Beatriz Piñeiro: "Cuando me dijeron sí, dejé todo, cogí el coche y me vine Donosti"

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“Decidir entrar en Arraun fue atrevido, pero tenía claro que era lo que quería en el remo", dice la remera canguesa de Donostia Arraun Lagunak

Publicado: 06 sep 2023 - 01:45 Actualizado: 06 sep 2023 - 08:00
Beatriz Piñeiro sostiene el trofeo de ganadora de la Liga Euskotren.
Beatriz Piñeiro sostiene el trofeo de ganadora de la Liga Euskotren.

Beatriz Piñeiro (Cangas, 9 de abril de 1998) milita en Donostia Arraun Lagunak, la trainera que esta temporada se impuso en la Liga Euskotren y que este domingo aspira a hacer doblete con el triunfo en la Bandera de la Concha. Sería la primera de la canguesa, que llegó al barco en 2021, año en el que firmaron la segunda plaza en ambos eventos. En la primera jornada, Tolosa marcó el mejor tiempo con 18 centésimas de renta sobre Arraun. Donostiarra y Orio completarán la tanda de honor con menos de cinco segundos de desventaja. Un resultado que deja la lucha por la victoria muy abierta. ¿Cómo valora la primera jornada de la Concha?

Ganó Tolosa, que fue sorpresa, pero la podíamos esperar porque, hablando con algunas compañeras, ya decía yo que ese barco podía darnos la sorpresa a una jornada. Fue un equipo que en toda la liga estuvo cerca y que tuvo domingos muy buenos. Por ejemplo, en Zierbena quedó cerca de ganar y ahora estará con un enorme subidón porque es la primera que gana y en la Concha. Para el domingo, partimos de cero porque estamos cuatro barcos en menos de cinco segundos y ganar no es algo que sólo dependa de nosotras. Lo que tenemos que hacer es sacar nuestro máximo rendimiento e ir a por la bandera.

Y estos días viendo mucho la previsión del tiempo para saber qué se van a encontrar.

La llevo viendo desde hace unos cuatro días o así y no cambia. Ahora, el pronóstico es de calma con 0.5 metros de ola. No sé si nos beneficia, pero la verdad es que no me gustaría que hubiera mucho oleaje porque eso siempre provoca diferencias más grandes y tanto te puede salir una regata muy buena como una mala. Que sea lo más calmado posible y que gane el mejor. Es cierto que, con el mar en calma, es más difícil hacer diferencias. Nosotras estamos a 18 centésimas de la primera posición, que es poco, pero ya me gustaría tenerlas a favor. Pero sí que cuatro segundos en condiciones de mar calmada son más complicados de recuperar. Aunque nunca se sabe porque en 2022, en un día de calma, llegamos a ir seis segundos por detrás y terminamos en el mismo segundo que Orio.

¿Cómo se encuentran más cómodas?

Somos una trainera de watios y que en calma va bien. Pero esta temporada trabajamos mucho el mar abierto y en las regatas que hubo hasta ahora en esas condiciones, nos movimos muy bien. Si está mucho mar, puede provocar que se decida todo en un día y también queremos que haya espectáculo como el domingo pasado y que se decida todo en la segunda jornada. Es más bonito para el espectador.

A nivel personal, ¿cómo está?

En la semana de empezar la liga, en una serie de ergómetro, me hice daño en la espalda. Estuve con tratamiento y en la regata de A Coruña quise probar, pero recaí. Pasé esos días en casa yendo al fisio y al osteópata. Pero al volver al País Vasco, volvió a darme el dolor. A partir de ahí, ya fue una lucha contra mi cabeza porque llevaba nueve entrenando y veía que perdía la temporada. Si llega a repetirse, era el final. Al final, ya estuve casi un mes fuera, con tres semanas en tierra en las que hice mucho ergómetro y no remé hasta en Hondarribia. Al finalizar la regata, hasta me emocioné. Además, siempre piensas que en el tiempo que yo no remo, está otra compañera en tu sitio y son entrenamientos que pierdes en el mar y no puedes recuperar.

¿Qué sintió al ganar la Liga Euskotren?

