Dani Fernández: "Cangas fue el lugar ideal para crecer y poder jugar en la élite"
Dani Fernández es jugador del FC Barcelona y de la selección española de balonmano
Dani Fernández (Barcelona, 2001) guarda un vínculo especial con Galicia y, especialmente, con el Balonmán Cangas, donde jugó entre 2020 y 2022 y dio sus primeros pasos en la élite. Ahora, consolidado en el Barcelona y en los Hispanos, regresa hoy a la tierra que considera su casa para disputar la Eurocup frente a Portugal.
Estuvo dos años en el Balonmán Cangas, entre 2020 y 2022, en los que fueron sus inicios en la élite. ¿Qué recuerda de aquella etapa?
Fue una decisión muy importante en mi vida y, ahora, con el tiempo, creo que muy acertada. Al final vine aquí siendo súper joven y me encontré con el ambiente ideal para poder trabajar y seguir creciendo. Aquí tuve muchos minutos. Me formé como jugador, pero también como persona, y siempre tengo muy buenos recuerdos. Siempre he intentado mantener las raíces aquí, con Cangas en especial, con el campus que hacemos en verano para los niños. Al final, me obligo a venir por lo menos una o dos veces aquí, a Cangas, y tengo muchos amigos que casi son familia. Considero esto como mi casa y estoy muy feliz de volver.
En Cangas se consagró en la Liga Asobal y marcó más de 200 goles en O Gatañal. ¿Qué supuso el club para dar ese salto? ¿Sigue al equipo actualmente y cómo lo ve después de haberse enfrentado a él hace apenas dos semanas?
Allí encontré un equipo súper joven, con gente veterana que estaba muy predispuesta a ayudar. Era un club que te daba todas las facilidades como chaval para poder disponer de minutos en la élite, que era lo que necesitaba. Creo que la gente joven que fuimos respondimos y cumplimos los objetivos. El segundo año incluso llegamos a una semifinal histórica de la Copa del Rey. Por lo deportivo no tengo ninguna queja. Como he dicho, fue el lugar ideal. Este año han tenido un inicio de Liga bastante complicado, porque prácticamente han jugado contra todos los equipos de la zona alta. Creo que van a cumplir el objetivo a final de temporada. Tienen un equipo muy equilibrado, incluso más que la temporada pasada. Me han gustado, creo que este año juegan mucho mejor y tienen gente con más calidad. Confío en que ahora, en los partidos de su liga, van a ser capaces de sacarlos adelante.
Después llegó el salto a la Bundesliga, al Stuttgart. ¿Qué ha cambiado en aquel Dani Fernández que llegó tan joven a Cangas?
Tenía claro que, si quería volver al Barça, tenía que dar pasos intermedios. Después de Cangas sí que creía que me faltaba otro paso intermedio. Consolidarme en una liga como la alemana, que es la más fuerte del mundo, con jugadores increíbles a los que quieres medirte para saber qué nivel tienes y cuánto te falta para estar a su altura. También fue un reto personal y una experiencia muy buena. No tengo ninguna duda de que es la mejor liga del mundo. Siguen trabajando para que las condiciones mejoren y este último año se está viendo que incluso más jugadores quieren ir allí a probar la aventura. Fue un paso muy importante en mi carrera y muy complicado de decidir. Dejar tu país con 20 años, irte solo a un lugar cuyo idioma no dominas... Los primeros meses fueron complicados. Yo fui allí con Roi Sánchez, que luego fue destituido a los dos meses de llegar. Tenía tres años de contrato y al final conseguí jugar bien allí. Gracias a eso recibí la oferta del Barça y pude volver con el objetivo que tenía: regresar siendo Dani Fernández. Ser una pieza importante y no volver solo por ser canterano.
Además de consolidarse en el Barça, también ha conseguido hacerse un sitio en la selección española. El otro día empataron ante Dinamarca, campeona de todo. ¿Cómo vivieron ese partido?
