La dinamita puede con todo

El Celta se dio ayer en Villarreal un nuevo baño de autoestima. A este equipo le gusta ganar a lo grande. Cuando no lo hace goleando, recurre a la épica y a la intriga.

M.Román
Publicado: 31 oct 2011 - 09:09 Actualizado: 10 feb 2014 - 12:41
Mario Bermejo es objeto de una falta en el transcurso del partido de ayer ante el Villarreal B.
Mario Bermejo es objeto de una falta en el transcurso del partido de ayer ante el Villarreal B.

Iago Aspas, con su gol en el minuto 92, hizo justicia porque la segunda parte fue totalmente celeste. Se pudo ver a un equipo volcado en ataque y repleto de recursos ofensivos. No obstante, toda esta euforia no debe esconder que las carencias en defensa siguen siendo alarmantes.

Ayer, el Celta jugó con fuego adelantando tanto su defensa y estuvo a punto de quemarse. Pero como suele ser habitual esta temporada, los delanteros aparecieron para minimizar las pifias de los zagueros. Para ganar, simplemente hay que marcar un gol más que el rival, aunque resultará muy complicado hacer en todos los partidos más de dos tantos. Hay que mejorar atrás.

Gol tempranero

El Celta se encontró con el gol muy pronto, cuando se llevaban disputados poco más de 90 segundos. Oubiña abrió a la banda para De Lucas y éste le puso el balón en bandeja a Bermejo. El tanto, sin embargo, no le sentó bien al Celta, que le cedió el balón y la iniciativa al Villarreal B. El filial, con mucha paciencia, se dedicó a tocar y a tocar. Ya llegarían los huecos.

Los vaivenes del partido

Y estos huecos llegaron tras el ecuador de la segunda mitad. El Celta pretendía hacer muy pequeño el campo adelantando su defensa para ahogar la creación de juego amarilla. Pero el filial está repleto de calidad y, primero, en una jugada que se inició con una pérdida de balón de Catalá y, después, en una acción en la que Joselu le ganó la espalda a la zaga celeste, asestó dos certeros zarpazos a los de Paco Herrera. La alegría se había esfumado. Tocaba remontar en la segunda mitad. Tras el descanso, Orellana entró en el campo con la intención de dinamitar el partido y lo consiguió. Un nuevo ejercicio de fe del Celta.

Un goleador llamado Aspas

Iago Aspas se ha empeñado en callar a todos aquellos que decían que, a pesar de sus incontables virtudes, no tenía madera de delantero. El moañés se está destapando como un gran goleador. Ayer hizo dos más, lleva nueve (siete en Liga y dos en Copa) y siete en los últimos cinco partidos.

A dos puntos

El Celta ha logrado un pleno de puntos esta semana. Se ha colocado cuarto, ha sumado los nueve que estaban en juego y está sólo a dos del ascenso directo. El Hércules, el sólido líder, continúa lejos, pero el conjunto celeste de nuevo ha vuelto al grupo cabecero, que es donde tiene que estar.

LA IMAGEN</B> <B>LA PEÑA 'BLAUCEL' NO FALLA NUNCA EN LAS CITAS LEVANTINAS</B> El Celta no estuvo solo ayer en la Ciudad Deportiva del Villarreal. Alrededor de 150 aficionados celestes se dieron cita en este pequeño estadio para seguir a su equipo. El grueso de estos hinchas pertenecen a la activa peña 'BlauCel'. Esta agrupación está radicada en Barcelona y no suele faltar en los muchos partidos que el Celta debe disputar en las ciudades del levante español. Esta vez, el conjunto celeste les dio una alegría y la euforia se desató en la grada de fondo en la que estaban situados tras el tanto de Iago Aspas. Balaídos sigue sin presentar buenas entradas esta temporada, pero cada fin de semana se demuestra que, aunque no sean muy numerosos, los incondicionales del Celta siempre están presentes.

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