El amor es imprevisible

Vig-Bay

Jorge Puig se enamoró de la Vig-Bay al ganar en 2023, mientras que Ruben Pires lo hizo el pasado al obtener el triunfo y buscó repetir ayer para ser segundo; ambos prometen volver

Jorge Puig Malvar y Ruben Pires avanzan por el trazado seguidos de Alejandro Fernández.
Jorge Puig Malvar y Ruben Pires avanzan por el trazado seguidos de Alejandro Fernández. | JV Landín

Amor. Puede existir a una carrera y así lo demostraron ayer Luis Puig Malvar y Ruben Pires. Uno de Pontevedra y el otro de Felgueiras. Los dos lejos de la Ría de Vigo, pero amantes de correr por su orilla desde la ciudad que le da nombre hasta Baiona.

“El circuito es increíble. El ambiente igual. Es la prueba más mediática de Galicia”, admite Puig Malvar, el ganadora ayer y añade que “esa victoria en 2023, que fue inesperada, me resultó tan especial que quiero repetirla siempre que pueda”. Una visión muy similar a la del luso Pires: “Es muy bonita. Vine el año pasado y me gustó mucho. Quiero agradecer a todos los españoles por el buen ambiente que generan en la carrera”.

A partir de ahí, ambos ofrecieron un duelo bonito que dejó la victoria para Puig Malvar por delante de Pires. “La clave fue aguantarlo en la parte central de la carrera porque tiró muy fuerte, hicimos algunos kilómetros por debajo de tres. Sufrí con la idea de que pudiera bajar algo al final y lo hizo”, explicó el de Pontevedra, mientras que su oponente ayer admitió que “me ganó, fue mejor. Yo soy joven, tengo 21 años y me queda mucho trabajo por hacer para poder mejorar”.

Y todo indica que el dúo Puig Malvar-Pires volverá en 2027 para repetir una rivalidad que puede recordar a las de épocas pasadas con Hassan Lekhili, Lolo Penas y Nuno Costa. “Para mí, siempre es un objetivo de cada temporada”, admite el de Pontevedra, mientras que el de Felgueiras ya anuncia que “volveré la próxima temporada porque me gusta mucho”. Eso sí, como deportista joven, todavía tiene muchos objetivos por cumplir y los describió ayer tras la cita viguesa. “Me gustaría poder acudir a unos Juegos Olímpicos. Creo que es la ambición para cualquier deportista”, relata. Es una ilusión porque, en el corto plazo, matiza que “en las próximas semanas, quiero hacer la mínima para el Campeonato de Europa de ruta. Estoy en buen momento de forma. Hoy apreté mucho y, pese a que no es un recorrido para hacer una buena marca, estoy contento”.

Y es que la Vig-Bay parece encandilar a todo el mundo. Puede ser a un corredor popular de Vigo, uno de Pontevedra o uno de Felgueiras que comenzó a dar sus primeros pasos “hace más de diez años. Si me quitan el atletismo, sería un dolor inmenso para mí”. Se emocionó Pires al recordar a toda la gente que lo ayuda como “amigos, familia y compañeros de entrenamiento”. Y es que hacer la Vig-Bay, por un marco tan bello, desata la emoción a cualquiera. El amor es así.

Enrique Blanco: “Esta carera es una pasada, con vistas bonitas”

Enrique Blanco obtuvo ayer la victoria en la Minibay y lo hizo como debutante. “Es la primera vez que vengo a correr esta prueba. Es una pasada, con unas vistas muy bonitas”, expresó el atleta. Sobre el transcurso de la prueba, indicó que “iba con la idea de hacerla como un entreno de calidad, pero junto a Anxo Otero enganché un grupo muy bueno”.

Así, mantuvieron un ritmo alto hasta jugarse la victoria en los últimos metros. “Sabía que tenía ese cambio de ritmo, era la bala que tenía y la gasté ahí”, admite el ganador. Se encontraba realmente feliz con el triunfo y reiteró la belleza del trazado.

La visión de Julia Vaquero

La guardesa Julia Vaquero fue una de las ilustres ayer en la Vig-Bay. Consiguió terminar la prueba en 1h 29:31 para ser primera en su categoría de más de 55 años. “Estou moi agradecida ó organizador, pido que esta carreira sigo moitos anos”, expresó la deportista que afirma sentirse a un buen nivel “grazas ó adestramento cruzado con bicicleta e bicicleta de montaña. Vaime ben”.

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