Finales distintos y cumplidores
Baloncesto en silla
España quedó séptima en el Mundial de Ottawa tras imponerse a Polonia (80-55), con el baionés Julio Vilas sumando dos puntos
La selección española masculina de baloncesto en silla de ruedas terminó ayer séptima en el Mundial de Ottawa tras imponerse a Polonia (80-55), con el baionés Julio Vilas sumando dos puntos. España se tomó así la revancha de la derrota sufrida ante el combinado polaco en la fase de grupos, en un encuentro que dominó desde el inicio y que dejó resuelto prácticamente antes del último cuarto.
El equipo dirigido por Abraham Carrión salió mucho más acertado y contundente, alcanzando el descanso con doce puntos de ventaja. Tras el paso por vestuarios, España amplió todavía más la diferencia hasta cerrar el partido con comodidad. Pincho Ortega, con 14 puntos y 9 asistencias, fue el jugador más destacado. Vilas, que partió desde el banquillo, aportó 2 puntos. La séptima plaza supone el cierre de un campeonato en el que España, actual campeona de Europa, no pudo pelear por las medallas, pero logró despedirse con un triunfo y con la revancha ante Polonia.
La selección femenina, por su parte, cayó también ayer ante China por 44-67, pero cerró un campeonato histórico. La viguesa Vicky Vilariño anotó 6 puntos y fue de las más destacas. El conjunto dirigido por Víctor Ramos terminó sexto, logrando por primera vez situarse entre las seis mejores selecciones del mundo. España ya había asegurado esa posición tras derrotar a Japón, pero buscaba cerrar el torneo con otro triunfo ante China, a la que había vencido en la fase de grupos por 44-41. Esta vez, el conjunto asiático dominó desde el comienzo y llegó al descanso con una ventaja de 16-40. Bea Zudaire, con 17 puntos y 8 asistencias, e Isabel López, con 15 puntos, fueron las máximas anotadoras españolas.
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