El Guardés afronta el reto de remontar seis goles ante el Aula

Balonmano | División de Honor Oro

“Tenemos que creer que es posible pasar, incluso con la desventaja que hay”, afirma la entrenadora, Ana Seabra

Pauli Fernández trata de meterse entre dos jugadoras del Aula Valladolid.
Pauli Fernández trata de meterse entre dos jugadoras del Aula Valladolid.

El Mecalia Atlético Guardés se juega esta tarde (19:00) el pase a las semifinales de la División de Honor femenina con una complicada misión: remontar los seis goles de desventaja que arrastra del partido de ida ante el Aula Valladolid. Pese a haber sido líder de la liga regular, el conjunto de Ana Seabra sufrió una inesperada derrota en tierras vallisoletanas (34-28) frente al octavo clasificado, en un choque que rozó lo inexplicable por su diferencia.

Afortunadamente, el equipo del Baixo Miño tiene la oportunidad de revancha en su fortín: el pabellón de A Sangriña, que esta tarde promete rugir como en las grandes ocasiones.

Los argumentos del Mecalia pasan primero por su calidad individual y colectiva. Durante la temporada regular fue un equipo casi imbatible, con una defensa férrea —la mejor del campeonato— y una notable capacidad ofensiva liderada por Sole Cacheda. Para creer en la remontada, el Guardés deberá recuperar esa esencia y volver a ser sólido atrás, el aspecto más débil en el partido de ida, cuando encajó 34 goles, algo muy poco habitual.

El segundo gran factor será el apoyo de la afición. A Sangriña, conocido como “O Inferno”, se prepara para llevar en volandas a su equipo. Cada gol, parada o robo puede ser un impulso emocional clave en una noche que exige intensidad, concentración y fe.

Tenemos que creer que es posible pasar, incluso con la desventaja que tenemos”, declaró ayer Ana Seabra. La cita es clave. Y la épica, posible.

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