Es una gozada. Además, llegó de una forma impensable, siendo líderes desde la primera hasta la última jornada. Es cierto que el equipo técnico nos preparó bien y nos avisó que hasta el inicio de la temporada no íbamos a estar bien físicamente. Supimos tener esa cabeza fría y sabíamos que en el momento clave íbamos a rendir bien. Por la lesión, entré a mitad de liga en el barco y tengo esas regatas quedaron grabadas en mi mente como algunas de las mejores en las que estuve. Para mí fue ponerle el colofón a todo lo dura que había sido la pretemporada.

¿Qué encontró Arraun Lagunak esta temporada para dar un paso adelante?

La preparación fue durísima. El cuerpo técnico nos lo dijo y nos insistió en que deberíamos tener paciencia, que el resultado iba a llegar a largo plazo. Hubo varias bajas de la temporada anterior y llegaron remeras que encajaron muy bien. No obstante, siempre digo que tener a las mejores deportistas no es suficiente. Lo que hay que conseguir es que todas funcionen como un engranaje. La mejor trainera es la que mejor compita como equipo y eso fue lo que sucedió.

Pero tienen que salir al mar y navegar rápido.

Somos un equipo bastante joven y preparamos la temporada de forma diferente a la anterior. Todo fue duro, muy exigente y hasta el mes de mayo todavía remamos en la trainera antigua. Luego llegó la nueva a un mes de competir y el invierno resultó complicado porque en los dos primeros meses no completábamos la trainera. Y el entrenador siempre nos pidió confianza porque todo eso nos haría más duras en verano. Fue un invierno duro, pero con buenos entrenamientos y encajó todo a la perfección.

¿Cómo llegó a Arraun Lagunak?

Me puse en contacto con ellos en el verano de 2021 porque la gente ya me empezaba a decir: ¿Beti, por qué no das el paso? Estaba remando en Chapela en ese momento. Ambos nos dimos cuenta de que estábamos interesados y, al finalizar la temporada, nos juntamos y hablamos. Cuando me dijeron que sí, que contaban conmigo, dejé el trabajo, la familia y los amigos en Galicia y me vine a Donostia en coche. Llegué en noviembre de 2021 y estuve tirando de ahorros casi toda la temporada, pero viviendo en el piso que nos puso el club. Esta última temporada puede trabajar más en invierno y ahora en verano, también. Estuve unos meses en Galicia con trabajo en el hospital… En ese sentido, me fue mejor porque me dio la vida porque, al final, pasaba mucho tiempo sola, con muchos altibajos.

Tiene que encontrar un trabajo que le permita entrenar.

Claro, es la principal dificultad porque entrenamos muy temprano, comenzamos entre las 17:00 y las 18:00 horas. Encontrar un trabajo así es complicado, sobre todo, en mi área, que es la sanidad. Pero sí que estuve en Decathlon y tiendas así que se amoldaron más a mí. Tomar la decisión de vinirme a Arraun fue atrevido, pero yo tenía claro desde que empecé que quería hacerlo. Me metió este gusanillo Marta Cochón, que fue mi primera entrenadora y lo pudo ganar todo. Yo, en su momento, decidí que también quería ser como ella. Marcó un antes y después para mis objetivos. Y también fueron clave otros compañeros como Tati, Lara, Sara, Silvia, Antía y Jacobo, que me mercaron mucho y, a día de hoy, siguen siendo amigos. Estos días les di las gracias porque me ayudaron a estar hoy en día aquí.

¿Cómo es su vida cotidiana?

El año pasado éramos seis remeras de fuera en dos pisos, pero esta temporada estuve todo el año con la patrona, que es de Zierbena, y ahora vino en junio, al empezar la temporada, Alejandra Ríos. Tenemos una gran relación, es estupenda. La gran diferencia con los equipos masculinos es que ellos tienen parte de un sueldo, se amoldan más a sus trabajos o el club les consigue algo que sea compatible. Para nosotras no hay nada de esto y es un paso pendiente que esperemos que se puedar dar en el futuro. Al final, la mayoría de mis compañeras son trabajadoras o estudiantes, pero en el masculino tienen otras facilidades. La situación en la que estamos nosotras es la que tienen el resto de barcos femenino.

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