Chapela vence a Ares proa con proa en Ondarroa

TRAINERAS

Las dos traineras gallegas quedaron muy descolgadas del resto y Orio ganó bajo la lluvia

Orio dio una enorme lección de poderío ganando desde una primera tanda bajo la tormenta.
Orio dio una enorme lección de poderío ganando desde una primera tanda bajo la tormenta. | Aitor Arrizabalaga/ACT

Cuarto largo en Ondarroa. Las cuatro traineras de la primera tanda giran hacia tierra con dos regatas en una. Por delante, Santurtzi y San Juan separadas por un segundo. Por detrás, Ares y Chapela con ese mismo margen. El duelo gallego por evitar la última plaza de la clasificación general, la de descenso, se ejemplificaba en el agua. Casi remo con remo, pues la Arealonga se dejó caer desde su calle cuatro hacia dentro. Proa con proba, afrontando los últimos 1.400 metros.

Ninguno de los dos barcos gallegos podía pararse a pensar en que, una vez más, los rivales se habían escapado. De forma inexorable, ya en la salida de la primera ciaboga Santurtzi y San Juan supieran manejar las olas mientras a Ares y Chapela les costaba un mundo volver a poner la nave en singladura. En el primer paso cerca de la playa de Ondarroa, ya había 10 segundos de margen entre el duelo de cabeza y el de cola. Tocaba centrarse, únicamente, en evitar la última plaza en otro enfrentamiento fratricida. Así ha sido, así es y así será la temporada. Asumirlo cuanto antes será beneficioso.

Las condiciones no iban a resultar decisivas. Poco viento y poca ola. La pelea fundamental no iba a estar con los elementos, sino con la propia cabeza y la capacidad de competir. De nuevo, Chapela supo manejarse cuando iba por detrás, como en el arranque de ese último largo después de otros tres en el que la máxima diferencia entre las dos traineras gallegas había sido de dos segundos. La misma con la que se iniciaba el cara a cara final.

La Marc Iborra Royo de Ares vio cómo la Arealonga se le acercaba poco a poco. Primero, lateralmente y, con el paso de los metros, proa con proa. Hasta que mediado el tramo, Chapela se situó por delante. Parecía que de forma imperceptible, de nuevo, pero su mayor ritmo iba a convertir la situación en inexorable. A los coruñeses les fueron cayendo segundo a segundo. Pocos pero con mucho peso. Hasta que en meta fueron más de cuatro y medio. Lo que significó que Chapela saldría del fin de semana penúltima y con un punto más de renta sobre su ya único rival directo. Pensar en alcanzar a San Juan, ayer de nuevo la tercera peor, es pura osadía.

No es que los dos barcos gallegos vayan a ser siempre último y penúltimo. Pero sí es obvio que uno es la gran referencia del otro y a la inversa. Pase lo que pase, Chapela tiene que acabar por delante de Ares. Es la única meta factible. Y no es ningún deshonor para una primera presencia en la Liga ACT. Hoy (12:21), de nuevo compartirán primera tanda en Hondarribia.

La tormenta que algunas previsiones esperaban acabó llegando, pero después de una segunda tanda muy por delante de la primera. La ganó Donostiarra y soñó con la bandera, pero Orio dio una enorme muestra de poderío para imponerse bajo la lluvia y contra el viento. Remó junto a Getaria, que acabó décima.

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