Las enemigas íntimas
balonmano
El Porriño y el Guardés abren hoy en el Municipal los cuartos del play-off por el título de Liga en una nueva edición del mejor derbi femenino del balonmano español (18:15, Teledeporte)
Cualquier revirado podría pensar que las 26 jornadas de liga regular en División de Honor son poco más que un trámite hasta este momento. O que la Federación ha sacrificado la justicia deportiva que determina que el campeón es el mejor equipo de septiembre a mayo a cambio del espectáculo de unas eliminatorias. Tenga o no razón el purista en cuestión, la realidad es que nada de lo hecho anteriormente sirve para Orbe Zendal Porriño y Mecalia Atlético Guardés. Si acaso, para salvar la categoría. Pero nada más. Porque la hora de la verdad liguera comienza para ambos esta tarde en el Municipal louriñés con la ida de unos cuartos de final (18:15, Teledeporte) que parecían improbables y que resultaron ser posibles.
Ni tan mal. Puestos a elegir los puestos de una competición de liga con el formato de una de Copa, al menos que haya un derbi que llevarse a la boca. Aumenta el aliciente deportivo, el mediático y el social. Y disminuye el económico. Porque, desgraciadamente, en esta División de Honor de estrecheces que intenta venderse como eventos de súper élite con medidas como la de este play-off, cualquier ahorro es apreciado. Y así, las guardesas esquivaron viajar a Navarra y las porriñesas acudir a Málaga a cambio de un ida y vuelta en autobús de media hora larga. En la parte negativa, el exhaustivo conocimiento mutuo y que la derrota pica más.
Y, por encima de todo, que poco importa cómo llega cada cual. Un derbi no tiene favoritas. Pero es que, en este caso, se miden cuarto contra quinto y la liga regular dejó una victoria por bando, ambas a domicilio: el Guardés ganó 21-25 el 2 de noviembre en el Municipal y el Porriño se impuso 18-27 el 15 de marzo en A Sangriña.
Otra cosa que los dos enemigos íntimos tienen en común es que llegan a la cita con el tanque de energía lejos de estar completo. El cuadro porriñés ha ido a remolque desde que la marcha de Aitana Santomé y Paulina Buforn a Rumanía les cambió el paso. Isma Martínez supo rehacer los sistemas de juego y sus jugadoras respondieron con una competitividad muy alta. La llegada de Bruna Ribeiro ha ayudado al grupo. Sin embargo, el esfuerzo ha sido grande y el técnico cangués cuenta con varias deportistas tocadas. “Se hai un día para forzar é este”, declaraba ayer.
En el caso del Guardés, las fuerzas no sobran debido al motivo de que este partido se juegue en miércoles. Las semifinales europeas han demandado lo mejor del equipo de Ana Seabra, que llega con apenas tres días de margen, pero sin lesionadas. Es momento de forzar otra vez, aunque la serie se acaba el sábado en A Sangriña.
Tanto en la vuelta como en la ida de hoy se espera un buen ambiente. No será sencillo por la intempestiva hora de las 18:15 impuesta por la televisión. Por eso, ambos clubes acordaron dejar las entradas para los socios visitantes a 10 euros -12 en taquilla- en los dos choques.
Unos duelos que apuntan a resolverse por la mínima expresión. Como siempre, acierto en los siete metros y en la gestión de las exclusiones serán clave. También las defensas. Todo en un nuevo enfrentamiento entre enemigas íntimas que propician, pese a todo, la fiesta del balonmano gallego.
El Porriño salió airoso por un gol en el cruce de hace dos años
Tal día como ayer se cumplieron dos años del último derbi de play-off liguero. También fue en el Municipal de O Porriño, solo que en 2024 era el duelo de vuelta. Ambos replicaron los mismos puestos en la fase regular, solo que las louriñesas fueron las cuartas y las guardesas, las quintas.
Aquel encuentro terminó con un 29-29 difícil de replicar hoy. Isma Martínez ya dirigía entonces al cuadro porriñés. Sin embargo, la técnica de las miñotas era Cristina Cabeza, con una idea de juego de ir a pecho descubierto, en las antípodas del defender y correr de Ana Seabra. El empate dio la clasificación para semifinales a las locales, que habían obtenido una victoria por la mínima siete días antes en A Sangriña (29-30). Finalmente, el conjunto rojo quedó eliminado en la siguiente ronda ante el Elche.
De aquella eliminatoria de hace dos años hay varias supervivientes. Caro Bono, Ali Campo, Ana Palomino, Aroa Fernández y Carmen Prelchi en el Porriño. África Sempere, Blazka Hauptman, Ceci Cacheda, María Palomo, Cris Cifuentes, María Sancha y Ania Ramos, en el Guardés. Además, Carme Castro, que disputó aquel cruce en el conjunto de A Louriña, jugará esta vez con el de O Baixo Miño.
Contenido patrocinado
También te puede interesar