"La Federación nos dejó una sensación de desconcierto"

PAULINA PÉREZ BUFORN. Jugadora del Mecalia Atlético Guardés

jorge castro. vigo
Publicado: 12 abr 2020 - 04:21 Actualizado: 12 abr 2020 - 04:22
Paulina Pérez mantiene la actividad física en un piso de A Guarda.
Paulina Pérez mantiene la actividad física en un piso de A Guarda.

Paulina Pérez (Ibiza, 25 de enero de 1997), que milita en el Mecalia Guardés, ejerció de coordinadora de la encuesta que más de 200 jugadoras de División de Honor enviaron a la Real Federación Española de Balonmano para mostrar su opinión sobre si continuar con la competición. En su mayoría, las balonmanistas optaban por dar por finalizada la campaña. También se valoraban las condiciones para hacerlo, los contratos y los posibles ascensos y descensos.

¿Cómo surgió la encuesta?

Tuvimos una videollamada de equipo un lunes. Prades nos dio la información que él tenía, que era poca. Atendiendo a la situación de crisis sanitaria, nos quedamos hablando las jugadoras. Carmen Campos y yo, que debatimos sobre muchas cuestiones, nos dimos cuenta de que si nuestro equipo tenía esta inquietud, seguro que la tenían en otros porque la naturaleza de nuestra actividad laboral impide que cumplamos las medidas que aconseja el gobierno, ya sea entrenando, jugando o desplazándonos a un pabellón. Hablamos con un par de jugadoras de cada equipo, creamos un grupo de Whatsapp y todo el mundo contestó de una forma muy rápida. Ahí se propuso como herramienta hacer un cuestionario con el consenso de todas y, al día siguiente, lo pasamos a todos los equipos. Con el percance de que se filtró a un grupo de Honor Plata. La opinión de cualquier jugadora es importante, pero comprendo que la nuestra es especial porque somos profesionales y le dedicamos la vida a esto y por eso lo pensamos para la máxima categoría.

Y llegaron los resultados.

Sí, la iniciamos un día por la mañana y a la tarde ya paramos para poder recopilar los datos. Y la respuesta fue abrumadora. Me emocioné porque me pareció que las compañeras encontraron esto como una vía para que se les escuchase. Todas las voces son significativas, pero hay casos muy particulares, con jugadoras que son de fuera, que necesitan ponerse en contacto con la embajada, que precisan saber cómo queda su relación laboral... Nosotras no tenemos un convenio colectivo que nos pueda dar una seguridad jurídica. Incluso otras compañeras estaban a la espera porque se querían incorporar al colectivo sanitario. Tras recoger los datos, los tratamos, porque no queríamos entregar un documento vacío después de alcanzar una participación del 90% de División de Honor.

¿Por qué lo mandó usted?

Lo envié porque no teníamos otra vía. No íbamos a crear una plataforma para ello y a mí me enseñaron que las cosas, si se dicen con respeto, son bien recibidas y no tengo problema en expresar mi opinión. Quiero mucho a este deporte. Lo mandé yo y especifiqué claramente que lo hacía en nombre de las jugadoras. Fue a la Federación Española y también con copia a la Asociación de Jugadoras que, de hecho, nos agradeció el trabajo. Es cierto que ellas habían hecho una encuesta con las capitanas de los clubs, pero bastante tiempo antes. Cuando llegó, nosotras igual no percibimos tan cerca esa necesidad de que se nos escuchase. A mí, personalmente, me indicó la presidenta (Diana Box) que le pareció un buen trabajo.

¿Qué opinión tiene de la reacción de la Federación?

A mí no me gustaría ser el presidente (Francisco Blázquez) en estos momentos porque es una situación muy complicada, en la que tiene que tomar muchas decisiones. Cuando recibo la respuesta, la remito de forma inmediata al grupo porque es para todas. Y la sensación... No sabría decirlo... Es de desconcierto. Nos quedamos con la parte en la que recoge que va a escuchar nuestra opinión. Nosotras nos ofrecemos a ponernos a su disposición para todo aquello en que considere que podemos ser útiles. Era reivindicar que se nos escuche y por el canal que consideramos más acertado.

¿Por qué no usaron la Asociación de Jugadoras?

