Chapela se da una alegría

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Acabó séptima en Zierbena para confirmar su buena entrada en la Liga ACT y volvió a superar a dos rivales directos

Zierbena acogió la primera regata de la temporada con tandas de cuatro y en mar abierto.
Zierbena acogió la primera regata de la temporada con tandas de cuatro y en mar abierto. | Aitor Arrizabalaga

Chapela cierra el primer fin de semana completo de la Liga ACT con la sensación de que la élite no lo ha atropellado en absoluto, sino que es capaz de vivir en ella con naturalidad. Con dificultad, claro está en un recién ascendido, pero con naturalidad. De momento, después de tres regatas, evita las dos últimas plazas y ayer en Zierbena pudo disfrutar de una séptima plaza que sirve no para bautizar a los beretes en la máxima categoría; sirve ya para confirmarlos.

Por primera vez, los cuatro barcos que, sobre el papel, están llamados a pelear por evitar el descenso compartían tanda. Tras sendas cronos, tocaba el cara a cara a cuatro bandas en el primer contacto, también, con un campo de regatas en mar abierto -parcialmente, bien es cierto-. Santurtzi, escaldado por su última plaza sabatina en Bilbao, se esmeró para tomar el mando desde el primer largo, en el que Chapela, fiel a su remo en positivo, marcó el peor tiempo, pero a tiro de todos y madurando una marea y unas olas que su entrenador, Juan Zunzunegui, conoce de primera mano tras sus ocho años en el club local.

El tramo a tierra ya permitió ver que Ares no iba a ser capaz de aguantar el ritmo de sus rivales, mientras Santurtzi mantenía a raya a Chapela, que ya iba por delante de Lekitarra. Y en la última virada, los beretes ya marcaron el mismo tiempo que el hasta entonces líder.

Pero la salida de boya de Santurtzi fue espectacular. Domando la ola, enseguida sacó una renta por encima de los cinco segundos, mientras Ares se hundía y los otros dos barcos se movían popa con popa. Hasta que una última ola llevó a Chapela hacia la meta en el segundo puesto, a siete segundos de Santurtzi y con otros tantos de renta sobre Lekitarra. Otra vez, como el sábado, dos barcos por detrás.

Que fueron más. Porque los tiempos de los mejores de la primera tanda fueron inferiores a dos de los componentes de la segunda, Ondarroa y San Juan. Con lo que los chapeleiros pasaban de ser décimos a octavos, con la única salvedad de que Santurtzi siempre estaría una plaza por delante. Poque aún habría un movimiento más, ya que Donostiarra, última de la primera tanda, tampoco mejoró los tiempos de ambos.

Entre los mejores, Orio devolvió el orden a la liga, tras haberse dejado sorprender el sábado en Bilbao por Urdaibai. Ganó para liderar, lo que se espera que haga durante todo el verano.

Juan Zunzunegui, entrenador y remero de Chapela, estaba satisfecho del fin de semana en la vuelta a casa. “Nos hemos propuesto pelear por ganar la primera tanda y los dos días hemos podido hacerlo”, señaló mientras aún lamentaba un último largo ayer en el que “Santurtzi estuvo mejor y nosotros no acabamos de estar tan cómodos de popa como en el segundo. Aunque entramos marcando el pico de velocidad con una ola que, si hubiésemos cogido un poco antes, nos habría dado la primera plaza. Las regatas de mar son así". Porque el técnico tiene una idea en mente: “Podemos ser igual o incluso más competitivos en las regatas de mar”.

Bea Piñeiro y Arraun

En la Liga Euskotren, más de lo mismo con la Arraun de la canguesa Bea Piñeiro, que sumó otra victoria. Donostiarra, con la guardesa Carlota González, mejoró para dejar de ser última y acabar sexta. La viguesa Marta Sotelo sigue sin debutar con Orio, ayer última.

Perillo vuelve a dejar a las beretes en la segunda plaza

La Liga Galega de Traiñeiras sólo tenía ayer una cita y era con la competición femenina en la I Bandeira de Esteiro, que fue un calco en los primeros puestos a la prueba sabatina de A Pobra que abrió esta competición. Porque el ambicioso proyecto de Salgado Perillo, con remeras de experiencia, sigue marcando la pauta por delante de Chapela, mientras que Tirán se ve apartada de la tercera plaza por Amegrove. Este cuarteto apunta a conformar la última tanda durante todo el verano; la cuestión es si habrá movimientos de intercambios de posiciones que, de momento, no ha habido.

Ayer, en Muros, cierto es que las chapeleiras estuvieron un poco más cerca de Perillo -de nueve a seis segundos perdidos- pero también porque Amegrove las exigió al máximo: a menos de segundo y medio. Peores noticias tuvo Tirán, que a diferencia del sábado, se vio más descolgada de las tres primeras. Y sólo quedan siete regatas.

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