Todos los caminos están por abrir a los 18 años

BMX

El rider vigués Saúl Vilar es el vigente campeón de España de BMX, comenzó su trayectoria internacional y aspira a disputar unos Juegos Olímpicos

Publicado: 24 nov 2025 - 05:00 Actualizado: 24 nov 2025 - 09:38
Saúl Vilar: "Esta temporada fue muy buena; gané el Campeonato de España y tuve buenos resultados"

Ser un pionero es complicado de determinar. Saúl Vilar, con sólo 18 años, lleva camino de serlo. Igual no lo logra, pero no se sabrá hasta dentro, por lo menos, de una década. Por el momento, es el mejor ‘rider’ de BMX en España desde Vigo y persigue el sueño de entrar en unos Juegos Olímpicos en una modalidad en la que es muy complicado clasificarse debido a que “ni en Vigo, ni en Galicia, ni en España hay instalaciones al nivel adecuado, de las que se utilizan en las pruebas internacionales”, explica el ciclista vigués.

El objetivo resulta complejo, lejano y difícil de adivinar, pero lo cierto es que el del Cromoly (su club) ha comenzado el recorrido tras una temporada en la que ganó su primer título de España de categoría sénior y viajó al Europeo, al Mundial y a dos Copas del Mundo. “Al ser joven, la Federación Española me está apoyando”, admite el vigués. Eso sí, una vez en las citas internacionales, comprobó que “el nivel es otro, difente al de España”. En los datos, el rider finalizó décimo sexto en el evento continental y 45º en la cita planetaria. “Es un buen resultado para mí, que terminé como el mejor español, pero noto que todavía tengo que mejorar. Debo hacerlo poco a poco”, relata el deportista.

En esta campaña, con muchos viajes, y también alguna que otra concentración con la selección española realizada fuera de España por esa falta de instalaciones, Saúl Vilar dio un salto de calidad, pese a las dificultades. Su techo está lejos de conocerse y lleva mejorando desde pequeño, cuando se enamoró del BMX. “Iba a O Marisquiño y era lo que más me llamó la atención”, relata. Y, a partir de ahí, comenzó su trayectoria. “Este parque de O Castro fue el primero en el que entrené. Poco a poco, elevé el nivel y cuando más pasos adelante di fue cuando mi padre empezó a llevarme a los campeonatos. Ahí noté el salto de calidad porque es cuando compites en skates de más complejidad y tamaño”, relata Saúl Vilar.

Saúl Vilar realiza un truco en el skatepark de O Castro, uno de sus lugares habituales de entrenamiento.
Saúl Vilar realiza un truco en el skatepark de O Castro, uno de sus lugares habituales de entrenamiento. | JV Landín

Precisamente, con toda la ilusión de un joven, el vigués sabe que para poder tener una evolución deportiva adecuada necesita un cambio en el nivel de las instalaciones. “Con la entrada en los Juegos Olímpicos, todos los países principales evolucionaron y construyeron skates válidos para estas competiciones. En Vigo no los hay, pero tampoco en Galicia ni en España. Es necesario hacer alguno más grande para poder entrenar. Sólo los encuentras en la competición y así es imposible evolucionar”, describe Saúl Vilar, aunque pronto matiza que lo que es complicado es “elevar el nivel al mismo ritmo que lo hacen los riders de otros países”.

En todo caso, el rider olívico vive el día a día con ilusión entre Navia y O Castro, sus lugares de entrenamiento habitual. “Si no llueve, hago bicicleta, ensayo trucos y pruebas. Si llueve, porque este deporte no se puede hacer en mojado, voy al gimnasio o a correr, que trabajo el cardio con la carrera”, relata el vigués. De hecho, la modalidad de BMX requiere una notable capacidad física porque son esfuerzos muy explosivos. “De un minuto, pero terminas reventado. En este tiempo, intentas hacer la mejor actuación posible, con los trucos y demás, pero finalizas extenuado. Es como una final de 100 metros de atletismo”, indica Vilar. Y, debido a ello, tiene que trabajar esa rapidez en un deporte que exige “mucho en la zona de las muñecas y los brazos porque no tenemos amortiguación en la bicicleta. Recepcionamos con nuestro cuerpo y eso se nota”.

El cuerpo es lo que sufre sobre una bicicleta muy particular, clave en el BMX por su reducido tamaño, ya que “tiene que ser así, ligera, para los giros y los trucos”. Pero también con un desarrollo adecuado de “29 dientes delante y 9 atrás. Va duro porque tiene que ser así para adquirir velocidad. Y eso obliga a entrenar para estar fuerte y conseguir moverla", indica con claridad el vigués.

