El Coruxo sufre mal de altura

Fútbol | segunda federación

El equipo verde malogró la oportunidad de volver a la zona de play-off al caer frente a un Marino de Luanco que llegó a O Vao en descenso y pudo salir gracias a los tres puntos

Xavi Sola, que acumula muchas semanas sin ver portería, trata de rematar, obstaculizado por un futbolista del Marino, en el partido de ayer.
Xavi Sola, que acumula muchas semanas sin ver portería, trata de rematar, obstaculizado por un futbolista del Marino, en el partido de ayer. | Jorge Santomé

Después de su victoria en Carballo la semana pasada, el Coruxo tenía una buena oportunidad de meterse en zona de play-off frente a un Marino de Luanco que visitaba O Vao penando por los puestos de descenso. Y no la aprovechó. La escuadra verde se adelantó en el marcador, pero luego se vio remontada. Y aunque en los últimos minutos apretó con dos buenas ocasiones -un tiro de Rares al larguero incluido-, se le notó falto de fuerzas durante gran parte del partido, nuevamente asediado por las bajas. El caso es que, de haber ganado, la formación olívica se habría metido en esa zona noble. Dentro de lo malo, solo la UD Ourense logró la victoria entre los seis implicados en la lucha por tres puestos de promoción. Así que, más o menos, todo sigue igual. A un puesto y dos puntos. Faltan cuatro jornadas.

El partido empezó frenético, con el conjunto local buscando la portería contraria con fe. Una puesta en escena magnífica, que llevó a los pupilos de Javi Pereira a dominar con insistencia. Además, el colectivo vigués cristalizó rápidamente esa inercia. Lo hizo Xavi Cidre, que volvió a marcar en O Vao por segunda vez consecutiva. El lateral ourensano, muy incisivo, recibió en el pico del área, recortó hacia adentro y sacó un latigazo con la derecha que sorprendía al portero visitante al entrar casi por el centro. Solo habían transcurrido cinco minutos.

La cosa no podía empezar mejor. Pero los partidos son muy largos. Y mucho más cuando hay errores. Porque, además de malograr algunas buenas ocasiones -Xavi Sola sigue negado de cara a gol-, un fallo en cadena verde acabó con el empate visitante. Borja Marchante perdió la pelota en una salida de balón, lo que permitió a Marcos González encarar en ventaja y disparar al primer palo. Esteban Ruiz Díaz, que esperaba el centro, no pudo reaccionar a tiempo y encajó el empate. Desafortunado.

El tanto hizo daño al Coruxo. Demasiado. Algo aturdidos, los futbolistas de verde no supieron reaccionar. El Marino, que se jugaba el descenso, se lanzó entonces al ataque. Quizás no con la mayor finura del mundo, pero sí con fe. Los asturianos gozaron de varias ocasiones. La mejor de ellas, un tiro desde la frontal que encontró una respuesta maravillosa de Esteban. El argentino compensó así su error en el gol.

El descanso llegó en bueno momento para el conjunto coruxista, que trató de rearmarse. Sin efecto. Bien es cierto que la escuadra de Luanco ya no amenazaba tanto, pero a los locales les costaba crear peligro. Gandarillas, Añón y Xavi Sola, principales argumentos ofensivos del colectivo vigués, pasaban demasiado desapercibidos. Y, encima, el Marino hacía el segundo por medio de Óscar en un córner muy mal defendido.

Los cambios de Javi Pereira dieron energía al Coruxo. Que no es poco. La plaga de lesiones que sufre el cuadro vigués se está notando en el exceso de minutos de los que están sanos, visiblemente agotados en este tramo del duelo. Por eso, Juan Rodríguez, Rares y Dani Rosas impulsaron a los de verde. Uno por línea. La mejoría se notó.

Pero no fue suficiente. Solo el arreón final, generado por el empuje de la grada y por la fe de los locales, sirvió para generar dos buenas ocasiones. Ambas de futbolistas que entraron desde el banquillo. Juan Rodríguez cabeceó en el primer palo un córner, pero la pelota se marchó desviada por poco. Era el minuto 90. Más cerca todavía estuvo Rares en el 92. El rumano llegó a la frontal y se sacó un derechazo que se estrelló contra el larguero de la portería visitante. El estruendo fue lo último que sonó antes del pitido final. Luego, los lamentos locales se mezclaron con la euforia visitante. El Coruxo sufrió mal de altura pero, al menos, tiene margen para solucionarlo.

Coruxo 1-2 Marino

Coruxo: Ruiz Díaz; Roque (Juan Rodríguez, min. 73), Marchante, Álvaro Fernández, Cidre; Rai (DanI Rosas, min. 73), Guille Pinín, Hugo Rodri (Rares, min. 63); Gandarillas, Añón (Pelayo, min. 77) y Xavi Sola.

Marino de Luanco: Nel Blanco; Borja Álvarez, Orfila, Guaya, Tejera; Basurto, Villaldea (Lora, min. 59), Pelayo Pérez (Chus Ruiz, min. 86), Marcos Fernández (Óscar, min. 59); Samu Pérez (Dani Sáez, min. 72) y Tito (Bravo, min. 86).

Goles: 1-0, min. 5: Cidre; 1-1, min. 28: Marcos Fernández; 1-2, min. 72: Óscar.

Árbitro: García Presa. Amonestó con tarjeta amarilla a los futbolistas locales Guille Pinín, Hugo Rodri y Ra y a los visitantes Orfila, Samu Pérez, Tito y Óscar.

Incidencias: Partido disputado en O Vao.

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