Estela Doiro: “Es duro, no quieres que llegue, pero es el momento de parar”

Balonmano

La jugadora guardesa dejará el balonmano profesional al final de temporada después de 15 años en División de Honor

Estela Doiro da instrucciones en su etapa en las filas del Guardés.
Estela Doiro da instrucciones en su etapa en las filas del Guardés. | Atlántico

Estela Doiro (A Guarda, 28 de diciembre de 1990) anunció el lunes su retirada del balonmano al finalizar la temporada. Debutó en División de Honor en 2011 con el Porriño y en su palmarés figura una liga con el Guardés, su club de formación, y otra con el Málaga, equipo con el que además obtuvo dos Copas, una Supercopa y una European Cup. Un palmarés notable tras 15 años en la élite. 

¿Es una decisión muy meditada?

Le das muchas vueltas. Ahora estoy como profesora y ando más liada. Ya es el segundo año. No tengo tanto tiempo, ni para mí ni para entrenar. Estoy supeditada a los horarios. Además, la cabeza ya me iba diciendo que era el momento de parar. Es duro porque nunca quieres que llegue el momento de acabarse, creo que es la hora de parar, de descansar y de inicar otra etapa. 

Con la plaza de profesora, ya sabía que la retirada estaba cerca. 

Sí, sí. Al sacar la plaza, sí que intenté compaginarlo de la mejor manera posible. Siempre con mucho esfuerzo y compromiso. Tengo que hacer las horas de gimnasio en otro horario diferente y se complica. Son 35 años los que tengo, casi para 36. Es el momento de comenzar una nueva etapa, con tiempo para mí, viajar y estar con la familia. Todo eso fue lo que me llevó a tomar la decisión. 

En 2011 llegó a División de Honor. Casi nada. 

La verdad es que es mucho. Toda mi vida ha estado vinculada al balonmano y todas las decisiones importantes de mi vida han estado unidas al deporte como han sido los estudios o irme de casa a Málaga. Todo estaba centrado en el balonmano y creo que ya es el momento de ver que hay más allá. 

A las jóvenes les digo que nunca dejen de estudiar porque, al retirarse, pueden tener una profesión"

 

Volviendo a la decisión, ¿el club ya comenzaría a meter prisa?

Sí, sí. Ellos tienen que planificar la temporada, entra en la fase de renovaciones y cuanto antes, mejor. Ya tenía clara la decisión. La transmití y ellos pueden confeccionar el equipo en base a las que sigan y a las que no. 

Se retira en un momento físico bueno, que llega en una carrera con muchas lesiones, salvo al final. 

Sí, la verdad es que sí. El deportista es a lo que está expuesto y parece que, cuando entras en un bucle, vienen todas juntas y no sales de ellas. Sí es cierto que trabajo mucho mi cuerpo, cuido la alimentación y busco estar lo mejor posible, de forma que en los últimos años, todo el trabajo que pude hacer me permitió evitar esas lesiones. También influye la suerte porque puede venir una lesión en cualquier acción. Toquemos madera que, al menos, pueda terminar esta temporada sin ellas y de la mejor manera posible. 

Esta temporada, ¿disfruta un poco más cada partido?

Sí, sí, la verdad es que sí. Este año ya es aprovecharlo, disfrutar cada minuto en la pista y visitar todos los equipos que pueda en todos los pabellones. Así recordaré los momentos tan emotivos vividos en cada uno de ellos.

¿Con qué momentos se queda?

Con todos. Lo vas viendo y todos son recuerdos bonitos. Los títulos son sencillos de recordar. Está de Liga con el Guardés en casa, que fue el primero lo pude obtener ante mi gente. Pero también fueron bonitos los de Málaga, como la primera Copa de la Reina, que gané al llegar y era una espina clavada. Cada uno de esos momentos es bello y el día a día también. Son tantas cosas, tantos años… También recuerdo a muchas compañeras, como las que tenía en la época del Porriño, y con las que conservo una relación increíble en la que somos como hermanas. Son muchos momentos. Cuando frene y vea todo ese recorrido que llevo, me daré cuenta de todo lo que pude conseguir y de todo lo vivido.