Si no llueve, cojo la bicicleta y si llueve, voy al gimnasio o a correr, que es lo que uso para el cardio"
Lo hay, pero no piensas en ello; lo más peligroso es mientras ensayas un truco nuevo" — Saúl Vilar - Campeón de España de BMX

El precio de estos vehículos de BMX no alcanza el de uno de carretera, pero el primer nivel ya está en “un poco más de 2.000 euros”. En el caso de Vilar, tiene el patrocinio de Subrosa Band, que “me dan material desde que comencé y tengo lo mejor”. En todo caso, precisa que “las bicicletas son de cromo (acero cromado). Se está probando el titanio en algunos prototipos, pero no da resultado porque tienden a romperse. El cuadro sufre mucho y, con el uso, el titanio no aguanta", relata el rider olívico. En cuanto al carbono, tan popular en la carretera y la montaña, “está entrando en los discos de las ruedas, que no sufren tanto”.

Una de las peculiaridades de las pequeña bicicleta de BMX es que carece de frenos. Lo que tiene su explicación. “El delantero no se usa y el trasero hay alguna gente que lo usa, pero nunca me gustó porque te puede molestar para hacer ciertos trucos. En los inicios se utilizaba más, pero ahora mismo apenas se ven”, relata Saúl Vilar. La bicicleta es pequeña y ligera porque “son muchos los trucos que hay que hacer y tiene que ser lo más manejable posible”.

Los Juegos y el profesionalismo

El BMX es un deporte olímpico desde 2008 en las modalidades de race (carrera) y park (maniobras), que es la que reliza el vigués. Alcanzar Los Ángeles es su gran objetivo como deportista y también para poder dedicarse de una manera más profesional a su deporte. “A nivel de las marcas, que te puedan patrocinar, bajó un poco. Tengo algunos patrocinios, pero sin llegar a un sueldo al mes. Puede llegar a alcanzarse hoy en día si llego a quedar en un Mundial de la Unión Ciclista Internacional entre los diez mejores porque podría acceder a becas y vivir. A nivel de sponsorización, es muy difícil. Mi idea sería poder entrar en el ADO, sería lo ideal”, admite Saúl Vilar. Para lograrlo le queda camino. Al menos, tiene la ilusión y todo el futuro por delante para intentarlo. Eso, sí, reitera que “sin un lugar adecuado para entrenarlo, es muy complicado”.

Esta temporada fue muy positiva; gané el Campeonato de España y tuve buenos resultados"
Ni en Vigo, ni en Galicia, ni en España hay las instalaciones que se usan a nivel internacional" — Saúl Vilar - Campeón de España de BMX

Esta disciplina del ciclismo es de gran explosividad, pero también de notable habilidad y rapidez, porque los bikers deben mover la bicicleta y moverse sobre ella con habilidad. Sus saltos son de varios metros de altura y, por lo tanto, eso conlleva un riesgo. Aunque este peligro es más evidente para las personas que lo observan que para los propios practicantes. “El riesgo siempre existe, pero a base de practicar los trucos, le pierdes el miedo. Un mortal para atrás, a alguien que no sepa hacerlo, le parece muy difícil. Pero si lo haces a diario, ya es una inercia y lo ejecutas sin miedo”, describe Vilar. Eso sí, para alcanzar la perfección está el proceso de intentarlo y ahí vienen los momentos de más dificultad: “Lo normal es ir practicando los trucos poco a poco y cuando más riesgo hay es cuando vas aprendiendo uno. Ensayas y todavía no tienes la rotación controlada, de forma que ahí es cuando más arriesgas. Una vez que lo tienes asimilado, ya lo tienes en la cabeza y baja mucho”.

Es el procedimiento de practicar un deporte que, como sabe Vilar, todavía es minoritario en Vigo y también en todo el país: “Si fuéramos más, seguro que había mejores instalaciones”, lamenta él, que milita en el Cromoly olívico, el club referente en la zona de Vigo en una disciplina con una estructura de competición exigente porque impide los errores. “A un evento internacional van entre 50 y 100 competidores. El primer día, ensayas y al siguiente, ya se hace una clasificación que deja el grupo en 24. Y, después, la semifinal, que reduce a los participantes a 12”, describe el vigués. A partir de ahí, “generalmente, en el día siguiente, se disputa la final entre esa docena. Meterse es dificílisimo porque ahí están los mejores y muchos de los que se quedan fuera también disponen de ese nivel, pero simplemente no tuvieron el mejor día o fallaron algún truco”.

Es el siguiente peldaño al que quiere llegar Saúl Vilar, que desde Vigo consiguió ser el mejor especialista de BMX de España con 18 años. De forma que, con la ilusión del joven y casi principiante, no se pone fronteras ni techos de cristal. Eso sí, se presentan dificultades para continuar avanzando en su modalidad deportiva, una de esas ‘nuevas’ y que, por lo tanto, exigen una estructuración de instalaciones que, por el momento, no se dan en Vigo, ni en otro punto del país. Un síntoma más que puede situar al olívico como un pionero de su disciplina. Pero queda mucho para saber si termina siéndolo para las futuras generaciones o si el intento se queda por el camino. A los 18 años, ya es campeón de España desde una pequeña ciudad del norte.

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