El Celta dominó la jornada final de la Vigo Cup con dos títulos
Vigo Cup
El torneo se cerró con dos victorias del Celta, una del Rápido y otra del Santa Mariña tras dos semanas con 4.099 jugadores y 283 equipos en la ciudad
No existe un torneo de base igual que la Vigo Cup en toda España. En las últimas dos semanas desfilaron por los campos y los pabellones de la ciudad 4.099 jugadores y jugadoras distribuidos en 283 equipos de fútbol, fútbol 7 y fútbol sala. Son cifras difíciles de igualar. Imposibles, si se tiene en cuenta que en esta cita, el 95% de los equipos son del área y desde 2021 no se paga cuota de inscripción. Es totalmente gratis. Números imbatibles para un clásico del siglo XXI, en marcha desde 2001.
La presente edición echó ayer el telón con las sonrisas de los campeones. Y también, aunque tardasen algo más en producirse, de los subcampeones. Navia fue el epicentro de un fin de fiesta que celebró finales durante la mañana en el Pahíño para rematar con una entrega de premios en el pabellón.
Sobre el césped, el Celta evidenció el dominio que se le presupone. Los célticos se llevaron dos títulos -sub-12 y sub-10- y se convirtió en el único club que repitió en el cuadro de honor. Álex Abalde, al frente de los sub-12, repitió su victoria del año pasado con los sub-10. Suma nueve entorchados. Sus pupilos tumbaron al Victoria (3-0) en un partido bien encaminado desde el principio. En la categoría inmediatamente anterior, los celestes ganaron con más suficiencia todavía: 7-2 frente a un Rápido de Bouzas que poco pudo hacer.
El club aurinegro, eso sí, pudo festejar un título. Lo hizo con los más pequeños, los sub-7, que alegraron un complicado año en el Baltasar Pujales, con el descenso del primer equipo y una crisis institucional. Un claro 6-1 ante el Santa Mariña resolvió la final.
Y en una especie de efecto dominó, el Santa Mariña encontró la gloria perdida en la final sub-8 (1-4). El derbi vigués ante el Racing de Castrelos vivió una remontada. Porque el conjunto rojiblanco se adelantó en el marcador para soñar con el triunfo. No pudo ser. El ‘Santa’ reaccionó con celeridad con el bloque que ya el año pasado fue campeón sub-7. Cuatro goles consecutivos después, repetía título en el siguiente grupo de edad.
Esos pitidos finales coincidían con la explosión de alegría de los vencedores y la lógica decepción de los segundos. Poco duró. Ya en la entrega de premios sobre el parqué del polideportivo de Navia, la alegría era generalizada. El alcalde de Vigo, Abel Caballero, acudió a la cita, entregó trofeos y medallas y departió con los chavales. “¡La Vigo Cup es el mejor torneo del mundo!”, remarcó. Todo esto en un polideportivo lleno a reventar. Como en las mejores tardes del Celta de baloncesto.
Así se echó el telón a una nueva edición de una cita incomparable. Con las sonrisas de los niños como el mejor trofeo. Atrás quedan dos semanas de encuentros sobre las pistas o en el césped. Un broche de oro ideal a la temporada. El año que viene, 25 después de su estreno, volverá. La ilusión de los pequeños estará esperando.
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