Alerta de buenas olas

Surf

La comunidad surfera del área de Vigo reclama un marco normativo que le permita practicar con alerta naranja sin multas, tal como se ha hecho siempre sin ningún problema

Los arenales de O Val Miñor son el centro neurálgico del surf en Vigo y no se han registrado multas por practicar, aun con alerta naranja.
Los arenales de O Val Miñor son el centro neurálgico del surf en Vigo y no se han registrado multas por practicar, aun con alerta naranja. | Vicente Alonso

Hace dos semanas, el surfista coruñés Pablo Montero recibió una multa por practicar en el arenal herculino del Orzán con un aviso de alerta naranja. La sanción causó malestar en la comunidad. Hasta el punto de que la Federación Galega intervino con la publicación de un comunicado en el que reclama una exención para sus deportistas, garantizando la seguridad y dejando claro que, precisamente, este tipo de condiciones en el mar son las mejores para surfear.

Recientemente hubo un cambio de competencias, de Costas a la Xunta de Galicia, lo que ha traído prohibiciones

Este problema subyace del cambio de competencias que ha asumido la Xunta procedente de Costas. Esto ha traído consigo la prohibición total de acceso al mar en cada alerta, sin importar el tipo de actividad, las condiciones de la playa en cuestión y otro tipo de particularidades. Un cambio notable, ya que los surfistas con más experiencia llevan décadas practicando en estos escenarios sin que se haya registrado ningún tipo de percance. No obstante, entienden que se puedan redefinir los condicionantes para las alertas naranjas, pero siempre abogando por la información y la advertencia y no por la prohibición. Un extremo al que, al menos de momento, no se ha llegado en los arenales de Val Miñor, centro neurálgico de este deporte en el área viguesa.

Para ello, es necesario confeccionar un marco normativo y por eso, es necesario el diálogo entre Federación y Xunta. “Es de vital necesidad para mantener la seguridad y el uso recreativo, federativo y de alto rendimiento”, subraya José Diéguez, responsable de la Escuela Pradosurf, que muestra su solidaridad con el compañero multado en A Coruña, “amigo y miembro reconocido del surf en Galicia”, además de tachar de “surrealista” la actuación del Concello herculino “por perseguirlo”.

“A nivel federativo o recreativo se debe advertir porque prohibir no sirve para nada” — José Diéguez - Escuela Pradosurf

“No entiendo esta polémica”, arranca Pedro Novalbos, de la Escuela de Patos. “Hace 20 años que surfeamos con alertas naranjas y no sé de ningún accidente o percance”, explica el vigués, que pide, al menos, una exención para deportistas federados o que tengan experiencia. “En esas condiciones es cuando nos divertimos”, refleja el veterano surfista, que siente que “se está legislando un poco a las bravas”.

“Hace 20 años que surfeamos con alertas naranjas y no sé de ningún accidente o percance” — Pedro Novalbos - Escuela de surf Patos

“Toda la vida se ha surfeado con condiciones adversas”, explica José, que tiene claro que “a nivel federativo o recreativo, se debe advertir porque prohibir no sirve para nada”. En ese sentido, apela al entendimiento. “La Xunta debe hacer un esfuerzo por familiarizarse con toda actividad náutica, deportiva, recreativa y laboral para entender bien todos los contextos antes de prohibir todo por decreto”, inicia. “La Federación debe establecer un marco, dependiendo de si son actividades que tienen riesgo, como surf libre, escuelas o entrenamientos con niños o si, por el contrario, las alertas son, precisamente, los momentos ideales para surfear las mejores olas para expertos, profesionales y grupos de competición”, resume.

Otro factor tangencial es que este tipo de avisos cubren cientos de kilómetros de la línea litoral, cuando las condiciones pueden cambiar exponencialmente de una playa a otra. “Hemos estado en A Ladeira con niños pequeños. Y como ella, hay otras que están muy recogidas y que se puede ir al agua sin peligro alguno”, refleja Novalbos. Para Diéguez, más que dar opiniones, lo importante es caminar hacia una normativa clara, para que todo el mundo sepa a qué atenerse. “Creo que las competencias que se han asumido todavía no están lo suficientemente digeridas y por eso ha afectado tanto”, analiza José, que para terminar insiste en ese diálogo entre el ente federativo y la Xunta. Por el momento, la Gallega ha pedido dos reuniones para tratar el protocolo de actuación para unas alertas que los surfistas desean que sigan anunciando buenas olas.

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