Ha sido un poco eso, darnos cuenta de que no estamos tan lejos de la gente que gana. También lo demostramos en el Europeo, donde fuimos capaces de ganar a Francia. Al final, creo que en selecciones el nivel está súper igualado. Fuimos capaces de darnos cuenta de que en un buen día podemos ganar y eso es muy importante. Con la selección joven que tenemos y este proceso de renovación que llevamos ya unos años haciendo, creo que es vital poder ver qué nivel tenemos. Estamos muy bien y por qué no, ir a los campeonatos con un poco más de firmeza y convencidos de que podemos conseguir algo grande.
El rival ahora es Portugal, que en los tres últimos enfrentamientos no han podido ganarles. ¿Cómo afrontan este partido?
No sé cuántas veces seguidas llevábamos perdiendo contra Dinamarca y fuimos capaces de romper esa racha. Creo que no hay una bestia negra mayor que Dinamarca. Las estadísticas están ahí, pero creo que no favorecen a nadie. Si ellos van confiados, se llevarán un susto, y si nosotros vamos pensando que ya nos han ganado los últimos partidos, no les ganaremos. La clave es ser conscientes del rival que tenemos delante, que es fuerte, pero también del nivel que tenemos nosotros. Estamos en casa y el objetivo va a ser ganar, como siempre. Será un partido durísimo, con mucho nivel por ambos lados. Incluso jugando aquí en Vigo, ellos lo tienen a 30 minutos, así que esperamos también que venga gente portuguesa. Va a ser un partido de tú a tú.
Tiene 25 años, pero ya ha pasado por muchos procesos en la selección, ¿se siente ya uno de los veteranos del grupo?
Ahora, por primera vez que vengo aquí a la selección, ya casi estoy jugando con los mayores en el grupo. Eso ha sido un choque de realidad. Llevo prácticamente cuatro años sin bajarme de la selección. La verdad es que es un orgullo, pero también un privilegio y una responsabilidad. Ya considero la selección como algo mío. Es un sentimiento de pertenencia a un grupo que puede traerte muchísimas alegrías y que ya me lo ha demostrado. Cuando consigues una medalla o alcanzas objetivos, es una felicidad muy plena. Al final, ya son muchos años jugando con la misma gente y estoy contento con mi rol aquí.
Se habla mucho de que los Hispanos están en una etapa de transición. ¿Les molesta esa etiqueta o consideran que es lógica por el relevo generacional?
Lógicamente, ha habido un relevo y lo va a seguir habiendo. Aquí somos un grupo móvil, nadie firma un contrato con la selección para 20 años. Viene el que se lo merece y el que está cumpliendo. Sí que es verdad que, por ley de vida, ha habido gente que ha acabado su carrera deportiva o cuyo nivel ya no ha sido el que tocaba y no ha podido volver al grupo. Hemos sufrido un proceso de renovación y había un cierto salto generacional. Pero sí creo que no hay que excusarse en el cambio generacional. Hay selecciones que hacen ese cambio y siguen rindiendo. Creo que en los torneos no hemos estado tan lejos de poder llegar a más. El cambio generacional es algo que se utiliza un poco para excusarse, pero acaba cuando consigues una medalla: la gente ya se olvida del cambio generacional. Los jugadores de aquí de la selección ya están jugando a un nivel que les permite rendir al máximo nivel. Creo que hay que dejar eso atrás, centrarse en competir y conseguir resultados, que es lo que todos queremos. Las cosas vendrán. Habrá gente que acabará, vendrá gente nueva y esto es así. El balonmano es la vida, no todo es fijo. Que vengan los mejores y que ayuden a España a ser la mejor selección posible.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Baloncesto
Los triples lanzan al Celta Femxa Zorka
BALONMANO
Una prueba más de altura para el Guardés
MUNDIAL DE GIMNASIA TRAMPOLÍN
Melania pasa a la final de doble mini tramp en el Mundial