Al desierto por Carlos

RALLY

La viguesa Marta Pardo afronta un rally por el Sahara en memoria de su hermano

Publicado: 17 ago 2021 - 02:27 Actualizado: 17 ago 2021 - 21:35
La piloto viguesa sonríe en uno de los vehículos que acostumbra a conducir en sus aventuras motorizadas.
La piloto viguesa sonríe en uno de los vehículos que acostumbra a conducir en sus aventuras motorizadas.

De padre a hijos. Así se ha transmitido la pasión por el motor en la familia Pardo. “Era fácil que picara el gusanillo”, explica Marta, la mayor de tres hermanos, que siempre vivió en casa el amor por cualquier cosa con gasolina. Primero en Vigo, donde nació y creció hasta los 15 años. Y luego en México, donde se mudó definitivamente con su familia tras varias idas y venidas. Sus hermanos, Carlos y Rubén, prolongaron la saga. “Con 12 o 13 años ya eran casi profesionales”, recuerda. Una trayectoria en varias disciplinas, que se disparó en la popular Nascar americana. Rubén, el más pequeño, sigue en activo. Desgraciadamente, Carlos sufrió un accidente en 2009 que le costó la vida.

Marta (derecha), en una foto familiar junto a sus dos hermanos, delante del monoplaza de su padre.
Marta (derecha), en una foto familiar junto a sus dos hermanos, delante del monoplaza de su padre.

Marta (derecha), en una foto familiar junto a sus dos hermanos, delante del monoplaza de su padre.

“Todo lo que hago, lo hago por él”, explica Marta, 12 años después. Dos antes, en el décimo aniversario de la muerte de su hermano, creó una fundación social para apoyar a personas que han perdido familiares o seres queridos. A través de ella, compite todo lo que puede. “Estuve en el desierto del Gobi y en Omán”, apunta esta empresaria hotelera de 48 años -cumplirá 49 el mes que viene-, que reside actualmente en la ciudad francesa de Lyon, donde preside el consejo de empresarias, después de vivir en Mónaco, en París y en Estados Unidos. “Pero vengo a Vigo prácticamente cada mes”, se apresura a aclarar desde, precisamente, la ciudad que la vio nacer, en donde está pasando unos días de vacaciones.

El caso es que en esta línea de recuerdo a Carlos y a su pasión por el motor, Marta quiso dar un paso más. Y ahí apareció el Rally Aïcha des Gazelles. Una carrera 100% femenina, que se disputa en la parte marroquí del desierto del Sahara desde el 17 de septiembre al 2 de octubre. “Se le suele llamar el pequeño París-Dakar”, explica la piloto viguesa, que desvela que se corre sin GPS. “A brújula y compás”, destaca. Pardo competirá con un boogey en la categoría eléctrica, una de las cinco que tiene el rally, en el que tomarán parte 190 vehículos que saldrán de Niza. No todos. Los eléctricos, como el de Marta, partirán antes desde Mónaco, ya que la categoría está apadrinada por el Príncipe Alberto, que despedirá a la caravana en el inicio de su camino hacia el desierto. “Imagino que algo nos querrá decir antes de salir”, bromea la olívica.

“En el Dakar se busca la velocidad. Aquí, la navegación. Es una aventura al 100%”, resume la piloto, que también quiere trasladar otro mensaje claro a través de sus actos. “Las mujeres pueden hacer lo que quieran”, proclama la viguesa, que recuerda cómo sus hermanos estaban “predestinados” a ser profesionales del motor “por ser hombres”. Algo que ella, por su género, siempre tuvo más lejos. “Cuando murió mi hermano, dejó una niña de 2 años que ahora tiene 13. Por ella también quiero demostrar que puedo hacer esto. Que todas las mujeres podemos”, explica, al tiempo que proclama como “guerreras” a las gallegas.

Es un cúmulo de sensaciones. Un batiburrillo de sentimientos que mueve a Marta Pardo a lanzarse al desierto. “No te puedes imaginar la emoción que siento”, dice tras tragar saliva. “Mi padre me dice que estoy loca, pero yo le digo que solo sigo sus locuras”, apunta, mientras recuerda a su madre, fallecida hace cinco años, antes de recuperar la risa que gobierna todo su discurso. Con ese buen humor afronta la aventura del desierto. Y con su hermano siempre en la memoria

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