Ellas conocen el camino
Balonmano | Copa Europea
El Guardés se juega mañana el pase a la final en un contexto muy parecido al equipo de 2023, cuyas jugadoras recuerdan aquel hito como algo inolvidable en sus carreras deportivas
Solo han pasado tres años, pero evocar el recuerdo dispara la nostalgia. “Inolvidable”, “mágico”, “un sueño”, “un premio”. Todas las subcampeonas de la Copa Europea de 2023 con el Mecalia Atlético Guardés mantienen aquella vivencia en un lugar selecto de su memoria. Sus vidas han continuado. Muchas siguen con sus carreras y otras se han retirado. Pero aquella carrera hacia la primera final continental del balonmano gallego tejió un lazo invisible que las mantiene unidas para siempre. Y ahora desean que sus herederas sientan lo mismo.
Hay cuatro nexos de unión entre los dos equipos. El primero, Ana Seabra. La entrenadora portuguesa dirigió a aquel Guardés después de relevar al destituido Abel González. En la plantilla estaban una joven María Sancha, ahora capitana, Cris Cifuentes,que se acaba de recuperar de una lesión de tobillo, y África Sempere, que volvió del retiro en diciembre para suplir a la pucelana. Todas ellas participaron de una semifinal ante el Elche con un contexto similar a la actual contra el Málaga: el cuadro miñoto ganó la ida a domicilio por un margen escaso (22-23) y sentenció en el choque de vuelta en A Sangriña (22-18).
Las similitudes no se quedan ahí. Como es lógico, al tener la misma entrenadora, ambos equipos disfrutaban de defender fuerte para ayudar a la portería y correr. Y si no, ataques pausados con el talento de Ceci Cacheda al mando hoy y el de Patrícia Lima hace tres años. La central portuguesa compite ahora en el Lublin polaco tras un paso por el Málaga. Precisamente. Su inseparable compañera hasta ese año fue Sandra Santiago, mejor jugadora del Guardés en la competición, que se retiró a final de curso como la máxima goleadora de la historia del club en Europa. Como ella, también lo dejaron aquel verano Fanny Descalzo, que había regresado de un primer retiro para ser un pilar en defensa, Ángela Nieto, que sufrió un calvario por una lesión de rodilla, Carla Gómez -aunque tuvo un paso fugaz por el Cañiza- y Nazaret Calzado. También colgó las zapatillas Daniela Moreno. Aunque en este caso, el verano pasado. La muñeca zurda de seda de la madrileña disputó otra final de la misma competición con el Porriño, hace un año.
En activo continúa Elena Amores. La por entonces promesa del balonmano español es hoy una realidad consolidada en el Bera Bera, gran dominador de la División de Honor. En la élite también sigue, a sus 39 años, Marisol Carratú, capitana del subcampeón de 2023. Milita en el Aula Valladolid. Pauli Fernández también disputó la máxima categoría este año con Zonzamas Lanzarote, misma isla en la que estuvo Celia López, en su caso en el Ciudad de Arrecife.
Por su parte, Carolina Silva está en el Clermont Auvergne de la segunda francesa. Y Míriam Sempere, después capitana del Guardés, disfruta del balonmano de otra manera, en la UCAM de Murcia de Plata, junto a Giselle Menéndez. También en la tercera categoría, en el Sant Viçent, está Júlia Nuez. Cada una siguió su senda, pero juntas recorrieron en 2023 el camino de la final. Ahora es el turno de sus herederas.
“El Guardés me vio crecer como profesional y como persona y aquella final significó muchísimo para mí. La clave de mañana es O Inferno. Es distinto a todo en España”
“Solo jugar aquella final ya fue un premio. Espero que el Guardés pueda volver a jugarla y que salga cara. Para ello, mañana tienen que hacer lo que saben y disfrutar”
“La final de 2023 fue una experiencia inolvidable y un recuerdo muy especial. El equipo debe afrontar el partido de mañana sin presión. Está a un paso de algo muy grande”
“Lo que viví en 2023 me hizo aprender que nada está ganado ni perdido hasta que no se juegue. Ni en el deporte ni en la vida. El pueblo nos hizo sentir campeonas”
“Fue mi primera final y el ambiente en casa fue uno de los momentos más bonitos de mi carrera. Si el Guardés mantiene el nivel de la ida, no tendrá problema”
“Era la primera vez que jugaba en Europa. ¡Y de qué manera! El Guardés debe creer en su trabajo mañana y sacar esa garra que tanto lo caracteriza”
“Disputar la final de 2023 significó una recompensa a toda mi carrera como jugadora. Viví algo que nunca olvidaré. Mañana hay que hacer un partido de marcador bajo”
“Alcanzar la final hace tres años fue algo mágico para mí. Ojalá el Guardés vuelva otra vez porque el pueblo y las jugadoras se merecen ganar este título”
“Fue un año duro por las lesiones, pero la final fue un premio a la constancia y el trabajo. El Guardés lo tiene hecho mañana si mantiene la intensidad y minimiza las pérdidas”
“Llegar tan lejos en 2023 fue un sueño. Siempre queda la espinita de que se nos escapó, pero confío en que esta vez será distinto. El Guardés merece otra final europea”
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