El teatro mejora los síntomas emocionales del párkinson

Un estudio pionero realizado en Cataluña logra reducir la ansiedad y la depresión en tres meses

Los talleres grupales contribuyen a mejorar el estado de ánimo y fomentar las conexiones emocionales.

Un equipo de investigación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), en colaboración con el Hospital de Sant Pau de Barcelona, ha demostrado que el teatro puede mejorar el bienestar emocional de personas con enfermedad de Parkinson. El estudio ha evaluado por primera vez los efectos combinados de la participación activa y pasiva en actividades teatrales sobre la salud emocional y cognitiva y la calidad de vida de estos pacientes. Los investigadores también han contado con el apoyo del Teatre Lliure.

En la intervención participaron 34 personas con párkinson de entre 50 y 75 años, divididas en dos grupos: uno asistió a una programación teatral de tres meses en el Teatre Lliure de Barcelona que incluía funciones, talleres prácticos y una visita guiada; el otro llevó a cabo ejercicios de estimulación cognitiva en casa. Ambos grupos fueron evaluados antes y después del programa mediante pruebas neuropsicológicas validadas y cuestionarios sobre estado de ánimo, calidad de vida y percepción de cambios.

Los resultados son concluyentes en el plano emocional. Los pacientes que participaron en la intervención teatral experimentaron una mejora en su bienestar emocional, medida con el cuestionario de calidad de vida en la enfermedad de Parkinson, conocido como cuestionario PDQ-39. Esta mejora no se observó en el grupo que hizo estimulación cognitiva en casa. Además, tanto los participantes del grupo teatral como los del grupo de estimulación cognitiva redujeron sus niveles de depresión y de ansiedad, lo que sugiere que ambas actividades contribuyen a la mejora de la sintomatología del estado de ánimo, aunque por vías diferentes.

El impacto más inmediato se observó en quienes asistieron a los talleres teatrales grupales: según las escalas administradas antes y después de cada sesión, la carga emocional disminuyó significativamente tras cada taller, lo que refuerza el valor del teatro como herramienta para canalizar emociones.

Las conclusiones de la investigación indican que “las actividades grupales pueden ayudar a reducir la sensación de aislamiento, fomentar conexiones emocionales entre los participantes e incrementar la empatía al reconocer que otras personas comparten experiencias similares al afrontar los retos de la enfermedad”. En esta misma línea, “la mayoría de los participantes informó de que trabajar en grupo aumentó su sensación de apoyo social como pacientes”.

Expresión y conciencia

Este estudio clínico aporta nuevas evidencias a la literatura científica sobre los beneficios de las artes en la salud de las personas con párkinson. Hasta ahora, solo dos estudios previos habían analizado el uso del teatro en personas con párkinson, que mostraban resultados prometedores, pero no replicados. Este nuevo trabajo aplica una metodología rigurosa y plantea líneas claras para futuras investigaciones: aumentar la duración del programa, integrar medidas más ecológicas, que evalúen cómo se desenvuelven las personas en su vida cotidiana, y estudiar a fondo los mecanismos subyacentes a estos beneficios. Es decir, se propone mejorar la evaluación para captar cambios sutiles en la cognición.

Cada año, unas 10.000 personas son diagnosticadas en España de la enfermedad de Parkinson, el trastorno neurodegenerativo motor más frecuente entre la población. Una cifra que, según la Sociedad Española de Neurología, crecerá en los próximos años y llegará a duplicar el número de enfermos, que actualmente se sitúa entre 120.000 y 150.000 solo en España. Por eso, conocer las claves para poder mejorar la calidad de vida de los pacientes es un reto para la comunidad científica.

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