Estela Doiro llegó a la División de Honor en las filas del Porriño.
Estela Doiro llegó a la División de Honor en las filas del Porriño.

Habla de las compañeras en el Porriño, ¿es la única en activo?

Sí, sí. De ellas, sí. Allí era la pequeña del grupo y ahora soy la única que sigue jugando. Cerramos el ciclo todas.

Usted llega a la retirada, con una base formativa sólida. ¿Siempre lo tuvo claro?

Sí, sí, exactamente. Siempre le intento decir a las jugadoras jóvenes que empiezan y a las de las categorías base, que además de jugar, tienen que formarse. Es importante poder tenerla, ser autonómas y saber que, si lo dejo, tengo algo detrás para continuar mi vida. Yo he estudiado las dos carreras universitarias para poder escoger el momento de dejar el deporte. Además, también saqué una oposición y llegué al final sabiendo que tengo otra vida después del balonmano. Es muy importante y tiene que ser así para todas esas jugadoras que comienzan, que no dejen de estudiar. 

En sus inicios estaba más claro porque había pocas profesionales. 

Exactamente. Cada vez hay más profesionalidad y las cosas se hacen mejor, con contratos laborales. Las jugadoras nos podemos dedicar a ello, pero el deporte tiene una fecha de caducidad. La vida sigue y es importante tener algo más allá. Poder ser profesional es uno de los cambios en División de Honor y también noto que ahora las jugadoras son más jóvenes. En mis comienzos, las jugadoras aguantaban más y, a día de hoy, se incorporan de edad baja porque también muchas se están yendo fuera, a otras ligas con más capacidad económica. Aunque en España hay más profesionalismo, todavía se está lejos de otros países. Esto también explica la diferencia de edad y sí que, en cada partido, veo a gente muy joven y casi no quedan deportistas de mi edad. A veces, ya no sé contra quién juego, pero es bonito que las jóvenes suban y lleguen a la élite.

¿Salir al extranjero quedó como pendiente?

Tuve la oportunidad de irme fuera, pude buscarlo, pero siempre decidí quedarme. No tengo la espinita porque fue una decisión mía. En los tres clubs en los que he estado, tanto en Porriño, como el Guardés o el Málaga, estuve bien. Nunca sentía esa necesidad de irme a un club extranjero. 

No me arrepiento de no ir al extranjero porque así lo decidí; disfruté en los tres equipos”

¿Y la selección española?

Sí, siempre te queda esa espinita de no haber podido llegar a más. Estuve, pero sin ir a más y fue algo que nunca ha dependido de mí. Es el seleccionador el que decide lo que es lo mejor para el equipo y los que había decidieron en cada momento que yo no tenía que estar. Se acepta y no pasa nada. No es algo que dependa de mí. Yo soy responsable del día a día, de dar lo mejor para el club y quedarme satisfecha del trabajo diario. 

¿Ya es malagueña o una de A Guarda en Málaga? 

Sigo siendo gallega. Toda mi vida lo seré. Mis raíces están ahí y llevo A Guarda en el corazón. Es cierto que llevo tiempo en Málaga y una le toma cariño a la ciudad, a la zona y a la gente que me apoya. Pero sigo siendo de Galicia. De momento, me quedaré aquí porque saqué la plaza de profesora en Andalucía y hasta que no tenga el destino definitivo, no puedo pedir un traslado de comunidad. Hasta que no lo pueda pedir, quedaré y después ya veré lo que me depara la vida. No le doy muchas vueltas porque no es algo que tenga que decidir. Me toca quedar. 

Y las vacaciones en A Guarda. 

Sí, sí. Ahora aprovecharé para ir mucho más hasta allí. Los fines de semana y cualquier periodo de vacaciones que surja para poder ir allá y estar con la familia, con mi hermana, con mi sobrina… Con todos los que quiero, los amigos y disfrutar de mi tierra que se echa en falta. Y, si en algún momento puedo, iré al pabellón a ver y animar al Guardés, al Málaga cuando esté aquí y, si puedo, al Porriño también. A los tres en los que he estado y en los que viví unos momentos increíbles.

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