Con la ambición de lanzar lejos
Gabriela Bouzada se proclamó campeona de España sub-16 y quedó a un centímetro del récord de España
"Creo que sí, creo que puedo dedicarme a esto", afirma convencida la baionesa Gabriela Bouzada, de sólo 14 años y que cumplirá quince en mayo. Un objetivo que es realmente complicado de alcanzar para cualquier deportista y todavía un poco más para un atleta de lanzamientos. Al menos, la miñorana presenta una fantástica hoja de presentación porque hace poco más de una semana lanzó la jabalina hasta los 48,53 metros para hacerse con la primera posición en el Campeonato de España de lanzamientos largos y quedarse a un único centímetros del récord de España de su edad. “Me fastidio bastante", admite, pese a que “es récord pesonal y eso, pero quedarse a un centímetro. Es como que queda una espina”, amplía.
Tendrá tiempo para lograrlo en el futuro porque dispone de mucho mucho tiempo para lograrlo en el transcurso del presente año. “No me esperaba hacer ese lanzamiento. Sí ganar, pero no hacer tanto porque venía de una lesión y todavía estoy un poco tocada en el codo”, indica Gabriela Bouzada. Pese a ello sacó un notable rendimiento en Castellón en una día en el que “noté los nervios porque llegaba con la mejor marca de todas las participantes. No empecé bien y pasada la mitad de la final me superó una compañera. Me fastidió un poco y eso hizo que enfadara un poco. Fui a por todas en el último intento y salió la marca”, relata la baionesa sobre el título de España con esos 48.53 metros. Son marca personal, récord del Campeonato y autonómico. Por poco, no es tamén plusmarca estatal.
Todo ello en poco más de una año porque es el tiempo que lleva Gabriela Bouzada en la jabalina de la mano del José Manuel Hermida, el ya mítico entrenador de lanzamientos del Celta. La deportistas comenzó hace mucho en el atletismo, de muy pequeña en las escuelas. Llegó a las del Celta y en 2024 llegó el momento a especializarse. “Me dijeron de ir a la jabalina con José Manuel. Al principio me costó mucho. Estaba verde, muy verde. Apenas sabía lanzar, pero salieron bien las competiciones y, hasta ahora”, admite Gabriela Bouzada. Sabe que “es una prueba muy lesiva y complicada. En los primeros entrenamientos no entendía mucho, yo hacía lo que podía. Luego, le fui pillando el gusto y avancé poco a poco”. Hasta el punto de llegar al momento de que “de los cuatro lanzamientos que hay, es el más divertido porque hay una carrera y una fase final”, aclara, pero también hace que sea “más complejo. Sin no le pillas el gustillo, no te va a gustar o es fácil lesionarse”. De esta forma, admite que tiene que dar gracias a su entrenador porque “me enseñó lo que sé”, pero sin olvidar a los de la base.
El día a día de Gabriela Bouzada es como el de cualquier otra joven de su edad, aunque ya con una notable dedicación deportiva. “Por la mañana voy a clase. Por la tarde vengo a la pista para afrontar las sesiones, que son de unas dos horas", resume. Así día tras día, con seis sesiones y cambia la rutina el fin de semana cuando “tenemos alguna competiciones. Ahí viajamos”.
Un día a día planificado en el que encuentra la diversión y en la que tiene notables objetivos. “Ya me quedó en la jabalina”, resume porque “estoy en sub-16 y para el año ya paso a sub-18. Es una categoría en la que ya tienes que estar centrada”. Así afronta el futuro y también con mucha confianza. Es la mejor de España de su edad y apunta algo. Preguntada sobre si se ve como profesional del altletismo reitera: “Sí, creo que puedo. Hay que hacer las cosas bie, pero sí”. Es la ilusión y toda la fuerza de la adolescente Bouzada. La nueva joya del Atletismo Femenino Celta y de la factoría Hermida.
“Al empezar, parecía un galgo dando saltos”
José Manuel Hermida se sitúa en la esquina de la pista de Balaídos, en un banco entre la zona de lanzamiento de peso, la jaula de martillo y disco y a unos metros del pasillo de jabalina. Es su lugar habitual de los últimos 42 años. Por allí pasaron ya centenares de atletas y una de las últimas es llegar es la baionesa Gabriela Bouzada. “Estaba en las escuelas del Celta y la anotamos a una prueba en Vila Nova de Cerveira porque creíamos que la jabalina era su prueba. Lo hizo bien y ya comenzó conmigo”, explica el experto entrendor. Tuvo bien ojo porque “estaba muy verde, muy verde. Parecía un galgo dando saltos”, expresa sobre los primeros días de la baionesa a su cargo. No obstante, el técnico admite que “como todo, se aprende. Además, a mí me encanta enseñar a los lanzadores desde etapas pequeñas, como todos los deportistas que llevo. De niños a absolutos”.
Es la vocación del veterano entrenador que, con Gabriela Bouzada, regresa a la jabalina, una disciplina que parecía tener olvidada, pero él matiza porque “tuve jabalinistas hace años, lo que pasa es que esta prueba es muy especial, muy específica”. La traducción, para que s entienda, es que “necesitas un deportista con una cualidades marcadas de base, que con un golpe de brazo y una explosividad innata. Si no lo tiene, es muy complicado avanzar. Otras disciplinas como el martillo, sí que puedes entrenarlas más". Con Gabriela Bouzada tuvo claro desde el comienzo que “es una atleta cuya prueba es la jabalina, tiene las condiciones”, expresa Hermida. Lo demostró en sus primeras competiciones cuando apenas tenía adquirido el lanzamiento y lo ratificó hace poco más de una semana al cumplirse el primer año de entrenamientos específicos. Rozó el récord de España.
“Si te llegan atletas con condiciones, todo es más motivante. No me dejan jubilarme”, bromea Hermida desde su esquina en Balaídos. A los 67 años saca una jabalinista. Los giros del entrenador.
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