700 niños de clubes de toda Galicia, además de dos asturianos.

Antón de Vicente está detrás del grueso de la faena, con el apoyo de su socio. “Detrás hay mucho trabajo”, enfatiza. “Parece todo muy bonito, pero es bastante fastidiado. Sobre todo porque hay muchos noes y muy pocos síes. Pero estos son los que merecen la pena y los que han hecho posible que salga a la luz esta primera edición, que siempre es la más difícil”, explica.

El evento mueve mucha gente, con personal en cantinas, voluntarios, árbitros, proveedores, patrocinios y el beneplácito de los concellos. Será una cita que trascenderá a lo competitivo. “Es un torneo de convivencia”, subraya Antón. “Lo prioritario es disfrutar de un fin de semana distinto, rodeados de un entorno natural impresionante como el del Cemar y con esas instalaciones prácticamente de primer nivel que nos ofrecen los clubes”, destaca De Vicente, que desvela que habrá “hinchables con agua” en Porriño y “una zona de 'gaming” en Mondariz. La Galicia Cup trae una oferta completa.

La jornada inaugural tiene 48 partidos en el programa

La primera edición de la Galicia Cup se presentó ayer en el Concello de O Porriño, una de las tres sedes con la que cuenta este torneo de fútbol base, que hoy verá la luz cuando la pelota eche a rodar. En total, hay programados 48 partidos: 14 de benjamines, alevines e infantiles; y 6 más de cadetes.

Los más pequeños comienzan a las 10:00 en Lourambal, con el Porriño ejerciendo de local ante el Juventud Estadio de Oviedo. Será el pistoletazo de salida a una jornada matinal con siete encuentros -el último a las 13:00- y otra vespertina con otros tantos -desde las 16:00 a las 19:45-.

La misma hoja de ruta se replica con los alevines -también en Lourambal- y los infantiles, que competirán en A Lomba, el campo del Cultural Areas. Los cadetes se libran de la sesión matutina y van directamente a las 16:00 horas para disputar seis encuentros en A Lagoa, recinto del Mondariz. El último de ellos, a las 21:00.

Entre los 39 equipos hay dos asturianos -el mentado Juventud Estadio y el Astur-. El resto provienen de toda Galicia. Y, por supuesto, el área de Vigo está bien representada. Por los tres anfitriones -Porriño, Areas y Mondariz-, pero también por clubes como el Choco, el Racing de Pereiró, la SD Ponteareas, el Candeán, el Moaña, el Cañiza o el Alondras, que competirán hoy, mañana y también el domingo, en caso de alcanzar las finales.

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