EUROPEO DE REMO
Plata de ley para el Conde
artes marciales mixtas
Los deportes de contacto van en contra de la lógica. Dos personas se preparan durante semanas o meses, con innumerables sesiones de entrenamiento y restricciones alimentarias muy estrictas, con el objetivo de salir, por cualquier medio, victorioso en un combate. Puede parecer una hipérbole, pero es una realidad muy cruda. Los peleadores entran en la jaula conscientes de que pueden salir con los pies por delante y, sin embargo, no conocen mayor honor que dar todo lo que tienen en un intercambio de golpes y llaves. La primera velada de Elite Fight League, celebrada el sábado en el IFEVI, fue un éxito precisamente por ello. “No hubo ninguna pelea mala; los luchadores lo dieron todo y siempre con deportividad. Fueron unos auténticos guerreros”, con esas palabras describió el director ejecutivo de la compañía, Adrián Cons, el espectáculo vivido.
Amateurs y profesionales, cuatro peleas de artes marciales mixtas y tres combates de K-1, tres cinturones en juego y una noche que tardarán en olvidar los asistentes. Pedro Iglesias, del Marea Brava cangués, y Marcos Labrado, del AFC Villalba madrileño, fueron los dos primeros combatientes de la jornada. Tras tres asaltos muy disputados, en los que el capitalino fue llevado al extremo física y psicológicamente por el gallego, los jueces dictaminaron que Iglesias era el justo vencedor. El vigués Hugo Rigas, del Marea Brava, se midió ante el marroquí Inram Boukchabe, del Ribeira Fighters Club, en el segundo combate. Rigas ofreció una gran actuación individual, pero no fue suficiente para impedir que el talento forjado en O Barbanza se llevara la victoria pro por decisión unánime.
En los dos combates de K-1 profesional sin cinturón en juego, el ecuatoriano afincado en Vigo Maximiliano Martínez Coronel, del Gimnasio Kiap, se impuso sobre Iván Arcos, del MAT Fight Club alcorconés. Así mismo, en su debut como profesional, el olívico Borja Brao, del Afouteza Fight Club, ganó ante su gente a Adrián Barros, del ABP Sport de Pontevedra. Dos gladiadores formados en la ciudad que salieron por la puerta grande en la puesta de largo de EFL.
Más allá de los combate en sí, la noche de artes marciales mixtas estuvo a la altura de las expectativas de la organización. “La velada fue bastante bien. Sinceramente esperaba un poco más, pero el resultado fue muy bueno. Las peleas fueron brutales y toda la puesta en escena, con los cantantes y las bailarinas, salió perfecta”, aseguró el director ejecutivo de EFL. Los únicos aspectos negativos que reseñaron fueron la burocracia y dificultades institucionales a la hora de llevar a cabo el evento, un aspecto muy habitual en proyectos que dan sus primeros pasos.
Las sensaciones son tan positivas que la idea que tienen los mandamases de Elite Fight League es la de que el año que viene se vuelva a contar con Vigo como una de las ciudades de su calendario. “Vamos a volver. Voy a firmar contratos de temporada con los luchadores que me interesan y el año que viene habrá otra edición”, confirmó el propio dirigente, Adrián Cons.
El primer cinturón que se puso en juego, MMA Pro -67 kilos, enfrentó a Eros Onorez, del Segundos Fuera fuenlabreño, y al brasileño con residencia en Vigo Alexandre William Souza, del Gimnasio Kiap. La pelea era una revancha del Ready Fight 7 del pasado noviembre de 2025, en la que Onorez tumbó a Souza con un volado de derecha y provocó el KO técnico con el ‘ground and pound’ (golpes a ras de lona). Se respiraba un ambiente diferente en la pelea: la confirmación del dominio o el resarcimiento ante su gente. La decisión del jurado dictaminó que el primer cinturón de la historia de la entidad se quedaba en la ciudad. Triunfo del brasileño, que puso el empate en la rivalidad.
El propietario del Marea Brava morracense, Giani Sandu, que salió al octágono con Hard Galiza, en un instante muy especial de la noche, se midió con Ibou Faye, del Ribeira Fight Club, por el título del peso semipesado. A pesar de que jugaba como local, Sandu no pudo doblegar al senegalés, que firmó una actuación individual impresionante y se llevó el cinturón a casa. “La pelea entre Gianni e Ibou fue espectacular. Ibou estuvo impresionante, con una potencia increíble. Me dio pena que perdiera Giani en su casa, pero así es este deporte", comentó Cons sobre el sublime combate de artes marciales mixtas.
El combate estelar del evento enfrentó al noiés Martín Iglesias, del Savate Club noiés, con el dominicano Edye Ruiz, del Black Panther madrileño, y adjudicaba el cinturón de EFL World Champion en un duelo de K-1 en -78 kilos. Por decisión unánime, Ruiz se llevó la pelea en una victoria merecida a los puntos.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
EUROPEO DE REMO
Plata de ley para el Conde
FÚTBOL | COPA FEDERACIÓN
El Antela remonta al Gran Peña en los instantes finales
Lo último