Balaídos adopta el 'Efecto Lázaro'

El Celta se encomendó ayer al 'Efecto Lázaro', el libro que recoge las técnicas más modernas para resucitar a los muertos varias horas después de que se haya parado el corazón.

Publicado: 23 abr 2013 - 08:00 Actualizado: 10 feb 2014 - 12:26
Mario Bermejo marcó en el minuto 92 el gol que permite al Celta seguir vivo en la competición. (Foto: MARTA VÁZQUEZ)
Mario Bermejo marcó en el minuto 92 el gol que permite al Celta seguir vivo en la competición. (Foto: MARTA VÁZQUEZ)

Mario Bermejo fue el encargado de dejar con vida en la Liga al equipo vigués en el tiempo de descuento tras un partido que los vigueses se acabaron llevando por pura fe. Celta y Zaragoza mostraron durante los noventa minutos la colección de carencias que les ha llevado a su situación actual -último y penúltimo en la clasificación al principio del encuentro, se intercambiaron los puestos al final?, que se resumen en dos: fragilidad defensiva y ausencia de gol. Ayer, se llevó los tres puntos el equipo que puso más intensidad.

ABEL RESINO REPITE ONCE

Por primera vez desde que llegó a Vigo, Abel Resino repitió equipo titular dos partidos seguidos. El Celta formó con el mismo once que había perdido en el descuento en Mallorca la jornada anterior. Álex López y Mario Bermejo volvieron a ser las referencias en ataque, mientras que Augusto Fernández y Michael Krohn-Dehli se encargaron de las bandas. Y aunque Demidov ya tiene el alta, Jonathan Vila y Túñez siguieron como pareja en el centro de la zaga.

FRAGILIDAD DEFENSIVA

Tanto el Celta como el Zaragoza exhibieron una fragilidad defensiva casi suicida. Los vigueses trataron de sacar el balón jugado desde atrás, pero la mínima presión de los delanteros maños provocaba una crisis en las cercanías del área de Javi Varas. Por suerte, el conjunto de Manolo Jiménez no insistió en esa labor. Sin embargo, cada falta lejana sacada por los visitantes se convertía en un calvario para la zaga celeste. Así llegó el 0-1. Apoño botó una falta desde la banda izquierda sin aparente peligro y Sapunaru remató de cabeza a la red sin oposición.

SIN PÓLVORA EN EL ATAQUE

El Zaragoza también se empeñó en regalar ocasiones al Celta, pero los vigueses, al menos en la primera parte, no las aprovecharon. La sombra de Iago Aspas es alargada y, sin el moañés, pocos balones terminan en la red. En el minuto 15, Álex López se encontró un balón mal despejado por la defensa en los pies y con el portero Roberto como único obstáculo. El mediapunta, en posición de delantero centro, chutó al pie del guardameta.

EL PODER DE LAS BANDAS

Augusto Fernández y Krohn-Dehli se parecieron ayer a los de días más felices para el Celta. El gol del empate llegó de una acción del argentino, un futbolista que nunca pierde la intensidad. Avanzó por la derecha, se deshizo de un defensa y centró al área, donde Álex López acertó a cabecear entre dos zagueros maños. La igualada dio nuevos bríos al Celta hasta el descanso y después, en la reanudación.

ARRIESGAR PARA GANAR

El Celta dominó toda la segunda parte, pero con la misma nula eficacia de cara al gol. Abel Resino decidió entonces arriesgar. Primero dio entrada a Orellana en lugar de Álex López y seguidamente retiró a Jonny, colocó a Augusto como lateral y metió en el campo a Park. Por último, De Lucas sustituyó a Krohn-Dehli. El equipo celeste terminó con la alineación más ofensiva posible y tuvo premio.

EL 'EFECTO LÁZARO'

El empate dejaba al Celta colista y prácticamente en Segunda División. Pero, esta vez, el equipo creyó y peleó por la victoria hasta el último segundo. Tuvo que esperar hasta el minuto 92, pero finalmente lo consiguió. Orellana alcanzó la línea de fondo, envió un centro raso al área y Mario Bermejo acertó a marcar en el segundo palo. El Celta salió así de entre los muertos. Aún no ha dicho la última palabra.

Contenido patrocinado

stats