No lo sabría decir y tampoco sé si hay una relación de implicación de este organismo o no. Yo sabía que existía, pero en cuatro años que llevo en División de Honor no me había llegado ninguna información de la Asociación de Jugadoras. Sé que la plantilla entera de Bera Bera está asociada porque lo vi en los medios. Pero nunca recibí información de qué es, de qué me sirve asociarme o de las vías que hay para hacerlo. Me puse en contacto con el número que tenían público y tuve una conversación agradable cuatro días después. Pero nosotras nos organizamos en tres días con la participación en una encuesta de 200 jugadoras. Si llegamos a realizar esto por otra vía, igual no lo podemos hacer. Entiendo que la asociación tiene la mejor voluntad, pero no sé el número de jugadoras asociadas. Por mis estudios, estoy analizando ahora cómo funcionan los estamentos representativos de los deportes colectivos y, si lo hemos hecho así, es porque no tuvimos la idea o no hemos tenido la confianza necesaria para hacerlo de otra forma. Por ejemplo, cuando nos llegó la encuesta de la Asociación, no aclaró el canal de cómo se iba a defender, quién lo iba a hacer y de qué forma de iba a plasmar nuestra postura si es contraria a lo que dice la Federación. En todo caso, creo que sería muy bueno que estuviésemos todas asociadas y que haya una institución que pueda defender nuestros derechos. Pero esto no surge de una deficiencia de la Asociación de Jugadoras ni es su culpa. Nace de la inquietud de un grupo de jugadoras que nos queremos manifestar y encontramos ese canal.

¿Qué le sorpendió de la encuesta?

En el capítulo de comentario, que dejamos abierto, me emocioné. Había jugadoras que nos agradecieron la iniciativa, otras que nos pidieron que, por favor, se tuviera en cuenta porque teníamos a compañeras que querían una solución para poder volver a su trabajo como sanitarias. Otras que querían regresar a su país...

¿Unirá a las jugadoras?

Cuando recibí la contestación, se generó un debate en el grupo sobre qué hacer y lo que saqué en claro, y así lo expuse, fue que me siento muy agradecida por la implicación de todas. Creo que se sembrará algo que es muy positivo. Me llegaron mensajes de jugadoras en activo y de otras ya retiradas que me expresaron que en diez años de profesionales no habían visto una cosa así. Creo que va a salir algo bonito de esto y ojalá repercuta en elementos positivos para nosotras. En estos momentos, somos referentes de jugadoras de base y de otras categorías. Si nosotras nos damos voz, también se la daremos a ellas.

¿Precisan un convenio colectivo?

Percibo que la gente estaría receptiva a esto y a conocer a través de qué medios se puede articular. Es muy interesante el que salió de las jugadoras de fútbol. Un problema es que nosotras, en la actualidad, no tenemos ese derecho porque no existe una asociación de empresarios como es la Asobal. No hay una patronal para negociar con nosotras. En estos momentos, hay una parte de la asociación de jugadoras que tiene cargos dentro de la Federación Española. Esto es muy digno y son puestos válidos, pero nunca una parte y la contraria de una negociación pueden estar formadas por las mismas personas. José Manuel Silva no puede negociar con José Manuel Silva nuestras condiciones laborales. Las negocia con nosotras. Si hay un convenio colectivo serviría de base y tendría como aspecto positivo que iría dirigido a nuestro campo específico, que es un deporte minoritario y femenino. Es muy importante y, a mi entender, algo esencial. Es algo que teníamos que poner sobre la mesa. Es difícil, pero aún así, hay vías que podrían activarse y las podríamos buscar.

No parece normal que la fecha de finalización de la temporada sea en junio y los contratos terminen en mayo.

Hasta donde yo sé, los contratos son de diez meses. Yo llevó tres años como profesional y siempre fueron de esa duración. Sí, es un problema, porque deberíamos tener 12 meses de contrato, ya que, además, en los meses de descanso, a mí se me sigue exigiendo que sea profesional porque después llega agosto y no puedo competir. Yo me cuido con mucho gusto porque trabajo en lo que es mi ilusión y mi pasión. Al haber plantillas que han aplicado el ERTE parece que no es un problema que se alargue porque también lo harían los contratos, pero no todas lo han hecho. Seguro que para algunos casos existen problemas. Si a mí me dicen mañana que hay riesgo cero, estoy en A Sangriña entrenando a las seis de la mañana. No me fui a mi casa, estoy en A Guarda esperando y, después de un mes, no vamos a poder entrenar dos semanas y ponerme a jugar. Después de este parón, menos de dos semanas y ponerte a competir miércoles, sábado... El riesgo lesivo es altísimo. Una pretemporada normal son seis semanas, a lo que se añade lo que haces antes por tu cuenta en casa.

Contenido patrocinado

stats