"Vigo es una ciudad muy linda y limpia, y la gente es muy educada"
FLORENCIA NISKI. Base uruguaya del Celta Zorka Recalvi
A pesar de su juventud –18 años recién cumplidos–, Florencia Niski (Montevideo, 2002) es seguramente el fichaje más mediático de todos los realizados por el Celta Zorka Recalvi para la temporada 2020/21. La talentosa base uruguaya, toda una estrella en su país, se adapta ahora a una competición más exigente y a un nuevo rol como directora del juego del equipo vigués.
Ya lleva unas semanas entrenando con el Celta Zorka Recalvi, ¿cuáles son sus primeras impresiones del club?
La verdad es que muy buenas. Me recibieron de la mejor manera posible, me estoy acoplando poco a poco al equipo y me siento muy cómoda. Estoy en muy buenas manos, así que muy contenta.
Ha disputado dos partidos de Copa Galicia y otros dos amistosos con el Benfica, ¿qué le parece el equipo que se ha formado?
Muy bueno. La verdad es que es un equipo muy parejo. Tenemos una rotación larga, todas pueden entrar, todas pueden convertir, defender, atacar… Es un equipo muy parejo y eso está bueno porque hay veces que pasa que sólo las cinco que entran como titulares pueden hacer bien el papel y en este grupo no, todo lo contrario. Así que lo veo muy bien para todo lo que se viene.
En la Copa Galicia se han enfrentado a rivales que se van a encontrar en la Liga, ¿el nivel es diferente al de Uruguay?
Sí, es muy diferente. Lo que más noto es la intensidad, que no puedes cometer ni un error. Además, aquí no se juega los cuarenta minutos. Es un baloncesto de muchos cambios, entro y salgo. Entonces, esos minutos que estás en la cancha tienes que dar tu máximo y creo que los minutos te los ganarás en defensa, no por los puntos, sino por cómo entras a defender y lo que le aportas al equipo atrás.
¿Qué le pide la entrenadora, Cristina Cantero?
Ahora tengo ese rol defensivo y, en ataque, hacer jugar al equipo, dirigir y mandar. Y, por supuesto, cuando vea mi oportunidad, atacar el aro y hacer mis puntos también. Pero es un rol totalmente diferente al que traía de Uruguay. Allí era la goleadora, la que llevaba el equipo adelante. Aquí es distinto y poco a poco me estoy acoplando y poniéndome en ese rol nuevo que tengo.
Además de usted, hay otras cuatro jugadoras nuevas en el equipo vigués, ¿se van acoplando?
Sí. Por lo que me comentaron, somos un equipo totalmente nuevo. Sólo hay algunas caras que se repiten, pero poco a poco nos estamos conociendo, ya prácticamente son mis amigas, las voy a conocer durante todo el año y la verdad es que son un grupo humano muy lindo y dentro de la cancha lo paso muy bien con ellas.
Ante Cortegada dio buenas asistencias a Celia García y a Marita Davydova, ¿tiene una conexión especial con ellas?
Justo Celia es la tiradora que tenemos, creo yo, la que más efectividad tiene, y cuando penetro sé que ella va a estar en la esquina y entonces trato de verla porque desde el primer día me di cuenta de que era la que embocaba más. La busco y eso está bien porque sé que anota mucho. Pero poco a poco estoy conociendo a todas mis compañeras, qué es lo que les gusta hacer y qué no, y eso también está muy bueno.
¿Qué objetivos se marca para esta temporada?
Individualmente, crecer como deportista y como persona, terminar siendo una jugadora mejor de la que vino a Vigo y, colectivamente, ascender. Sé que es mucho recorrido y que es muy difícil porque hay mucha competencia y es muy dura, pero creo que hay que ir paso a paso, entrenamiento a entrenamiento, y disfrutar el momento. Si hacemos esto y cada una da lo mejor, van a venir los buenos resultados.
¿Le preocupa haber salido de casa justo este año, con la amenaza de la pandemia de coronavirus?
No. Creo que estoy muy segura acá. La gente respeta un montón el uso de la mascarilla. Obviamente, extraño a mi familia, pero por la pandemia no veo problemas porque estamos siempre con las medidas de seguridad en mano.
¿La situación está peor aquí o en Uruguay?
Creo que en Uruguay, al haber mucha menos población, no hubo tantos casos como aquí, que sí fue muy grave y ahora poco a poco va mejorando. A Montevideo, donde yo vivo, no le afectó mucho.
¿Cómo se está adaptando a Vigo, una ciudad muy diferente a Montevideo?
Es bastante diferente, pero me estoy acoplando bien. La mayor diferencia que veo es que a todo el mundo le gusta salir, ir a un bar. Siempre que paso por delante, como mínimo hay una persona en un bar. Eso me sorprende muchísimo, que todo el mundo sale a tomar un café, un pincho… Y eso, el salir y juntarse con gente fuera, allá no se estila tanto. Es como una nueva vida para mí, pero está muy bueno.
¿Qué es lo que más le gusta de la ciudad y lo que menos?
Es una ciudad muy limpia, la verdad. La gente es muy respetuosa, siempre te dan los buenos días y te dicen muchas gracias. Eso en Uruguay no se ve mucho. Y como ciudad, muy linda. Me gusta todo y no hay nada que reprocharle.
¿Qué echa más de menos de estar lejos de casa?
Obviamente, a mi padre, a mi madre y a mi hermano, a toda mi familia, y también a mis amigas, pero gracias a internet y a que estamos en esta época moderna, paso todo el tiempo hablando con ellos por vídeollamada y eso hace que no sea tan lejano, a pesar de las cinco horas de diferencia. La verdad es que me comunico bastante con ellos, a ver si así me pasa el decir qué hago acá y por qué no estoy en mi casa, pero es lo que quiero para un futuro y esto es lo que te hace mejorar. n
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último