El Celta se asusta de sí mismo

CELTA

Publicado: 23 dic 2019 - 02:18 Actualizado: 23 dic 2019 - 17:01
Iago Aspas gesticula ante Toño García en el partido disputado ayer en el estadio Ciutat de Valencia.
Iago Aspas gesticula ante Toño García en el partido disputado ayer en el estadio Ciutat de Valencia.

El Celta tuvo ayer una buena puesta en escena, un comienzo de partido en el que maniató al Levante y jugó casi siempre en campo rival, pero en cuanto marcó su gol, a los doce minutos, se asustó, empezó a retroceder y permitió al conjunto valenciano remontar con la decisiva entrada de Borja Mayoral.

Nuevo cambio de sistema

A los hermanos García Junyent -ayer fue Roger quien se sentó en el banquillo– les gusta adaptar el sistema al rival que tienen enfrente y ayer dejaron a un lado el 4-3-3 o 4-1-4-1 de las últimas jornadas para rescatar el 5-3-2 que ya habían utilizado en el Camp Nou contra el Barcelona. David Costas entró en el once para acompañar a Aidoo y Araujo en el trío de centrales y Hugo Mallo recuperó su puesto en lateral derecho –en detrimento de Kevin–, con Olaza en el izquierdo. En el centro del campo, Okay volvió a ser el pivote, con Lobotka y Rafinha como interiores, y en punta se colocaron Iago Aspas y Santi Mina, aunque el primero participó también en la elaboración.

Un Levante maniatado

El Celta maniató en los primeros minutos a un Levante que apenas podía salir de su campo. El equipo celeste manejaba el balón y lo recuperaba rápidamente cuando lo perdía, lo que le permitió ir acercándose con peligro al área local. En el minuto 11, Iago Aspas culminó con un disparo desde la frontal una buena jugada de Lobotka y Aitor Fernández desvió a córner. Tras el saque de esquina, la pelota llegó al segundo palo, donde esperaba Iago Aspas para disparar y poner al cuadro vigués por delante en el marcador.

Retroceso general

El gol tempranero hizo retroceder unos metros al Celta y el Levante empezó a llegar con peligro al área de Rubén. Los desmarques de Roger y Morales pusieron en muchos problemas a los centrales celestes, que tuvieron abundante trabajo hasta el descanso. Sin embargo, los locales sólo generaron una ocasión clara, un remate a bocajarro de Roger que Rubén neutralizó con una espectacular intervención.

De ida y vuelta

La segunda parte comenzó con un juego de ida y vuelta en el que se sucedieron las ocasiones en las dos áreas. El Celta falló las suyas, con un Santi Mina especialmente desafortunado, y Roger sí acertó tras una gran jugada de Morales, que rompió la cintura de Araujo.

El despiste defensivo

Con empate en el marcador, Araujo reclamó un saque de banda que el árbitro concedió al Levante. Los locales sacaron rápido y Borja Mayoral asistió a Roger para que marcara el segundo gol.

Regreso al 4-3-3

El Celta regresó al 4-3-3 en el tramo final del encuentro. Salieron del campo Aidoo y Rafinha y entraron Pione Sisto y Beltrán, pero el equipo celeste acabó desquiciado y encajando el tercero. n

Contenido patrocinado

stats